Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 27 febrero 2019

El día 8 de marzo el escritor Antonio Blázquez, miembro de la asociación Primaduroverales, presentará su tercera novela. Antonio ha desarrollado su vida en el mundo de la banca, pero ha sabido compaginar los números con las letras hasta el punto de haber resultado ganador en numerosos certámenes literarios, haber publicado en varias antologías de relatos, un libro de relatos El último destino, y ahora, por último, su tercera novela, con el título de Justicia reparadora.

En esta ocasión ha sido la editorial Grupo Tierra Trivium la que ha apostado por Antonio Blázquez. El Grupo Tierra Trivium es una editorial joven que se esfuerza por promocionar y difundir las obras de sus autores manteniendo un estrecho compromiso con ellos, y que está adquiriendo rápidamente una gran presencia en los medios y en el mercado gracias a la calidad literaria de las obras seleccionadas para su publicación y a su compromiso con la justicia social y la igualdad real entre ambos géneros.

En Justicia reparadora Antonio Blázquez sitúa el comienzo de la acción en la comisaría del distrito Sur de una gran ciudad. El comisario José Castillejo está a punto de jubilarse, no quiere que ningún asunto enturbie los pocos días que le quedan en activo, sin embargo, la aparición de un cadáver en el submundo de los bajos fondos que conforman el entorno del distrito Sur alteran las intenciones del comisario. El encargado del caso será el subinspector Alonso, y el primer encuentro entre ambos en el despacho de José Castillejo, que le imparte instrucciones sobre la forma de resolver el caso, provocará el primer enfrentamiento entre ambos y nos introducirá en una trama que nos dejará sin aliento hasta el final.

Con este paso a la novela negra Antonio Blázquez nos desvela su valentía como escritor y su capacidad para manejarse en géneros tan diferentes como el relato y la novela. La puesta de largo de Justicia reparadora, el día 8 de marzo, en Madrid, en un acto presentado por Albahaca Martín Gon.

Read Full Post »

Por María Isabel Ruano

En esta ocasión queremos entrevistar a nuestro compañero Vicente Moreno Nieto, miembro del taller desde el 2008 y reciente ganador del primer premio del cuarto certamen de relato breve convocado por la asociación cultural Guindostán.

Nos vais a permitir hacer una breve referencia a esta asociación cultural promotora del certamen. Nació en 2012 como respuesta a las inquietudes del barrio de La Guindalera, como referencia cultural independiente y autogestionada, así como un espacio abierto de encuentro entre vecinos con una apuesta firme por la literatura. Muestra de ello es la tertulia literaria que se celebra el último viernes de cada mes y en cuyo germen surgió la iniciativa de los concursos.

Desde la primera convocatoria compañeros y amigos de la asociación Primaduroverales han sido seleccionados tanto como finalistas como ganadores, así en el 2015 fueron finalistas Blanca Armenteros y Mª Sánchez Robles y seleccionadas Mercedes Lázaro y Carmen Soteres. En el 2016 el ganador fue José Sainz de la Maza, el segundo premio recayó en Vicente Moreno. En 2018…

-¿Vicente, esperabas en esta cuarta convocatoria ser el ganador del primer premio?

Para nada, sobre todo cuando supe que entre los finalistas estaba gente como Santiago Eximeno o Raúl Clavero que tienen un montón de premios en la saca, o Paco Plaza y Luis Marín, compañeros de Primaduroverales, que también participaron. La verdad es que fue una gran sorpresa.

-¿Cómo podrías transmitirnos tus pensamientos y emociones al saber que eras el ganador del concurso?

Pues después de la sorpresa inicial, lo primero que sentí fue un gran agradecimiento a la gente de Guindostán por el reconocimiento por segunda vez a mis relatos. Y, cómo no, a los compañeros de nuestro taller de creación literaria Primaduroverales, que son una gran ayuda a la hora de refinar los textos aportando ideas y sugerencias.

-¿Cómo describirías la importancia de recibir un primer premio?

Yo creo que lo importante en los concursos es quedar finalista. El ser ganador o no depende de muchas circunstancias, algunas de ellas muy subjetivas. Después de los cinco años que llevo participando en la organización de nuestro concurso Madrid Sky, sé que la elección final de los ganadores suele ser muy reñida porque cualquiera de los relatos finalistas tiene méritos suficientes para llevarse el premio.

-¿Te sentiste nervioso con la lectura del relato?

Más que nervioso, me sentí responsabilizado porque soy un pésimo lector en voz alta. Además fue todo muy precipitado, nada más recibir el premio me sentaron en la mesa y a leer, sin preámbulos. Pero creo que salí del paso airosamente, ya que no me asfixié ni me desmayé.

-¿Fue fácil para ti superar el “pudor” de la puesta en escena ante el público?

