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Archive for 31 mayo 2019

Al empezar esta crónica, a la vista de los relatos que se leyeron y del análisis del texto ‘La Capa’ de Dino Buzzati, se deja venir a la memoria parte de la letra de una canción inolvidable de Joaquín Sabina ‘Cerrado por derribo’ y que puede venir muy a cuento:

“Estos huesos que vuelven de la oficina / Dentro de una gabardina / Con manchas de soledad / … / No abuses de mi inspiración / No acuses a mi corazón / Tan maltrecho y ajado / Que está cerrado por derribo”

Y es que ayer pasamos la tarde entre oficinas, buscando fantasmas y con una capa que no nos podíamos quitar, a pesar de los 31 grados que hacía fuera.

Bueno, pues al grano. Juan Santos, presentó su wiki – 7, ‘El embalse’. Debe manejar, y lo hace, la incorporación de personajes de la serie de Alicia Gallego. De este relato destaca (todos coincidimos en ello) la fuerza que tiene la acción de un personaje que, piedra a piedra, trata de demoler un muro de contención. Es altamente recomendable su lectura. Un extracto:

embalse“… Todavía le faltaba mucho por picar, pero ella, siempre alerta, había dispuesto una vereda en dirección al cerro, limpia de matojos, para salir corriendo, ante un derrumbe imprevisto. En el momento que viera la mínima grieta en cualquier zona del muro, dejaría de hurgar, para que el tiempo y la presión hicieran su trabajo. Después ella, con La Celada descubierta, haría el suyo …”

Luis Marín leyó una segunda versión de su wiki – 6 ‘Esta vez me quedo’. Luis consigue algo que no siempre es fácil. En un espacio perfectamente delimitado, la oficina de una notaría, en aquellos tiempos en que empezaban a sustituirse máquinas de escribir por los primeros ordenadores de sobremesa, consigue presentar su historia dentro de esas paredes, en principio grises y aburridas, pero donde la trama y los personajes van circulando con precisión. Todo dentro de la oficina, nada fuera de ella. Un extracto:

notarias“… El día que la señora Valterra vino acompañada por don Enrique fue el primero que el caballero empezó a frecuentar la notaría. Eso sí, siempre procurando no coincidir con su esposa. Saludó a Magdalena con la pompa habitual de los nobles y los dos se miraron como si se conocieran. En la siguiente visita charlaron sobre un encuentro casual en un tren que ambos recordaban a pesar de no haber cruzado ni una sola palabra …”

dino buzzatiFinalizamos la tarde con la lectura y análisis, como se ha anticipado, de ‘La capa’ de Dino Buzzati. Este texto contiene la narración de un hecho cotidiano, dentro de lo extraordinario, con su inquietante trasfondo de misterio. Se narra lo fantástico como si fuera algo natural y cotidiano, como si formara parte de lo real, de tal modo que no se puede discernir lo uno de lo otro.

Estas lecturas siempre nos proporcionan, además de la oportunidad de saborear estos clásicos, la posibilidad de abrir muy interesantes debates entre los miembros del taller, que algunas veces se prolongan hasta las cervezas posteriores.

Y por hoy, esto todo amig@s. Hasta la semana que viene.

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Como en años anteriores La Rebujita se compromete con la cultura del barrio y patrocina el certamen Madrid Sky. Si cabe este año el compromiso ha aumentado, como es de esperar después de una larga colaboración con la asociación PRIMADUROVERALES. En 2019 La Rebujita se ha comprometido a patrocinar el segundo premio de la VI edición del certamen Madrid Sky y a acoger el encuentro entre escritores que tendrá lugar después del acto de entrega de los premios.

 

La Rebujita es una cafetería-cervecería situada en el Pasillo Verde de Madrid, en la zona de Pirámides, en el distrito de Arganzuela (calle los Nogales 7). Se trata de un local muy moderno, con la fachada totalmente acristalada, que lo convierte en un lugar muy luminoso y agradable.

El ambiente es distendido, familiar, y aunque sus clientes acudan solos no tardan mucho tiempo en identificarse con el clima cercano que se crea en el local. La terraza, que se encuentra junto a un pequeño parque, es su gran tesoro. Las tardes y noches calurosas de Madrid son mucho más llevaderas en ella, con una buena conversación entre amigos.

