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Archive for 27 febrero 2019

El día 8 de marzo el escritor Antonio Blázquez, miembro de la asociación Primaduroverales, presentará su tercera novela. Antonio ha desarrollado su vida en el mundo de la banca, pero ha sabido compaginar los números con las letras hasta el punto de haber resultado ganador en numerosos certámenes literarios, haber publicado en varias antologías de relatos, un libro de relatos El último destino, y ahora, por último, su tercera novela, con el título de Justicia reparadora.

En esta ocasión ha sido la editorial Grupo Tierra Trivium la que ha apostado por Antonio Blázquez. El Grupo Tierra Trivium es una editorial joven que se esfuerza por promocionar y difundir las obras de sus autores manteniendo un estrecho compromiso con ellos, y que está adquiriendo rápidamente una gran presencia en los medios y en el mercado gracias a la calidad literaria de las obras seleccionadas para su publicación y a su compromiso con la justicia social y la igualdad real entre ambos géneros.

En Justicia reparadora Antonio Blázquez sitúa el comienzo de la acción en la comisaría del distrito Sur de una gran ciudad. El comisario José Castillejo está a punto de jubilarse, no quiere que ningún asunto enturbie los pocos días que le quedan en activo, sin embargo, la aparición de un cadáver en el submundo de los bajos fondos que conforman el entorno del distrito Sur alteran las intenciones del comisario. El encargado del caso será el subinspector Alonso, y el primer encuentro entre ambos en el despacho de José Castillejo, que le imparte instrucciones sobre la forma de resolver el caso, provocará el primer enfrentamiento entre ambos y nos introducirá en una trama que nos dejará sin aliento hasta el final.

Con este paso a la novela negra Antonio Blázquez nos desvela su valentía como escritor y su capacidad para manejarse en géneros tan diferentes como el relato y la novela. La puesta de largo de Justicia reparadora, el día 8 de marzo, en Madrid, en un acto presentado por Albahaca Martín Gon.

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Por María Isabel Ruano

En esta ocasión queremos entrevistar a nuestro compañero Vicente Moreno Nieto, miembro del taller desde el 2008 y reciente ganador del primer premio del cuarto certamen de relato breve convocado por la asociación cultural Guindostán.

Nos vais a permitir hacer una breve referencia a esta asociación cultural promotora del certamen. Nació en 2012 como respuesta a las inquietudes del barrio de La Guindalera, como referencia cultural independiente y autogestionada, así como un espacio abierto de encuentro entre vecinos con una apuesta firme por la literatura. Muestra de ello es la tertulia literaria que se celebra el último viernes de cada mes y en cuyo germen surgió la iniciativa de los concursos.

Desde la primera convocatoria compañeros y amigos de la asociación Primaduroverales han sido seleccionados tanto como finalistas como ganadores, así en el 2015 fueron finalistas Blanca Armenteros y Mª Sánchez Robles y seleccionadas Mercedes Lázaro y Carmen Soteres. En el 2016 el ganador fue José Sainz de la Maza, el segundo premio recayó en Vicente Moreno. En 2018…

-¿Vicente, esperabas en esta cuarta convocatoria ser el ganador del primer premio?

Para nada, sobre todo cuando supe que entre los finalistas estaba gente como Santiago Eximeno o Raúl Clavero que tienen un montón de premios en la saca, o Paco Plaza y Luis Marín, compañeros de Primaduroverales, que también participaron. La verdad es que fue una gran sorpresa.

-¿Cómo podrías transmitirnos tus pensamientos y emociones al saber que eras el ganador del concurso?

Pues después de la sorpresa inicial, lo primero que sentí fue un gran agradecimiento a la gente de Guindostán por el reconocimiento por segunda vez a mis relatos. Y, cómo no, a los compañeros de nuestro taller de creación literaria Primaduroverales, que son una gran ayuda a la hora de refinar los textos aportando ideas y sugerencias.

-¿Cómo describirías la importancia de recibir un primer premio?

Yo creo que lo importante en los concursos es quedar finalista. El ser ganador o no depende de muchas circunstancias, algunas de ellas muy subjetivas. Después de los cinco años que llevo participando en la organización de nuestro concurso Madrid Sky, sé que la elección final de los ganadores suele ser muy reñida porque cualquiera de los relatos finalistas tiene méritos suficientes para llevarse el premio.