No tengo problema por estar enfrente del público, tengo experiencia en la impartición de cursos, que es algo parecido.

-Háblanos del relato, cómo surgió, las dificultades, sus correcciones…

El origen de este relato es una anécdota que contó en la radio el gran periodista Julio César Iglesias sobre una turista japonesa que nada más llegar del aeropuerto se encontró en el ascensor del hotel con unos toreros y se desmayó de la impresión. Sobre esa imagen inicial le añadí una trama literaria basada en la estancia de Blasco Ibáñez en Japón en los años veinte. Y sobrevolando todo el relato está el tema del engaño en sus variadas formas.

-¿Te sientes animado para continuar participando en otros concursos?

No suelo participar mucho en concursos, de hecho en este participé porque tú me animaste, cosa que te agradezco. Supongo que si escribo algo que pase la prueba de la lectura en el taller lo enviaré a algún certamen.

-¿Qué fue lo más divertido para ti?

Como siempre la parte más divertida de estos eventos es el fin de fiesta con la cerveza en la mano y conversar con los asistentes. Da gusto estar entre gente que comparte la afición por la literatura en un ambiente festivo.

Brindando de nuevo con unas cervezas en la Peña del Atleti fue cuando le planteé la iniciativa de la entrevista, magnífica excusa para rememorar las sensaciones del acto. La celebración del concurso fue el viernes catorce de diciembre del 2018 en la nueva sede de la asociación, situada en la calle Colomer, mi barrio de infancia. La tarde estaba muy fría y la niebla amenazaba con llenar los espacios y la memoria, como si las calles no fueran las mismas y los recuerdos amenazaran con el frio del olvido. Después, en la sala, la luz se fue abriendo un hueco hasta que con la presencia de los amigos de Primaduroverales, Vicente, Luis, Paco, por cierto finalista de este certamen, y la de mi prima Yolanda, miembro activo de la asociación Guindostán y diseñadora de la portada del libro, fui entrando en calor y el calor se convirtió en emoción cuando nombraron a Vicente Moreno ganador del concurso. Me sentí feliz y orgullosa por él, por la calidad del relato, original y muy trabajado, por la iniciativa y por el ambiente. Brindo por todo ello y por los éxitos que nos quedan por compartir.

Flecos (fragmento)

Relato ganador del IV certamen Guindostán de relato breve 2018

Vicente Moreno Nieto

Te colocas a un lado para dejar salir a los ocupantes y ves que son tres hombres vestidos de una forma muy rara. Como estás mirando al suelo lo primero que ves son unas zapatillas negras y medias rojas, incluso en el sopor del mareo esta visión te sorprende y levantas la vista para encontrar que el resto de las prendas son muy llamativas y te preguntas si irán a una fiesta de disfraces. Los tres visten un uniforme similar pero en diferentes colores. Pantalones muy ceñidos con adornos brillantes como si llevaran incrustaciones de oro, unas ridículas chaquetas cortas, cada una de un color, que no les cubre el pecho y debajo un chaleco también con hilos bordados. Por si esto fuera poco llevan doblado sobre el brazo una especie de mantel de color naranja impecablemente planchado y en la otra mano sujetan un gorro negro. La sinfonía de colores te hace dudar si lo que estás viendo es real o son alucinaciones. Al acercarse a ti te fijas en la cara de uno de ellos y ves un rostro amable pero atravesado por una gran cicatriz y un parche negro sobre un ojo.

Relato completo: FLECOS. Un relato de Vicente Moreno.

María Isabel Ruano, a la derecha en la fotografía, es miembro de la asociación Grupo de Escritores Primaduroverales. Es coautora de los libros Primaduroverales, cuentos (2007) y Madrid Sky (2013). Tiene publicados relatos en distintas antologías y libros de carácter profesional relacionados con la enseñanza.

 

 

Read Full Post »

La presentación de Padecer, parecer, perecer y puro ser ha reunido a un buen grupo de Primaduroverales. El acto ha tenido lugar en la editorial Huerga y Fierro, en un ambiente acogedor que hacía presagiar lo bueno que esperaba a los asistentes. Sin duda en Huerga y Fierro han sabido crear un clima agradable, con un ambiente luminoso, diáfano, lleno de libros, que ha creado la atmósfera propicia para pasar una mañana entre amigos con la lectura de los poemas de Diego Mattarucco, con su música de piano envolviendo sus versos, con su desparpajo para contestar las preguntas del público que han hecho del acto una reunión entrañable, divertida, diferente. Diego ha sacado a relucir su ingenio y sus aliteraciones para llenar la mañana de poesía, de ideas, de reflexiones. Y con el paso de las horas siguen sus palabras rebotando en las mentes y en las páginas de sus libros, en el ser, buscando rimas imposibles, para parecer, padecer, perecer y nunca dejar de ser. Un placer.