Una parte de la terraza está cerrada para el invierno, lo que permite la celebración de cenas y comidas para grupos durante todo el año.

Durante el invierno, ocasionalmente se celebran conciertos los fines de semana, lo que ha hecho que sean varios los cantantes y grupos musicales que han pasado por La Rebujita. La firme idea de La Rebujita es mantener una apuesta por la cultura patrocinando el segundo premio del certamen literario Madrid Sky, organizado por la asociación PRIMADUROVERALES.

 

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Por Antonio Llop.

Conflictos cotidianos. Emotividad. Frases cortas. Tiempos inmediatos. Narradores protagonistas. Todo lo necesario para mantener la cercanía del lector. Unas veces, el personaje te tironea de la camisa para contarte su historia; otras te coge de la solapa y no te suelta hasta la última palabra. Y así, atrapado, asistes a un espectáculo donde las autoras manejan con destreza todo tipo de técnicas narrativas. Solo es posible trazar unas pocas pinceladas de algún relato.

Lourdes, cristalina (la difícil/facilidad). En La nevada (una maravilla de cuento) te trasporta a un espacio lisboeta emblemático. Titula sus secuencias con textos que son verdaderos poemas. Empieza destensando, presentando a los personajes de forma inocente, como si nada reseñable fuera a pasar. Pero tú sabes que tras cada palabra, tras cada imagen puede salirte al paso el conflicto que, al final, está agazapado en el rellano de una escalera. En Contactos, hace gala de un humor muy fino, algo, ya sabemos, muy difícil de conseguir. No mires atrás que no voy a seguirte, un muy buen relato con una vuelta de tuerca final absolutamente original.

Blanca, siempre directa. Sus palabras te estallan en la cara, como un latigazo. Y atrevida con la innovación. En El final de una saga un personaje se enfrenta con su autor. Meta-literatura genial. En Mapamundi narra dos historias paralelas de forma simultánea. En La hoguera utiliza un monólogo directo con carga de ironía trágica; tragedia que se hace más explícita en La última cena.

Mercedes, emotividad desbordada. En Antílopes, una adolescente expresa su punto de vista ante los problemas de sus padres. En Grabado en blanco, el pasado trágico cae sobre una mujer al destaparlo durante una mudanza. Ella lo rememora con la vana esperanza de que el dolor quede encerrado en su antigua casa. También la tragedia cierra su magnífico Eclipse de Luna.

Carmen, palabras unas veces vestidas para la ocasión, como en Ver como los antílopes, otras veces desnudas, como en el notable Galán de noche. En este, un hombre escribe una carta a su sicólogo. Además de aparecer en la historia una fauna imaginaria, los títulos de las secuencias aluden a todo tipo de flora. Un relato difícil de interpretar por su simbolismo, que termina de forma elocuente con el tiempo del ciprés. En el estupendo El amor de mamá, un narrador adolescente narra la tragedia de su madre.

El prólogo, sencillo y sentido, como la buena persona y escritora que es Yolanda.

La edición, minimalista. Signos diacríticos, los justos, para no interrumpir el dinamismo de la acción.

Sobremesas manchadas de café y tinta, un libro de relatos escrito por cinco mujeres. Muestra la energía narrativa de unas mujeres apasionadas por la literatura. Un texto noble, inspirado nada más y nada menos que en el compromiso de escribir bien y de no dejar a nadie indiferente al lector. Se puede adquirir en Librería Mujeres y cía y en la librería Embajadores de sueños de la calle Embajadores, 181.

Antonio Llop es miembro de la asociación Primaduroverales. Ha resultado premiado en distintos certámenes literarios. Tiene publicados relatos en distintas antologías y es autor de la novela Raymi.

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Por Juan Santos Santos.

La publicación del libro Magerit. Relatos de una ciudad futura, de la editorial Verbum, ha reactivado la notoriedad, en estos afanes literarios, de diez viejos amigos entre los que se encuentran varios compañeros de nuestra asociación. Imaginar cómo se vivirá en Madrid dentro de trescientos años y que sea creíble, no es tarea fácil, pero estos magníficos escritores lo han conseguido en diez fantásticos relatos.

Julio Rodríguez Díaz es uno de los autores-profetas de esta aventura. Aunque la entrevista de hoy obedece a su faceta de escritor, no sería justo obviar una pequeña reseña a su relevancia profesional como Director de la Red de Mentoring de España y como socio de Avanda Comunicación, con proyectos de formación en nuestro país y en Latinoamérica. Cargos empresariales que le han llevado a participar, en varios programas de radio y televisión.