-¿Te sentiste nervioso con la lectura del relato?

Más que nervioso, me sentí responsabilizado porque soy un pésimo lector en voz alta. Además fue todo muy precipitado, nada más recibir el premio me sentaron en la mesa y a leer, sin preámbulos. Pero creo que salí del paso airosamente, ya que no me asfixié ni me desmayé.

-¿Fue fácil para ti superar el “pudor” de la puesta en escena ante el público?

No tengo problema por estar enfrente del público, tengo experiencia en la impartición de cursos, que es algo parecido.

-Háblanos del relato, cómo surgió, las dificultades, sus correcciones…

El origen de este relato es una anécdota que contó en la radio el gran periodista Julio César Iglesias sobre una turista japonesa que nada más llegar del aeropuerto se encontró en el ascensor del hotel con unos toreros y se desmayó de la impresión. Sobre esa imagen inicial le añadí una trama literaria basada en la estancia de Blasco Ibáñez en Japón en los años veinte. Y sobrevolando todo el relato está el tema del engaño en sus variadas formas.

-¿Te sientes animado para continuar participando en otros concursos?

No suelo participar mucho en concursos, de hecho en este participé porque tú me animaste, cosa que te agradezco. Supongo que si escribo algo que pase la prueba de la lectura en el taller lo enviaré a algún certamen.

-¿Qué fue lo más divertido para ti?

Como siempre la parte más divertida de estos eventos es el fin de fiesta con la cerveza en la mano y conversar con los asistentes. Da gusto estar entre gente que comparte la afición por la literatura en un ambiente festivo.

Brindando de nuevo con unas cervezas en la Peña del Atleti fue cuando le planteé la iniciativa de la entrevista, magnífica excusa para rememorar las sensaciones del acto. La celebración del concurso fue el viernes catorce de diciembre del 2018 en la nueva sede de la asociación, situada en la calle Colomer, mi barrio de infancia. La tarde estaba muy fría y la niebla amenazaba con llenar los espacios y la memoria, como si las calles no fueran las mismas y los recuerdos amenazaran con el frio del olvido. Después, en la sala, la luz se fue abriendo un hueco hasta que con la presencia de los amigos de Primaduroverales, Vicente, Luis, Paco, por cierto finalista de este certamen, y la de mi prima Yolanda, miembro activo de la asociación Guindostán y diseñadora de la portada del libro, fui entrando en calor y el calor se convirtió en emoción cuando nombraron a Vicente Moreno ganador del concurso. Me sentí feliz y orgullosa por él, por la calidad del relato, original y muy trabajado, por la iniciativa y por el ambiente. Brindo por todo ello y por los éxitos que nos quedan por compartir.

Flecos (fragmento)

Relato ganador del IV certamen Guindostán de relato breve 2018

Vicente Moreno Nieto

Te colocas a un lado para dejar salir a los ocupantes y ves que son tres hombres vestidos de una forma muy rara. Como estás mirando al suelo lo primero que ves son unas zapatillas negras y medias rojas, incluso en el sopor del mareo esta visión te sorprende y levantas la vista para encontrar que el resto de las prendas son muy llamativas y te preguntas si irán a una fiesta de disfraces. Los tres visten un uniforme similar pero en diferentes colores. Pantalones muy ceñidos con adornos brillantes como si llevaran incrustaciones de oro, unas ridículas chaquetas cortas, cada una de un color, que no les cubre el pecho y debajo un chaleco también con hilos bordados. Por si esto fuera poco llevan doblado sobre el brazo una especie de mantel de color naranja impecablemente planchado y en la otra mano sujetan un gorro negro. La sinfonía de colores te hace dudar si lo que estás viendo es real o son alucinaciones. Al acercarse a ti te fijas en la cara de uno de ellos y ves un rostro amable pero atravesado por una gran cicatriz y un parche negro sobre un ojo.

Relato completo: FLECOS. Un relato de Vicente Moreno.