 

¿Qué le sucede al parecer?

¿Qué le sucede?

Que olvida la vida

Y no se oye

En lo que en ella sucede.

¿Qué le sucede?

Que olvida su sede,

Ahí donde nace

Su sed.

 

Video del evento: https://youtu.be/sw10YTD8jVU

Read Full Post »

Más Wikis ¡Es la guerra!

Por: Carlos Cerdán

“La caja estaba en el centro de la habitación y alrededor solo había silencio”. Con esta frase ha de comenzar nuestra segunda wiki. Y ¿qué contiene esa caja? Pues, está llena de literatura. Y las tardes de los jueves la abrimos para extraer historias y las voces que las narran cubren el silencio llenándolo de “sinestesias”, “calambures”, “aliteraciones”, “paradojas”, “hipérboles”, “prosopopeyas” o lo que a Pura, nuestra profesora, se le ocurra. Así avanzan nuestras wikis, tratando de que nuestros personajes no se nos escapen (porque ya se sabe que algunos son un poco independientes) y darles cierta coherencia. En fin, que en esa tarea estamos.

Doctor Hand holding scalpel,Surgical drawing vintage style on white backgroundAyer abrió la lectura Juan con su quinta wiki “Las orejas de don Honorio”: El maestro que martirizaba a sus alumnos con métodos crueles. Ahora, muchos años después,  se reencuentra con uno de ellos que le quiere pedirle perdón por un suceso pasado. Y, dada la peculiar forma que el maestro tiene de perdonarle, sucede lo que sucede. Un relato que es una hipérbole en sí mismo.

La primera intención del doctor Carlos Guripa fue echarlo a patadas de la consulta. Se había dado cuenta que después de treinta años, su maestro seguía siendo el mismo hijo de puta que torturaba a los alumnos. Pero lo pensó bien y accedió a la macabra petición. Después de todo, él tenía todo a su favor. “  

Pueblo-nevado-para-colorearSiguió Alicia ¡su quinta wiki! Este curso se está aplicando. El relato “Bajo un inmenso manto blanco”: Un pueblo cubierto de nieve, sus vecinos se afanan en despejar las calles bajo la atenta mirada de Mosén Antonio, que desde la torre de la iglesia observa su trabajo. Un sacerdote que despierta las suspicacias de sus feligreses. Una historia llena de sutilezas e imágenes preciosas que suavizan un tema de una latente sordidez.

Hay una noche sin luna y un cielo tan cargado de estrellas que parece que se fuera a desplomar sobre los tejados del pueblo. Hace frío, mucho frío. Los blancos pasadizos del laberinto de La Celada están recorridos por multitud de hilos, tantos que llegan a conformar una enorme e intrincada tela de araña.

Y cerró la tarde la Charo, su cuarta wiki “Tránsito” El diálogo entre dos personajes que se acaban de conocer y que comparten un viaje en coche. Un relato en lenguaje coloquial totalmente explícito.

busvao II-Que bien, que te has enrollao conmigo, llevo sin pisar Madrid dos años y medio.

-¿Y eso? ¿No vives en la ciudad?

-Llevo todo este tiempo en una institución llamada Proyecto Hombre. Es para desengancharse de estupefacientes. Estoy deseando meterme blanquita este finde y enrollarme con alguna pivita.

-Blanquita es cocaína ¿no? ¿Pero no llevas dos años y medio desenganchándote?”

Y así acabamos.

Después, las cervezas, claro.

 

Read Full Post »

Después de sus brillantes actuaciones en el Teatro del Barrio y en La piscifactoría, los seguidores de Diego Mattarucco tendrán oportunidad de encontrarse con él en la presentación de su nuevo poemario, titulado “Padecer, parecer, perecer” bajo el sello de HUERGA y FIERRO Editores. La presentación será en la c/ Sebastián Herrera, de Madrid, el sábado 23 de febrero a las 12.30.

Es quizás una hora poco habitual, pero Diego Mattarucco, es así. Pura improvisación, pura genialidad. Lo peor (y lo bueno) que puede pasar asistiendo a la presentación un sábado a las 12.30, es que después de comprar el libro el público acabe tomando el vermú en algún sitio cercano, comentando entre amigos la poesía de Diego.

Diego es un trovador, un mago de las palabras, ha sido el ganador del Po3try Slam de Madrid de 2018 y representará a la capital en la competición que se celebrará a nivel nacional próximamente. Todo lo que ocurre alrededor de su arte es original, novedoso, fresco a más no poder. Si te gustan las palabras, te gustará la poesía de Diego Mattaruco. Y como ejemplo de lo que te espera, si vienes a la presentación de Padecer, parecer, perecer y puro ser, recogemos aquí el poema de contraportada del nuevo poemario de Diego Mattarucco.

 

La mente segmenta

y crea pareceres,

la mente atormenta

y crea padecer.