Sé que tu modestia quita importancia a sus éxitos profesionales, pero era preciso recordarlos para hacerte la primera pregunta.

Conociendo tu intensa vida laboral. ¿Cómo te organizas? ¿De dónde sacas tiempo para escribir relatos?

Soy muy disciplinado con mis horarios, no asisto a reuniones si no es realmente necesario, suelo priorizar, planifico todos los lunes la semana, soy muy organizado con mis cosas. Si vieses mi armario encontrarías toda mi ropa colocada por tipos y colores, clasifico todos mis documentos, la clave creo que está en el orden, me permite ser muy eficiente cuando quiero hacer algo, no soporto perder el tiempo. El tener claro lo que es importante y lo que no le permite a uno encontrar tiempo para aquellas cosas que le apasionan. Siempre llevo conmigo en el bolsillo una libreta y un bolígrafo, cualquier lugar es bueno para trazar una historia, completar una reflexión, esbozar un personaje, inventar un diálogo. Aprovecho para escribir en los aeropuertos, en los aviones, en los trenes, mientras espero para una reunión… Es cuestión también de levantarse temprano, me siento mucho más fresco, centro mis esfuerzos en aquellas cosas que me gusta hacer, cuando unes pasión y trabajo la productividad se multiplica.

Nos has dicho otras veces haber encontrado una relación mágica entre el arte de comunicar que es tu profesión y el de crear historias que es tu afición. ¿Significa esto que cuando te enfrentas por primera vez a un grupo de profesionales o empresarios, los consideras como una hoja en blanco?

Cuando tengo que dar una conferencia o un curso, siempre me tenso, aunque domine el tema, aunque lo haya preparado en profundidad, siempre noto ese cosquilleo en el estómago. Creo que eso es una muestra de respeto a la audiencia, es lo que llaman en teatro el “miedo escénico”, es una manera de estimular el “stress positivo” que te obliga a ordenar bien tus ideas y a sacar lo mejor de uno mismo en cada situación, es el precipicio de la hoja en blanco del escritor. Desde niño siempre me ha gustado hablar en público y escribir relatos. Hace bastantes años, cuando me estaba formando en oratoria y en creación literaria descubrí en la biblioteca de Oviedo que los libros de ambas disciplinas estaban en la misma estantería, incluso tenían el mismo código genérico. Fue entonces cuando algo se conectó mágicamente momento en mi cabeza. Siempre he sabido que la mejor manera de llegar al corazón de las personas era una buena historia, que si quería conectar con mi audiencia tenía que ser capaz de construir relatos que ejemplificasen mis ideas. Ahí se unió todo. Siempre empiezo mis conferencias con una buena historia, armo mis discursos como si fuesen verdaderos relatos, sazono mis charlas con ejemplos, metáforas, símiles. Cuando tengo una idea tengo que encontrar la mejor manera de hacerla llegar a mi audiencia. Tengo que contarla de forma sugestiva, incluso sorprendente. Una buena historia es la manera de que nuestra idea sea recordada y reconocida por encima de las demás. A la gente le gusta que le cuenten historias. No tengo duda que la distancia más corta entre el hombre y la verdad está ahí, en una buena historia.

Recuerdo que en tu relato titulado El funeral incluido en el libro de RRelatos HHumanos aparece un sacerdote dando un sermón. Ahora en este de Magerit titulado Me confieso, escrito en primera persona, veo que el interlocutor es también un sacerdote. ¿Este recurso eclesiástico es casual o tiene algo que ver con tu paso de estudiante por los maristas de Oviedo?

Es un recurso que utilizo a menudo como vehículo para que el narrador o incluso el escritor diga lo que quiere decir, para que transmita su mensaje de una manera contundente sin romper el relato. Es una manera de conectar lo superior con lo mundano. Si todavía dudas del poder de las metáforas ojea la Biblia, hace más de dos mil años que alguien lo tuvo claro.

En Magerit dices “el tren parecía volar sobre lagunas de agua putrefacta”, Madrid ha sufrido una transformación, está inundada y desconocida, sin embargo la condición humana parece que no ha cambiado. Se sigue matando por celos y tu personaje recurre a un confesor. ¿No crees que para esas fechas, la liberación de la mujer será tan grande que no existirán los celos?