María Isabel Ruano, a la derecha en la fotografía, es miembro de la asociación Grupo de Escritores Primaduroverales. Es coautora de los libros Primaduroverales, cuentos (2007) y Madrid Sky (2013). Tiene publicados relatos en distintas antologías y libros de carácter profesional relacionados con la enseñanza.

 

 

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La presentación de Padecer, parecer, perecer y puro ser ha reunido a un buen grupo de Primaduroverales. El acto ha tenido lugar en la editorial Huerga y Fierro, en un ambiente acogedor que hacía presagiar lo bueno que esperaba a los asistentes. Sin duda en Huerga y Fierro han sabido crear un clima agradable, con un ambiente luminoso, diáfano, lleno de libros, que ha creado la atmósfera propicia para pasar una mañana entre amigos con la lectura de los poemas de Diego Mattarucco, con su música de piano envolviendo sus versos, con su desparpajo para contestar las preguntas del público que han hecho del acto una reunión entrañable, divertida, diferente. Diego ha sacado a relucir su ingenio y sus aliteraciones para llenar la mañana de poesía, de ideas, de reflexiones. Y con el paso de las horas siguen sus palabras rebotando en las mentes y en las páginas de sus libros, en el ser, buscando rimas imposibles, para parecer, padecer, perecer y nunca dejar de ser. Un placer.

 

¿Qué le sucede al parecer?

¿Qué le sucede?

Que olvida la vida

Y no se oye

En lo que en ella sucede.

¿Qué le sucede?

Que olvida su sede,

Ahí donde nace

Su sed.

 

Video del evento: https://youtu.be/sw10YTD8jVU

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Más Wikis ¡Es la guerra!

Por: Carlos Cerdán

“La caja estaba en el centro de la habitación y alrededor solo había silencio”. Con esta frase ha de comenzar nuestra segunda wiki. Y ¿qué contiene esa caja? Pues, está llena de literatura. Y las tardes de los jueves la abrimos para extraer historias y las voces que las narran cubren el silencio llenándolo de “sinestesias”, “calambures”, “aliteraciones”, “paradojas”, “hipérboles”, “prosopopeyas” o lo que a Pura, nuestra profesora, se le ocurra. Así avanzan nuestras wikis, tratando de que nuestros personajes no se nos escapen (porque ya se sabe que algunos son un poco independientes) y darles cierta coherencia. En fin, que en esa tarea estamos.

Doctor Hand holding scalpel,Surgical drawing vintage style on white backgroundAyer abrió la lectura Juan con su quinta wiki “Las orejas de don Honorio”: El maestro que martirizaba a sus alumnos con métodos crueles. Ahora, muchos años después,  se reencuentra con uno de ellos que le quiere pedirle perdón por un suceso pasado. Y, dada la peculiar forma que el maestro tiene de perdonarle, sucede lo que sucede. Un relato que es una hipérbole en sí mismo.

La primera intención del doctor Carlos Guripa fue echarlo a patadas de la consulta. Se había dado cuenta que después de treinta años, su maestro seguía siendo el mismo hijo de puta que torturaba a los alumnos. Pero lo pensó bien y accedió a la macabra petición. Después de todo, él tenía todo a su favor. “  

Pueblo-nevado-para-colorearSiguió Alicia ¡su quinta wiki! Este curso se está aplicando. El relato “Bajo un inmenso manto blanco”: Un pueblo cubierto de nieve, sus vecinos se afanan en despejar las calles bajo la atenta mirada de Mosén Antonio, que desde la torre de la iglesia observa su trabajo. Un sacerdote que despierta las suspicacias de sus feligreses. Una historia llena de sutilezas e imágenes preciosas que suavizan un tema de una latente sordidez.

Hay una noche sin luna y un cielo tan cargado de estrellas que parece que se fuera a desplomar sobre los tejados del pueblo. Hace frío, mucho frío. Los blancos pasadizos del laberinto de La Celada están recorridos por multitud de hilos, tantos que llegan a conformar una enorme e intrincada tela de araña.

Y cerró la tarde la Charo, su cuarta wiki “Tránsito” El diálogo entre dos personajes que se acaban de conocer y que comparten un viaje en coche. Un relato en lenguaje coloquial totalmente explícito.

busvao II-Que bien, que te has enrollao conmigo, llevo sin pisar Madrid dos años y medio.