Pero somos más

que padecer y parecer;

incluso más que perecer:

Puro ser.

 

 

Read Full Post »

Recuerdos de Bolonia

Por: Lourdes Chorro

Las últimas horas de tu escapada y, al fin, la nieve ha hecho su aparición, lo rodea todo. Camino del aeropuerto ves cómo las máquinas quitanieves han ido robando al manto blanco su espacio en las calles. Despegáis y ya en pleno vuelo aparece el sol por el único resquicio que el cielo no le ha vedado. Imaginas a los turistas recorriendo la Via Independenza camino de la Piazza Nettuno y la Piazza Maggiore  donde Pasolini dirigió la escena final de Edipo rey. Los imaginas de soportal en soportal, zigzagueando como tú has hecho estos días para aminorar ese frío que hacía barruntar la nieve de hoy. Te da envidia porque verán los tejados nevados desde la torre Asinelli que permite que Garisenda se incline sobre ella.  Y  el verso de Dante en el “Infierno”, que se puede leer en la base de Garisenda, te recuerda tu escapada a Rávena donde los huesos del poeta ya sin poesía, se helarán de frío esperando que el 2020 los desempolve y los llene de guirnaldas y fuegos artificiales tan coloridos como los mosaicos que sus iglesias esconden tras el ladrillo que divide el mundo en dos, el ocre rojizo del exterior y la sinfonía de verdes y dorados de su interior.

500px-Piazza_MaggioreHas ido y has venido, “Andate y ritorno” a Bolonia día sí, día no, para adentrarte por sus callejuelas del exgheto y, quién te lo iba a decir, para encontrarte en un museo tan “vecchio” como el arqueológico una exposición con las dos olas que siempre te han hecho estremecer: La de Hokusai amenazante como la garra de un titán y la de Hiroshige como las ramas de un árbol nevado dejando caer su espuma poco a poco sobre el mar protector.

Y querrías haberte quedado en la Plaza de Santo Stefano sin importarte que el diablo de aquel palacete te vigilara. Y en lo Siete templos con aquel monje que parecía sacado de una barrica al que compraste un jarabe para esa incipiente tos que te asaltaba al resguardo de los sitios calientes. Pero al lado descubriste aquella iglesia aislada, sin turistas y, como no querías perderte nada entraste, cómo no, y te miraron como si te hubieras equivocado al hacerlo. Alguien que no besara los dos cuadros de la entrada, era un intruso. Y entonces decidiste seguir siendo turista y visitaste La Galería de los Susurros, el Oratorio de Santa Cecilia, el de San Nicolà de Bari. Y, aunque te dolieran los pies, el mercatini de Santa Lucia con demasiadas luces para iluminar a la santa sin ojos; y de la Piazza porta Ravegnana a la Piazza della Mercanzia, hasta que tus manos se helaron y descansaste ante la taza de aquella “cioccolata calda” de tanto acariciarla las calentó. Y pensaste lo calentito que estaría Ariosto en su mausoleo de la biblioteca de Ferrara, sobre esa base alta de mármol rodeado de columnas, coronado con racimos de frutas, acompañado de querubines y armaduras con las estatuas de la poesía y la fama. Y tu corazón se quedó embalsamado ante la visión del relicario que aprisionaba el del poeta Vincenzo Monti. Y entonces no pudiste resistirte a tomar un “gelato” de tres rosas y flores de mandorla.

Se acabó el “Andate y ritorno”, el ir y el volver, te quedaste en ella. Todo lo querías ver como siempre. Buscaste y encontraste los siete secretos uno a uno y cuando descubriste el séptimo bajo la Torre dell’Arengo, te confesaste igual que los leprosos medievales en esas esquinas que no juegan a la gallinita ciega. Y te apenó que impidieran a los canales fluir como fluye el único superviviente al que espiaste a través de una ventanita, la ya famosa “finestrella”. Te reconfortó pensar que, aunque no fueran accesibles al público, los canales resistían y en la Piazza San Martino hallaste el acceso en el suelo que sigue llevando hasta ellos.