Lo del agua putrefacta creo que no habrá que esperar trescientos años para que se produzca. Por desgracia el hombre nos estamos cargando el planeta a pasos agigantados. En cuanto a los celos no creo que sea algo que vaya a desaparecer. Los sentimientos son parte de nuestro ser como personas. La tristeza, la alegría, la ira, el miedo… son sentimientos que nos definen como individuos y que nos han acompañado a lo largo de nuestra historia como seres humanos. Creo que en entornos futuristas y más sofisticados la esencia que hay en historias de hoy se repetirán. En cuanto a la equidad entre sexos no dudo que se dará y espero que no haya que esperar 300 años. El talento no tiene género y la mujer tiene derecho a las mismas oportunidades que el hombre. Tú sabes que yo estoy muy comprometido con esta causa, a través de asociaciones como EJECON. Creo que se están dando pasos importantes por esta equidad, pero aún nos queda mucho por lograr.

¿No crees que la nueva sociedad pasa de Religión y que para esa época futura habrá desaparecido la Iglesia y su jerarquía?

No confundamos la religión con la Iglesia y su jerarquía. Yo sí creo en un espíritu bueno, en la gente generosa que ayuda a los demás. El ser humano es espiritual y eso, por mucho que cambie la sociedad, evolucione el mundo o se sofistique la vida va a hacer que el sentimiento y la búsqueda de un ser superior siempre vaya a estar presente.

Es el segundo cuento que te publica la Editorial Verbum. ¿Crees que le resulta difícil a un escritor novel abrirse camino en el mundo editorial?

Creo que no es difícil. Se trata de generar proyectos interesantes con manuscritos de calidad y con compañeros de viaje comprometidos. Hay varias editoriales dispuestas a publicar trabajos de varios autores. Verbum es una editorial que desde hace tiempo cree en nosotros y todos los años nos pide algún trabajo. La cuestión es conformar un buen equipo, desarrollar un buen material y saber venderlo. Hay muchas oportunidades y hay que saber aprovecharlas.

Me consta que llevas en tu corazón a tu Asturias natal y que sientes debilidad por la tierra Azteca. ¿Te gustaría escribir un relato futurista sobre Oviedit o Mexiquit. Relatos de una ciudad futura o prefieres que no se deterioren ni pase el tiempo por ellos?

Ja, ja, ja… Presumo de ser asturiano y ser bilingüe mexicano. Oviedo es la ciudad donde nací y estudié hasta terminar la universidad. Las cosas hoy no van muy bien económicamente por mi tierra. Cada vez hay menos trabajo, la gente emigra y la población envejece. Yo quiero pensar que esto en varias décadas va a cambiar. Me imagino una Asturias verde y virgen, con una industria limpia y global, un oasis natural en un mundo degradado y contaminado. El clima está cambiando, mi tierra será el futuro para los que busquen paisajes perdidos y climas suaves. México es la eterna promesa. Un país muy joven con muchos recursos. El mexicano es emprendedor y tiene una personalidad arrolladora. Me imagino un país con igualdad de oportunidades, una potencia mundial. Claro que no quiero que se deterioren ninguna de las dos ciudades, el tiempo pasará inexorablemente para ambas, pero quiero pensar que será para bien.

Estuve en la presentación del libro y no me canso de felicitaros a ti y a todos los autores que participasteis en ella, por lo original y graciosa que resultó. ¿Lo habéis vuelto a presentar en algún sitio más con la misma indumentaria y pensáis hacerlo?

Es cierto que no fue una presentación típica. Que los autores nos disfrazásemos de nuestro personaje fue una idea loca que dio buen resultado. Estamos un poco cansados de las típicas presentaciones aburridas donde el escritor trata de demostrar con palabras sesudas lo mucho que sabe, con preguntas aburridas y monólogos narcisistas. Yo iba de muerto, había un cazador de asteroides, un agricultor atecnológico, un forajido, un doctor futurista… La idea de disfrazarnos del protagonista de nuestro relato surgió una tarde durante una comida. Tengo que reconocer que después de proponer la idea y que todo el mundo se entusiasmase con ella tuve mis dudas, pero fue un éxito. Con la puesta en escena doy fe de que el público se divirtió mucho. Lo realmente divertido fue la preparación del evento. Nos comportábamos como niños entusiasmados con la función de fin de curso. La creatividad, los diálogos, el guion, la planificación de los disfraces. Todavía me sigo riendo cuando lo recuerdo. Creo que ha habido un antes y un después en las presentaciones de nuestros libros después de este evento. Este hecho nos unió mucho a los autores. Sin duda repetiremos.