-¿Y eso? ¿No vives en la ciudad?

-Llevo todo este tiempo en una institución llamada Proyecto Hombre. Es para desengancharse de estupefacientes. Estoy deseando meterme blanquita este finde y enrollarme con alguna pivita.

-Blanquita es cocaína ¿no? ¿Pero no llevas dos años y medio desenganchándote?”

Y así acabamos.

Después, las cervezas, claro.

 

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Después de sus brillantes actuaciones en el Teatro del Barrio y en La piscifactoría, los seguidores de Diego Mattarucco tendrán oportunidad de encontrarse con él en la presentación de su nuevo poemario, titulado “Padecer, parecer, perecer” bajo el sello de HUERGA y FIERRO Editores. La presentación será en la c/ Sebastián Herrera, de Madrid, el sábado 23 de febrero a las 12.30.

Es quizás una hora poco habitual, pero Diego Mattarucco, es así. Pura improvisación, pura genialidad. Lo peor (y lo bueno) que puede pasar asistiendo a la presentación un sábado a las 12.30, es que después de comprar el libro el público acabe tomando el vermú en algún sitio cercano, comentando entre amigos la poesía de Diego.

Diego es un trovador, un mago de las palabras, ha sido el ganador del Po3try Slam de Madrid de 2018 y representará a la capital en la competición que se celebrará a nivel nacional próximamente. Todo lo que ocurre alrededor de su arte es original, novedoso, fresco a más no poder. Si te gustan las palabras, te gustará la poesía de Diego Mattaruco. Y como ejemplo de lo que te espera, si vienes a la presentación de Padecer, parecer, perecer y puro ser, recogemos aquí el poema de contraportada del nuevo poemario de Diego Mattarucco.

 

La mente segmenta

y crea pareceres,

la mente atormenta

y crea padecer.

Pero somos más

que padecer y parecer;

incluso más que perecer:

Puro ser.

 

 

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Recuerdos de Bolonia

Por: Lourdes Chorro

Las últimas horas de tu escapada y, al fin, la nieve ha hecho su aparición, lo rodea todo. Camino del aeropuerto ves cómo las máquinas quitanieves han ido robando al manto blanco su espacio en las calles. Despegáis y ya en pleno vuelo aparece el sol por el único resquicio que el cielo no le ha vedado. Imaginas a los turistas recorriendo la Via Independenza camino de la Piazza Nettuno y la Piazza Maggiore  donde Pasolini dirigió la escena final de Edipo rey. Los imaginas de soportal en soportal, zigzagueando como tú has hecho estos días para aminorar ese frío que hacía barruntar la nieve de hoy. Te da envidia porque verán los tejados nevados desde la torre Asinelli que permite que Garisenda se incline sobre ella.  Y  el verso de Dante en el “Infierno”, que se puede leer en la base de Garisenda, te recuerda tu escapada a Rávena donde los huesos del poeta ya sin poesía, se helarán de frío esperando que el 2020 los desempolve y los llene de guirnaldas y fuegos artificiales tan coloridos como los mosaicos que sus iglesias esconden tras el ladrillo que divide el mundo en dos, el ocre rojizo del exterior y la sinfonía de verdes y dorados de su interior.

500px-Piazza_MaggioreHas ido y has venido, “Andate y ritorno” a Bolonia día sí, día no, para adentrarte por sus callejuelas del exgheto y, quién te lo iba a decir, para encontrarte en un museo tan “vecchio” como el arqueológico una exposición con las dos olas que siempre te han hecho estremecer: La de Hokusai amenazante como la garra de un titán y la de Hiroshige como las ramas de un árbol nevado dejando caer su espuma poco a poco sobre el mar protector.