boloniaTe cautiva que en esta ciudad todo sea “communale” palacios, bibliotecas, como la columna que Stefano Benni escribía para “Il manifesto” y que te hace añorar la viñeta diaria de “El Roto”. Esta ciudad de Iglesias con rastrillos para ayudar a los pobres en la acechante Navidad. “L’anno che verrà caro amico ti scrivo cosí mi distraggo un pò e si come sei molto lontano piu forte ti sento” como rezaba en las luces que salían de la plaza de Neptuno el más que bien dotado, en apariencia. Toda ella sustentada por soportales de distintas épocas, de diferentes estilos que tuercen a la izquierda lentamente bajo un cielo con la intensidad azulada de un mosaico pero sin apocalipsis. Bolonia, que en este mes de diciembre parece un gran regalo envuelto de Navidad, apenas ha cambiado desde hace siglos: edificios de ladrillo, palacios, una  iglesia San Petronio más grande que la catedral, calles porticadas que se encadenan unas a otras, plazas de las que salen varias calles, muchas de ellas, las céntricas terminan desembocando en Via Independenza, pero algotras cuando tuerces se pierden y no llevan a ninguna parte. Su barrio universitario, el teatro anatómico del siglo XVII donde diseccionaban cadáveres los aprendices de médico. La rectangular plaza Verdi que se abre en medio de la calle Zamboni, los rayos del sol marcando en el suelo el meridiano más largo del mundo cuando el sol está en lo más alto, cada mediodía y que tú no verás porque eso no sucede en el último mes del año.

Bolonia “la dotta, la rossa, la grassa”, pero tú te quedas con la vieja dama que se mantiene en pie y que guarda el as de su madurez para saber estar con una dignidad que te fascina y no puedes dejar de admirar. Y aunque te acompañe la fotografía de la luz cobriza del último atardecer en la ciudad, sientes la nostalgia por no poder volver a ser universitaria y no poderte quedar allí a estudiar como Dante y Petrarca. Los diez días se han ido en un suspiro sin puente que haga más paulatino el regreso. Y tú, que siempre buscas fantasmas en los claroscuros de las bóvedas, los encontraste entre luces y sombras y, ellos, al sentirse descubiertos, se sonrojaron y ahora amarillean alcanzados por ese rayo de sol que en pleno vuelo ha aparecido por el único resquicio que el cielo no le ha vedado. Y tú te quedas perdida en ninguna parte.

Read Full Post »

Por: Luis Marín

Sí, estás en lo cierto, el día de los enamorados de este año. Y en este taller, habrá quién celebre el día, o no, pero sí estamos enamorados. De la literatura y de aportar nuestro granito de arena, o nuestra “nativa” a la creación de historias.

Y cada cual a su ritmo. Que con esto de las wikis cuando uno está cerrando su primer ciclo de seis relatos, otros están en el inicio.

Hoy Carlos Cerdán se ha llevado sus deberes para completar su sexta wiki. Tendrá trabajo, porque para redondear los personajes de los cinco relatos anteriores, tendrá que buscar coherencia en su construcción. Tú eres capaz Carlos. Y si no al Arca.

heroePaco Plaza lo ha hecho con sus personajes en el último cuento de la primera etapa con su habitual imaginación. El científico de su cómic se ha adueñado, por ósmosis, del cuerpo paupérrimo del marqués que no ha podido acompañar a su esposa en el último suspiro. Ha conseguido llevar a la estupefacción al neurólogo Uribe, eminencia en su campo, y escapar de su encierro en el ala psiquiátrica para descubrir que el regreso a su mundo de papel no es tan deseado como el esperaba, porque su gran amor pasea por el parque con un niño de la mano.

Seguro que se os ha quedado la boca tan abierta como al doctor Uribe, pero tendréis que tener paciencia hasta que se publiquen estas historias y se descubra todo el pastel. Además, yo tampoco sería capaz de explicarlo, os lo aseguro.

“…Desde entonces no me he movido de este banco, estoy muy cansado. Mi objetivo al escapar de la residencia era conseguir un cómic para regresar a mi mundo, allí me necesitan para evitar el apocalipsis final; pero, sobre todo, lo que deseaba era volver con mi amada. Pero ella está aquí…”

bacoLa futura mamá de nuestra querida “Manolita”, María Sánchez Robles, de vez en cuando nos trae un regalo. Hoy ha sido el tercero de su wiki y ha sido doble. En un solo relato nos ha contado dos historias, yo diría, escalofriantes. Dos resultados enfrentados en dos épocas distantes. El contrapeso que a veces nos pone la vida, el vencedor y el vencido.

“…Miriam se acordó de la historia que tantas veces su abuela le había contado sobre su hermana Pancracia y el dios Baco cuando la guerra, al que también se le conoce como Dionisio, solo que a la versión del siglo XXI las instrucciones precisas del viejo habían llegado a la persona equivocada”.

vino¿Cómo va la cosa? Yo creo que todo está muy claro. Es cuestión de olfato. Y de ese José Miguel tiene un “puñao”. Se estrenaba, pero que le vamos a hacer. Como las dos gotas de perfume de su relato, él rezuma de tarde en tarde un poco de poesía y nos lleva a una cata ciega de vino. Aquí también interviene el dios del vino, pero con menos efluvios peligrosos. Aunque nos ha indicado un final algo amoroso. Digo yo que será por el día.

“Y pensará, también, en esa mujer, y comprenderá que tiene que ir en su búsqueda. Y lo hará”.