Después de Magerit ha llegado un nuevo proyecto, RRetratos HHumanos, que es la continuación de RRelatos HHumanos. ¿Ha sido difícil retomar aquel libro para hacer una segunda parte?

Lo que todo empezó como un proyecto entre un grupo de conocidos con afición a la escritura terminó siendo un  libro con más de 2500 ejemplares vendidos, con diferentes presentaciones en España y Latinoamérica y con un equipo de alto rendimiento muy cohesionado y de buenos amigos. Con una primera parte así, la segunda no fue nada fácil. El primero salió casi de forma natural, el segundo exigió mucho más esfuerzo. El nivel de exigencia ha sido mucho mayor y reconozco que a mí en particular me costó mucho más trabajo darle forma a mi relato. Las pautas de nuestro coordinador literario me ayudaron mucho pero, aun así, me resultó difícil dar continuidad a un personaje con los problemas y desgracias que le habían sucedido. El lector decidirá el resultado, siento que es un relato triste con una luz de esperanza tenue que se ilumina al final.

¿Qué es RRetratos HHumanos?

El mismo título lo dice, es un retrato de diferentes personajes que conforman una empresa, de historias que conforman el día a día de una organización. Hay una creencia en varios pueblos indígenas americanos y es que cuando te hacen una foto te roban parte de tu alma. Este libro, cada uno de los relatos que lo conforman, son sin duda, una parte del alma de sus autores. Los escritores somos profesionales muy vinculados al mundo de los mal llamados recursos humanos de las empresas. Nosotros, con este libro, abogamos más por la persona que por los recursos. Siento que la sociedad está demasiado mercantilizada y volver a la esencia misma de las organizaciones es una manera de poner en valor lo realmente importante: las personas que las conforman. Es un libro de valores, es un viaje al corazón mismo de la empresa.

Este libro habla de las tensiones que experimentan los ejecutivos que deciden entre lo correcto e incorrecto, de las tentaciones, de lo que sienten las personas que sufren, de las tragedias del día a día, del egoísmo y de la generosidad, de las decisiones que nunca se toman ¿Por qué tenemos que esperar a que la vida nos dé golpes traumáticos para ser conscientes de lo que sí merece la pena y lo que no? ¿Alguien en su lecho de muerte se ha arrepentido de no haber trabajado más horas en la vida?

La presentación de RRetratos HHumanos en Castellana 81 fue extraordinaria. ¿Qué esperas de este nuevo libro? ¿Qué recorrido tiene?

El placer está en el camino andado, el propósito en sí está en este maravilloso viaje que hemos hecho juntos todos los autores. Ahora, con nuestro trabajo ya publicado, queda otra parte muy bonita del oficio de escritor: las presentaciones, las entrevistas, las reseñas, los coloquios, la firma de ejemplares en la Feria del Libro… Yo esta parte la disfruto mucho. Es un momento único para estar con los buenos amigos, con el resto de los autores. Sin duda es la parte más divertida de la literatura, el contacto con tus lectores, la crítica, las redes sociales.

Aún queda mucho por recorrer, presentaremos el libro aprovechando mis viajes a Latinoamérica en México, República Dominicana, Chile… Es un libro que aborda temas universales. La primera parte gustó mucho y esta segunda estoy seguro que entusiasmará aún más a nuestros lectores.

Julio Rodríguez en el centro. Presentación de RRetratos HHumanos.

¿Crees que a los cuentos se les considera literatura de “género menor”?

No, para nada. Es cierto que se lee poco, que vivimos en un mundo que nos bombardea a diario con información y material para leer. El relato corto es un género que se adapta muy bien a esta sociedad de la inmediatez, del todo rápido y para ahora. Un relato se lee en 15 minutos máximo, es ideal para hacerlo antes de dormir, en un descanso, mientras te tomas un café, en el metro, en un tren. No requiere horas de concentración. Se puede leer desde el móvil sin gran esfuerzo. A las nuevas generaciones les gustan las historias, siento que es un género que cada vez toma más y más fuerza.