Y querrías haberte quedado en la Plaza de Santo Stefano sin importarte que el diablo de aquel palacete te vigilara. Y en lo Siete templos con aquel monje que parecía sacado de una barrica al que compraste un jarabe para esa incipiente tos que te asaltaba al resguardo de los sitios calientes. Pero al lado descubriste aquella iglesia aislada, sin turistas y, como no querías perderte nada entraste, cómo no, y te miraron como si te hubieras equivocado al hacerlo. Alguien que no besara los dos cuadros de la entrada, era un intruso. Y entonces decidiste seguir siendo turista y visitaste La Galería de los Susurros, el Oratorio de Santa Cecilia, el de San Nicolà de Bari. Y, aunque te dolieran los pies, el mercatini de Santa Lucia con demasiadas luces para iluminar a la santa sin ojos; y de la Piazza porta Ravegnana a la Piazza della Mercanzia, hasta que tus manos se helaron y descansaste ante la taza de aquella “cioccolata calda” de tanto acariciarla las calentó. Y pensaste lo calentito que estaría Ariosto en su mausoleo de la biblioteca de Ferrara, sobre esa base alta de mármol rodeado de columnas, coronado con racimos de frutas, acompañado de querubines y armaduras con las estatuas de la poesía y la fama. Y tu corazón se quedó embalsamado ante la visión del relicario que aprisionaba el del poeta Vincenzo Monti. Y entonces no pudiste resistirte a tomar un “gelato” de tres rosas y flores de mandorla.

Se acabó el “Andate y ritorno”, el ir y el volver, te quedaste en ella. Todo lo querías ver como siempre. Buscaste y encontraste los siete secretos uno a uno y cuando descubriste el séptimo bajo la Torre dell’Arengo, te confesaste igual que los leprosos medievales en esas esquinas que no juegan a la gallinita ciega. Y te apenó que impidieran a los canales fluir como fluye el único superviviente al que espiaste a través de una ventanita, la ya famosa “finestrella”. Te reconfortó pensar que, aunque no fueran accesibles al público, los canales resistían y en la Piazza San Martino hallaste el acceso en el suelo que sigue llevando hasta ellos.

boloniaTe cautiva que en esta ciudad todo sea “communale” palacios, bibliotecas, como la columna que Stefano Benni escribía para “Il manifesto” y que te hace añorar la viñeta diaria de “El Roto”. Esta ciudad de Iglesias con rastrillos para ayudar a los pobres en la acechante Navidad. “L’anno che verrà caro amico ti scrivo cosí mi distraggo un pò e si come sei molto lontano piu forte ti sento” como rezaba en las luces que salían de la plaza de Neptuno el más que bien dotado, en apariencia. Toda ella sustentada por soportales de distintas épocas, de diferentes estilos que tuercen a la izquierda lentamente bajo un cielo con la intensidad azulada de un mosaico pero sin apocalipsis. Bolonia, que en este mes de diciembre parece un gran regalo envuelto de Navidad, apenas ha cambiado desde hace siglos: edificios de ladrillo, palacios, una  iglesia San Petronio más grande que la catedral, calles porticadas que se encadenan unas a otras, plazas de las que salen varias calles, muchas de ellas, las céntricas terminan desembocando en Via Independenza, pero algotras cuando tuerces se pierden y no llevan a ninguna parte. Su barrio universitario, el teatro anatómico del siglo XVII donde diseccionaban cadáveres los aprendices de médico. La rectangular plaza Verdi que se abre en medio de la calle Zamboni, los rayos del sol marcando en el suelo el meridiano más largo del mundo cuando el sol está en lo más alto, cada mediodía y que tú no verás porque eso no sucede en el último mes del año.

Bolonia “la dotta, la rossa, la grassa”, pero tú te quedas con la vieja dama que se mantiene en pie y que guarda el as de su madurez para saber estar con una dignidad que te fascina y no puedes dejar de admirar. Y aunque te acompañe la fotografía de la luz cobriza del último atardecer en la ciudad, sientes la nostalgia por no poder volver a ser universitaria y no poderte quedar allí a estudiar como Dante y Petrarca. Los diez días se han ido en un suspiro sin puente que haga más paulatino el regreso. Y tú, que siempre buscas fantasmas en los claroscuros de las bóvedas, los encontraste entre luces y sombras y, ellos, al sentirse descubiertos, se sonrojaron y ahora amarillean alcanzados por ese rayo de sol que en pleno vuelo ha aparecido por el único resquicio que el cielo no le ha vedado. Y tú te quedas perdida en ninguna parte.