La parte poética ya la disfrutaréis en su día. O llamarme y os doy el contacto.

Hoy se ha sumado a la fiesta nuestra querida Pura (no voy a poner su nombre de Facebook). Ella nos ha metido en este lío y bien está que también sufra de sus proposiciones. Aunque si nos va a meter en macetas…

RaicesEnraizados, su primer relato de la wiki, nos lleva, y tal vez nos trae, a la tragedia personal de quien tiene que buscarse la vida lejos de su lugar de nacimiento. De aquellos que crecen con la convicción de que su destino está en otro lugar. Ese sentimiento de tener que dejar los orígenes negándose al desarraigo.

“…No hay más treguas, los dieciocho son la edad límite, algunos se van antes, a estudiar o cosas así. Yo había tenido suerte, me esperaba un buen trabajo y una buena pensión donde alojarme…”

Quizá he dicho más de lo que debía y menos de lo que querría. Es el riesgo del reportero. Hasta la próxima

Luis Marín

Read Full Post »

Diego Mattarucco es un mago de las palabras. El pasado 10 de febrero ofreció en el Teatro del Barrio un espectáculo cálido e intimista en el que fue involucrando al público hasta que este no tuvo más remedio que rendirse al hechizo de su verbo y demostrarle su entrega incondicional puesto en pie. Porque Diego es un poeta, pero es también un actor con mayúsculas. Tiene un completo dominio de la escena y sabe interactuar con el público hasta encontrar su complicidad. Como actor y como poeta hace magia con las palabras y con los gestos, seduce al espectador deshojando una margarita de versos imaginarios y corteja sus rimas con la música del piano y las sombras del escenario. Pero no contento con esto se hace acompañar en escena por Susana Ruiz en un número en el que los dos parecen columpiarse al son de las palabras, se mecen con suavidad ante los ojos del público y aparecen y desaparecen aprovechando el juego de luces del que también se valen las palabras, sus palabras, para formar un torrente de rimas de una belleza singular que no tarda en ocupar el primer plano de la escena.

La actuación tuvo lugar dentro de la iniciativa El barrio es poesía, impulsada por el colectivo Masquepalabras. La actuación de Diego Mattarucco, y la del resto de actores invitados al proyecto, suponen una reconciliación con las tardes grises de domingo, con el tránsito por lugares masificados y demuestran que los océanos de palabras que nos unen son más grandes que los océanos de agua que nos separan. La de Diego ha sido una actuación única, pero si quieres dejarte seducir por sus palabras tienes otra oportunidad el sábado 16 de febrero, en La piscifactoría, en la calle Montserrat 6, en Malasaña, a las 20.00. Allí presentará su espectáculo La mente que fragmenta, en el que nos propone un salto que nos impulsará a dejar atrás nuestros rechazos y despertar a un día de mayor conciencia, con la creación de un lenguaje experimental que cruza el océano y nos trae los ecos de su argentinidad. El recurso que emplea para trascender la forma, llegar al fondo y sorprender al espectador es el de la aliteración, la música, el gesto y el movimiento. No deberías perderte esta nueva oportunidad de ver a Diego actuar, porque los trenes no siempre pasan dos veces por delante de la puerta.

La mente que fragmenta nos invita a afrontar y vivir la vida con ilusión y nos empuja a superar la visión del individuo atemorizado de nuestros días, envuelto en una cerrazón mental que lo aísla de sí mismo y de su entorno. Nos invita, en definitiva, a disfrutar.

La mente que fragmenta

Read Full Post »

Una entrevista realizada por: Carlos Cerdán

Carlos: Bueno, Paco, con la publicación de un relato tuyo en  “Magerit, relatos de una ciudad futura” y tu puesto de finalista en Guindostán  ¿Podemos decir que el 2018 ha sido el año de tu salida literaria del armario?

Paco: Ha sido un año muy bueno para mí. Lo de salir del armario, no sé qué decirte, me parece que aún me queda mucho adentro, entre los calcetines. Tanto ver como una editorial publica un relato mío como ser finalista en Guindostán han sido experiencias muy agradables. Creo que esto me animará a presentarme a más concursos.

dsc_0373-1C: Cuéntanos cómo  llegas  al proyecto de “Magerit”

P: Fue a través de nuestros compañeros, Nieves, Manuel,  Julio y Juanjo. Ellos participaron con Verbum en el proyecto de “Cuéntame un gol” hace unos años y les propusieron  uno nuevo con una temática futurista con toques de ciencia ficción; como en el taller ya había escrito varios relatos en esa línea me invitaron a participar y yo no lo dudé.

C: Hablemos de sensaciones: ¿Qué sentiste al ver publicado el relato?

P: Pues es una gozada, es como ese cosquilleo en la tripa que tienes cuando vas a ver algo nuevo que tienes muchas ganas de conocer, o el que tienes justo antes de subirte a una montaña rusa.