¿Crees que el cuento requiere un lector mucho más formado?

Siento que no, ya que el esfuerzo en términos de tiempo es menor. El lector quiere historias poco sofisticadas, ágiles, que se entiendan bien, con un final que sorprenda y sobre todo que se lean rápido. Siento que este genero se adapta muy bien a la impaciencia y la dispersión de las nuevas generaciones.

Y para terminar ¿Estás deseando de jubilarte para dedicarte por completo a escribir o estás satisfecho con el tiempo que le dedicas?

No creo que haya que jubilarse para escribir más, incluso te diría que es al contrario. Cuanto más tiempo tiene uno, menos escribe. La tensión del día a día, el correr de un lugar para otro, el viajar continuamente, la presión de los proyectos que hago me hace ser más y más productivo. Parece una paradoja, pero es así: cuanto más tengo que hacer más escribo. Es como si mi capacidad se multiplicase de forma exponencial. No sé si a todos les sucede lo mismo, pero a mí sí. Necesito movimiento para sacar lo máximo de mí mismo. Te hablo de escribir relatos cortos, quizás una novela sería diferente. El viajar, hablar con gente, dar cursos, tener reuniones, salir en la radio, gestionar a mi equipo… me convierten en un cazador de historias del día a día, algo que nutre con fuerza mi creatividad literaria.

¿Te gustaría añadir algo que no te he preguntado?

Que tengo nuevos proyectos literarios en marcha. En breve estaré firmando en la Feria del Libro RRetratos HHumanos, un viaje al corazón de la empresa (Editorial Kolima). Nuestra asociación Primaduroverales cada vez tiene más iniciativas de valor. Mis hijos crecen. La Red de Mentoring de España se sigue expandiendo por Iberoamérica. Rodeado de buenos amigos y gente que quiero mucho. Los años pasan y la ilusión y las ganas de hacer cosas sigue intacta, más aún te diría que va en aumento. Todo influye. No tengo duda que la felicidad responde a un formula, te invito a que pienses en ella: es la diferencia entre lo que la vida te da y lo que tú crees que la vida te debe (FELICIDAD = LA VIDA ME DA – LA VIDA CREO QUE ME DEBE). Yo siento que la vida me debe poco y me da mucho. Eso me mantiene permanentemente satisfecho y me permite hacer un justo balance.

Gracias por tu cariñosa entrevista y por tiempo, Juan.

Julio Rodríguez participará en la presentación de RRetratos HHumanos el viernes 31 de mayo.

Juan Santos Santos es miembro de la asociación Primaduroverales. Es coautor de los libros 2056 Anno Domini y Error 404, antología de relatos sobre la perplejidad tecnológica. En 2017 resultó ganador del certamen literario Letras Pajaronas.

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Varios relatos se leyeron ayer en el taller. Relatos que cierran las etapas wiki (unos), bíblicos otros, el que empezaba en la nieve y terminaba en las profundidades marinas o el que al final se concentraba en el título “¡Hay que ver cómo cambiamos después de morir!”.

Con estos mimbres se presentó una buena tarde de lectura, análisis de los textos y las consiguientes críticas y opiniones de los asistentes, como son las dinámicas habituales en el transcurrir de cada tarde de jueves en el taller.

Ayer tuvimos textos de Carlos Cerdán por partida doble. La primera era su wiki 7 titulada ‘La resurrección del doctor Boris Petrov’. En ella, y como estaba establecido, se incorporan y mezclan en la acción sus propios personajes con los que provienen de la serie de Paco Plaza.

Un extracto:

“La casa estaba cerca. Era un edificio antiguo sin ascensor y, aunque Boris había recuperado algo de vitalidad, subir hasta la segunda planta le pareció un esfuerzo excesivo. Llegó exhausto como si hubiera subido la montaña más alta de los Urales. El piso era pequeño y el desorden evidente. Beltrán apartó sin miramientos todo lo había sobre un sofá de dos cuerpos y le invitó a sentarse. A continuación, le entregó varios ejemplares de “Proletariado Zombi” y se sentó junto a él.

