Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 29 junio 2010

Sin haber hecho una lectura intensiva, aquí van mis primeras impresiones de la novela de Pura.

La estructura es circular, pero no cerrada. Empieza con el viejo forastero dudando si va a pescar o no y termina en la misma escena. La autora deja el final abierto, y le dota con la misma incertidumbre que en el principio; aunque todos intuimos que puede pasar lo mismo una y otra vez. La representación gráfica podría ser la de un círculo cuya línea final no coincide con la del principio, la  rebasa y continúa su trayectoria curva de nuevo en un eterno retorno, es decir, una espiral.
La novela está estructurada en torno a las peripecias de Coro, Anunci, Mariluz y sus maridos. Es la historia base en la que se apoyan tres historias de amor, que son la misma historia en el tiempo.

El espacio y el tiempo están perfectamente delimitados, dejando aparte la simbología intemporal de las historias de amor. El hilo de la trama principal es el encierro taurino y, sobre todo, el toro enzarzado.

El narrador es una tercera persona testigo focalizando en los hombres, en la/las historias de amor. En la parte del grupo de Coro, salvo en el maravilloso monólogo de ella ante el esposo durmiente, el narrador casi no tiene presencia ya que casi todo es diálogo. Desde luego, lo que no es el narrador es omnisciente ya que, a veces, no sabe ni lo que está pasando, lo cual está justificado porque en ese momento focaliza en alguno de los protagonistas que están perturbados por la edad o por algún percance (Maravilloso el final).

Los personajes son de dos tipos: los que tienen nombre propio (Coro, Anunci, etc.) y los prototípicos (el joven de la camisa blanca, el viejo forastero, el padre del alcalde…).

Los diálogos son una maravilla de variación (directo e indirecto, puros y libres). Un ejemplo es el capítulo en el que se incluye la escena en la que la mujer sirve café al mayoral: ese capítulo es, él solo, un cuento de amor tan lleno de matices, que a todos nos hubiera gustado escribir.

Otras secuencia memorable es aquella en la que se hace un paralelismo entre los colores de la naturaleza y la figura y los sentimientos hacia la mujer por parte del mayoral (aquí sí está justificada la abundancia de adjetivos); y otras secuencias en las que se describen momentos amorosos con una sutileza maestra.

Y como ya he dicho no sé cuantos “maravillosos” (lo siento Antonio), paso a lo que me ha gustado menos. Y es la historia soporte, la de Coro y compañía. De hecho al principio la novela no engancha, porque parece una narración más de fiestas taurinas en un pueblo de España. Hasta que no se van viendo la/las historias de amor no se da uno cuenta de la calidad de la novela. Yo no sé si no estuviera la historia principal apoyando se caerían las otras, pero me resulta difícil creerme la curiosidad enfermiza de Coro (necesaria para la estructura tal cual está), y aunque se quiera dar una cierta profundidad psicológica a Mariluz, incluso una historia de amor paralela en el seno de los amigos, yo no termino de verla (a lo mejor es que necesito leer la novela otra vez). En cualquier forma, es normal que estos personajes resulten algo planos y sus peripecias un poco vulgares, ya que se les come totalmente la impresionante historia de amor, maravillosamente contada, verdadera protagonista de la novela.

Read Full Post »