C: ¿Y  estar en una caseta firmando durante la última Feria del Libro?

PacoP: Desde luego la experiencia de ir a la feria del libro con una creación propia es algo impagable. Fui muy feliz ese día, algo que tengo que agradecer a la editorial Verbum. Es muy grato lo de firmar libros para mis amigos.

C. Por la temática, el libro merecía una presentación especial. Y así fue en la sala Internacional Lab, allí los autores hicisteis un derroche de imaginación, vistiéndoos con ropajes futuristas, sacando cada uno un personaje de su relato. Tú fuiste disfrazado de pastor intergaláctico (brillante la figura del pastor de asteroides) ¿De quién surgió la idea de hacerlo así?

P: Bueno, son cosas que se dicen tras una larga sobremesa y un par de copas transitando por el tracto digestivo. Lo que sí teníamos claro es que queríamos hacer era algo diferente a una presentación de libro al uso. Cuando ya tuvimos fecha y lugar para la presentación nos juntamos para plantear cómo lo haríamos y retomamos la idea de disfrazarnos, fue una decisión conjunta, aunque a algunos les daba un poco de vértigo.

C: Tu intervención fue más allá de ir disfrazado. Actuaste como maestro de ceremonias, muy concentrado y dando al acto un ritmo y un humor de un auténtico profesional  ¿Tenías un guión aprendido o fuiste improvisando?

Paco IIP: Yo llevo cinco años participando en distintos grupos de teatro y tengo algo atrofiado el sentido del ridículo por lo que la tarea que me asignaron fue la de escribir la escenografía y el guion del acto. No fue improvisado, me aprendí  el guion, aunque, como siempre suele pasar, hay cosas que, de repente, se te olvidan y no te queda más remedio que improvisar.

C: Al llegar a presentarte a ti mismo tuviste un pequeño lapsus que nos hizo reír a los presentes. ¿A caso eres de esas personas que das tanto a los demás que te olvidas de ti mismo?

P: No, aún no llego a ese nivel de filantropía. Ocurrió que ya estábamos terminando el acto y  ya estaba relajado, fue una pérdida de concentración. Pero si es cierto que quedó gracioso. Eso fue porque había muy buena predisposición en los asistentes.

MageritC: Tu relato se titula Restos de libre albedrío. ¿Crees que en la actualidad, año 2019, tenemos todavía íntegro el poder para elegir y tomar nuestras propias decisiones o es una facultad que vamos perdiendo irremediablemente, igual que perdemos el aire limpio o la nieve de los glaciares?

P: Creo que no somos conscientes de lo influenciables que llegamos a ser. En la era de internet ya son muy pocas las cosas que hacemos o decidimos fuera del ámbito de los medios o de las redes sociales; la verdad ya no es lo que tú ves (fuera de las pantallas ya vemos muy poco) es lo que te dicen, es el “big data”. Y eso no deja de ser una ristra de ceros y unos que alguien con poder y tecnología adecuada puede modificar a su gusto.

C: Si tú fueras un superviviente de Magerit y escribieras relatos. ¿Lo harías sobre de temas del pasado, añorando tiempos mejores, o de un post-futuro donde hubiera sitio para la felicidad?

P: Me apasiona tanto el futuro como el pasado, sobre todo el pasado lejano. Me encantaría viajar al tiempo en el que los primeros homínidos salieron de África, no precisamente porque fuera un pasado mejor, sino porque era un viaje a lo desconocido; igualmente me gusta pensar en un futuro en el que la humanidad se enfrenta a escenarios inéditos, como explorar nuevos mundos o cómo enfrentarse a un apocalipsis (sea de la naturaleza que sea).

C: Algunos de tus relatos tienen pinceladas cómicas. ¿Crees que los futuros madrileños conservarán el buen humor o todo será tan tétrico que la risa solo se escuchará en audios grabados?

P: El humor es la sal de la vida, si eres capaz de imaginar un futuro sin humor solo puedes vislumbrar seres desgraciados, por tanto no nos queda más remedio que conservarlo, y a buen recaudo. Yo trato de llevar a los relatos algo de ese humor. Ahora bien ¿Qué te dicen los actores y directores de cine o teatro? Es mucho más difícil hacer reír que hacer llorar.

C: Da la sensación de que te sientes cómodo con los relatos futuristas y de ciencia ficción. ¿Es así?

P: Sí, me siento mejor enfrentándome a hipótesis fantásticas que con la realidad. Pero creo que es más debido a mis carencias como escritor que a otra cosa,  hacer la realidad interesante es mucho más difícil que impresionar con fantasías.

C: (En caso de que la respuesta sea  afirmativa)¿De dónde te viene esa afición?