Boris pasaba las páginas con avidez, deteniéndose en las que aparecía Bohmusa y con la yema del dedo índice recorría su imagen…”

A continuación, Lourdes Chorro, leyó su ‘Hipérbole’, que respondía al número 5 de su serie de wikis. Lo mas destacable, a parte extraordinario su tono literario, se encuentra en como resuelve la necesidad de iniciar el texto en un paisaje nevado para acabar en las profundidades del mar. En este relato podemos encontrar a Lourdes en su esencia creativa. Para muestra, el siguiente botón:

Olas… remo y me sumerjo en esa nieve mullida sin desechos. He probado a verte con la luz más fría, la del olvido, pero el pasado sigue adentro destrozándome lentamente como una red de arrastre. Remo con mis fuerzas, jadeo igual que el océano. Intento alejarme de esa enfermedad contagiosa que son las habladurías, pero, como esta ventisca, sólo logro balancear el ápice de las hojas de las plantas rastreras. Remo mientras repito enfurecido esa palabra rabiosa tan llena de salmuera y los copos de nieve se convierten en agua salada. Un oleaje salado me obliga a abrir los ojos y, aunque la escollera de mi cuerpo resista, los ojos me escuecen y dejo de imaginar …

Carlos Cerdán, vuelve, con su segundo relato de la tarde. En este caso, siguiendo ya su ‘patentada’ y ocurrente forma de recrear la historia sagrada, hoy le toca el turno a Moisés. En concreto con su texto ‘Las tablas de la ley’.

Con su tono habitual y muy cercano a la hilaridad, nos trae y recrea la escena en que Moisés baja del monte Sinaí con las tablas se la ley. Todos podemos saber, acudiendo a las escrituras, lo que aconteció. Pero ¿y si realmente lo que pasó es lo que Carlos nos cuenta? Bueno entre tanto, ahí va un extracto:

MoisesMoisés mueve la cabeza con gesto de enfado:

– Con el trabajo que me costó convencer al faraón.

– Ya lo creo, que si no llega a ser por las plagas todavía estamos allí.

Moisés asiente y el rostro se le ilumina:

– Estuvo bien ¿verdad?

– Sí, aunque creo que con algunas fuiste un poco exagerado.

– ¿Tú crees? ¿Y por qué no me dijiste nada?

– Es que se te veía tan ilusionado. Con esa voz engolada y la mirada intimidante que ponías para amenazar al faraón… pero con lo de los primogénitos… te pasaste un poco.”

Para acabar, se leyó la wiki 7 de Paco Plaza “¡Hay que ver cómo cambiamos después de morir!”. En esta, se realiza la mezcla de personajes con la serie de Carlos Cerdán. Ambas, “La resurrección de Boris Petrov” (leída al principio de la tarde) y ésta suponen el cierre de ambas series de wikis, y, forma coordinada, se pone final a ambas tramas. Un extracto:

La señora Flora se dispuso a tomar el control del Metabrazo Protoso cuando divisaron la fortaleza de El Retornado sobre una colina. Hasta ese momento la aeronave de la Emperatriz no había sido atacada, ni habían observado ningún escuadrón de zombis al acecho.

—¡Alto! —dijo La Mente Suprema— aquí pasa algo raro, no es normal que nos hayan dejado acercarnos tanto sin hacer ni un solo disparo. ¡Es una trampa!

Pero se había dado cuenta tarde, el cielo se rasgó como una lona gigantesca y miles de zombis acorazados se precipitaron sobre la nave imperial. El inesperado asalto desde arriba, para el que no estaban preparados, los precipitaba rápidamente hacía las rocas, el choque iba a ser violento y fatal

Y hasta aquí llegó esta tarde de finales de mayo. Leímos, analizamos, criticamos nos reímos.

Hasta la semana que viene.

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Por Luis Marín

Entramos en Lovaina, la ciudad universitaria más grande de Bélgica, por el “gran beguinaje”. El conjunto se originó a partir de una comunidad para mujeres solteras, (semi religiosas, “beguinas”) en el siglo XIII. Tiene la apariencia de un pequeño pueblo dentro de la ciudad de Lovaina. Se trata de una sucesión de calles, plazas, jardines y parques, con decenas de casas y conventos de un estilo tradicional de ladrillo y piedra arenisca.