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Por: Luis Marín

Sí, estás en lo cierto, el día de los enamorados de este año. Y en este taller, habrá quién celebre el día, o no, pero sí estamos enamorados. De la literatura y de aportar nuestro granito de arena, o nuestra “nativa” a la creación de historias.

Y cada cual a su ritmo. Que con esto de las wikis cuando uno está cerrando su primer ciclo de seis relatos, otros están en el inicio.

Hoy Carlos Cerdán se ha llevado sus deberes para completar su sexta wiki. Tendrá trabajo, porque para redondear los personajes de los cinco relatos anteriores, tendrá que buscar coherencia en su construcción. Tú eres capaz Carlos. Y si no al Arca.

heroePaco Plaza lo ha hecho con sus personajes en el último cuento de la primera etapa con su habitual imaginación. El científico de su cómic se ha adueñado, por ósmosis, del cuerpo paupérrimo del marqués que no ha podido acompañar a su esposa en el último suspiro. Ha conseguido llevar a la estupefacción al neurólogo Uribe, eminencia en su campo, y escapar de su encierro en el ala psiquiátrica para descubrir que el regreso a su mundo de papel no es tan deseado como el esperaba, porque su gran amor pasea por el parque con un niño de la mano.

Seguro que se os ha quedado la boca tan abierta como al doctor Uribe, pero tendréis que tener paciencia hasta que se publiquen estas historias y se descubra todo el pastel. Además, yo tampoco sería capaz de explicarlo, os lo aseguro.

“…Desde entonces no me he movido de este banco, estoy muy cansado. Mi objetivo al escapar de la residencia era conseguir un cómic para regresar a mi mundo, allí me necesitan para evitar el apocalipsis final; pero, sobre todo, lo que deseaba era volver con mi amada. Pero ella está aquí…”

bacoLa futura mamá de nuestra querida “Manolita”, María Sánchez Robles, de vez en cuando nos trae un regalo. Hoy ha sido el tercero de su wiki y ha sido doble. En un solo relato nos ha contado dos historias, yo diría, escalofriantes. Dos resultados enfrentados en dos épocas distantes. El contrapeso que a veces nos pone la vida, el vencedor y el vencido.

“…Miriam se acordó de la historia que tantas veces su abuela le había contado sobre su hermana Pancracia y el dios Baco cuando la guerra, al que también se le conoce como Dionisio, solo que a la versión del siglo XXI las instrucciones precisas del viejo habían llegado a la persona equivocada”.

vino¿Cómo va la cosa? Yo creo que todo está muy claro. Es cuestión de olfato. Y de ese José Miguel tiene un “puñao”. Se estrenaba, pero que le vamos a hacer. Como las dos gotas de perfume de su relato, él rezuma de tarde en tarde un poco de poesía y nos lleva a una cata ciega de vino. Aquí también interviene el dios del vino, pero con menos efluvios peligrosos. Aunque nos ha indicado un final algo amoroso. Digo yo que será por el día.

“Y pensará, también, en esa mujer, y comprenderá que tiene que ir en su búsqueda. Y lo hará”.

La parte poética ya la disfrutaréis en su día. O llamarme y os doy el contacto.

Hoy se ha sumado a la fiesta nuestra querida Pura (no voy a poner su nombre de Facebook). Ella nos ha metido en este lío y bien está que también sufra de sus proposiciones. Aunque si nos va a meter en macetas…

RaicesEnraizados, su primer relato de la wiki, nos lleva, y tal vez nos trae, a la tragedia personal de quien tiene que buscarse la vida lejos de su lugar de nacimiento. De aquellos que crecen con la convicción de que su destino está en otro lugar. Ese sentimiento de tener que dejar los orígenes negándose al desarraigo.

“…No hay más treguas, los dieciocho son la edad límite, algunos se van antes, a estudiar o cosas así. Yo había tenido suerte, me esperaba un buen trabajo y una buena pensión donde alojarme…”

Quizá he dicho más de lo que debía y menos de lo que querría. Es el riesgo del reportero. Hasta la próxima

Luis Marín

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