P: Pues de los tebeos. Siempre me han gustado los comics. Y también de mi afición a la ciencia, la física de partículas y la astrofísica me parecen disciplinas apasionantes, porque se enfrentan a lo desconocido,  nos dan respuestas a las cuestiones trascendentales de qué somos y a donde vamos y a la vez descubren nuevas incógnitas que ni imaginábamos, como materias y energías oscuras o quarks con encanto.

C: Háblanos ahora de Guindostán, que se está convirtiendo en una fuente de premios para los integrantes de nuestro taller. ¿Qué te animó a participar?

P: Fue Pura quién nos mandó en su día la convocatoria al concurso de Guindostán. Como el tema es libre y casi no ponen condicionantes me resulta sencillo buscar entre los cuentos escritos para el taller alguno que se ajuste a la extensión que piden.

C: ¿Piensas continuar participando en concursos?

P: Pues sí. Pero no sé si venceré mi vaguería al punto de escribir un relato expresamente para un concurso.

C: ¿Tienes previsto algún proyecto o publicación?

P: No, pero sí que me gustaría poder escribir algún día una novela de ciencia ficción. Qué se publique ya es otra historia, aunque si nos hacemos editores ese escollo ya sería más asequible ¿verdad?

C: Sabemos que aparte de tu afición a la literatura, haces tus pinitos en el teatro. ¿Dónde te gustaría llegar más lejos en el mundo del relato o en el de la escena?

P: En el teatro no tengo metas a conseguir, simplemente me divierte hacerlo. Pero no quiero implicarme en un grupo que haga representaciones regularmente, eso supondría un sacrificio que afectaría también a mi familia y no estoy dispuesto. Disfruto con las clases y haciendo una o dos representaciones a final de curso. En literatura sí me gustaría escribir cada vez mejor y ser capaz de hacer una novela que sea interesante y divertida, esa es mi meta.

C: ¿Quieres añadir algo más.

P: Agradecerte esta entrevista y reconocer, una vez más,  la suerte que tengo por pertenecer a este  grupo de gran calidad humana que son los Primaduroverales, sin el que jamás habría escrito un relato digno de ser publicado por ninguna editorial ni de ser finalista de ningún concurso.

C: Pues muchas gracias por tus palabras y esperamos poder seguir disfrutando de tus historias y de tus logros.

Read Full Post »

La tarde de ayer resultó prolija en relatos, análisis y buen humor. Tanto es así que no había forma de titular esta crónica sino fuera haciendo referencia a todo lo que se leyó.

Los wiki’s siguen llegando sin parar, cada autor (¿loco?) con su tema y sus personajes, que siguen yendo y viniendo. En cualquier momento, me temo, algún personaje se va a terminar preguntando quién es realmente, a que cadena de wiki’s pertenece y, quizá lo más importante, quien es su autor.

Bueno, pues empecemos por Luis Marín, que ya va por su cuarta wiki-entrega. Nos leyó ‘Me bajo en la próxima’. Un vagón de tren, un viaje a no importaba donde. Una mujer en el mismo compartimento, un libro al que no se presta atención, y conversaciones figuradas. Una frase “… su matrimonio podía haber sido un final feliz para su historia …

Charo nos leyó “La herida”, su tercera wiki. Un diálogo interior de un personaje con su propio dolor, su intenso dolor. Otra frase para ilustrar: “… le engaño a él, pero no a mí, es insufrible, este sentir el cuerpo …

Lourdes nos contó, a través de su segunda wiki, ‘El muerto’. Un texto complejo, que necesita más de una lectura. Sus toques habituales y alguna broma acerca de la geometría aplicada a una escena literaria. Un trozo para ilustrar: “…  alrededor un silencio de marea muerta. Era algo de ellas dos y el silencio. Ni un balbuceo se permitieron …

Juan-Jo Valle-Inclán se presentó con ‘El sonido del silencio’. Su tercera wiki. El título sugirió alguna broma sobre una canción de un dúo norteamericano de hace algunos (muchos) años. Pero el texto realmente estaba en otra onda y en un espacio más bien claustrofóbico. Y otro muerto, pero eso sí, éste rodeado de hábiles diálogos. Una extracto: “… una de las dos figuras borrosas parece estar gritándome, la otra se ha agachado …

descarga (1)Finalmente, Carlos Cerdán, nos presentó, su cuarta wiki “Una imagen cubierta de nieve”. Dos escenas que se nos cuentan en paralelo pero que transcurren en distinto tiempo, para acabar confluyendo en el desenlace. Ah! y una canción “Lucy in the sky with diamonds”. ¿No os parece raro que Carlos hable de música en sus textos?. Ahí va un extracto: “…  miró sus huellas sobre la nieve y buscó otras. Unas huellas tapadas por el tiempo y el olvido …

Pues eso es todo por ayer, que no es poco, … hasta el jueves que viene

Read Full Post »

Older Posts »