El camino hacia el centro de la población está jalonado de casas antiguas con un cierto regusto medieval. Alrededor de la «Grote Markt» (Plaza mayor); ocupada por el ayuntamiento, joya de estilo gótico brabantino, cuya construcción comenzó en el año 1439 por el arquitecto Van der Vorst Sulpicio y terminó en 1468, con 236 estatuas colocadas en los nichos después de 1850 y la iglesia de San Pedro, de estilo gótico e inacabada; se distribuyen los distintos edificios de la antigua universidad. Si paseamos por el centro nos encontraremos con el Pabellón Universitario, de estilo clasicista, donde se ubica el Rectorado, o los diversos colegios universitarios, entre los que destaca el Colegio Papal que tiene este nombre por ser donde en 1523 el Papa Adriano VI estableció en su residencia un colegio para los estudiantes pobres de teología. Y, por supuesto, la nueva biblioteca.

La creación de la Universidad de Lovaina tiene lugar en el siglo XV, pero no será hasta 1636 cuando se inaugure su “Biblioteca Central”, que se situará en el antiguo Mercado de los Paños (Halle aux Draps), un antiguo edificio del siglo XIV del que la Ciudad cedería en parte su uso a la Universidad y que a lo largo de los años sufrirá diversas adaptaciones. En 1835 se instalará la nueva biblioteca en Namurstraat, en un edificio del siglo XVII, contando con más de 300.000 volúmenes fruto de donaciones y adquisiciones de la Universidad.

En 1914, durante la Primera Guerra Mundial, tiene lugar el capítulo más trágico en la historia de la Universidad, transformada en Universidad Católica de Lovaina, y su biblioteca. El 25 de agosto, después de varios días de ocupación pacífica de la ciudad por tropas alemanas, sus soldados prenden fuego a la biblioteca de la Universidad y a una gran parte de la ciudad de Lovaina. El edificio de la biblioteca queda reducido a un esqueleto carbonizado en el que quedan a merced del viento los restos de los antiguos libros destruidos por las llamas. Este hecho causó estupefacción en la comunidad internacional e incluso antes de que la Primera Guerra Mundial hubiera terminado, las potencias aliadas y neutrales formaron un comité para reunir dinero y libros que pudieran dar lugar a la reconstrucción de la Biblioteca. Al finalizar la contienda, el mismo Tratado de Versalles estipulaba la donación a la Universidad por parte de los alemanes de 13.000 marcos en libros.

Los americanos se encargaron de la construcción del nuevo edificio que albergará la biblioteca, diseñado por el norteamericano Whitney Warren y construido entre 1921 y 1928. El nuevo edificio de estilo neorrenacentista flamenco se emplaza en Mgr. Ladeuzeplein, alzándose todavía en la actualidad como una de las construcciones más impresionantes que forman parte del conjunto de la Universidad Católica de Lovaina.

La nueva biblioteca es un homenaje al historicismo y su decoración hace referencia a temas como el patriotismo belga, la victoria de los aliados y, sobre todo, la fraternidad norteamericana, a través de la presencia de símbolos como el águila imperial, los escudos de universidades americanas o las 48 campanas de la torre de carrillón, una por cada estado norteamericano.

Pero el devenir de la biblioteca estará marcado por más calamidades. En 1940, durante la ocupación de Lovaina por los alemanes en la Segunda Guerra Mundial, el edificio de la biblioteca volverá a salir ardiendo como consecuencia del fuego cruzado entre ambos bandos; por lo que la biblioteca tendrá que volver a ser en parte reconstruida.

El último contratiempo en la historia de la Biblioteca de la Universidad correrá de nuevo en paralelo a la historia belga. En 1968, fruto del enfrentamiento lingüístico entre francófonos y neerlandófonos, la Universidad Católica de Lovaina se escinde en dos. La sección francófona se trasladará a territorio valón con la creación de Louvain-la-Neuve, y los neerlandófonos se quedan en su antiguo emplazamiento de Lovaina. Al igual que la Universidad, en 1971 la biblioteca es dividida en dos: los volúmenes pares se alojan en el nuevo campus de Louvain-la-Neuve, y los volúmenes impares siguen en las estanterías de la antigua biblioteca de Ladeuzeplein, ahora neerlandófona.

En cualquier caso, la ciudad de Lovaina es un verdadero museo y sus calles, en épocas lectivas, bullen con los estudiantes que hacen honor a la variedad de cervezas que ofrece. Quizá los habitantes autóctonos disfruten de forma especial de las vacaciones universitarias.

Luis Marín es miembro de la asociación Primaduroverales. Es coautor de los libros Madrid Sky y 2056 Anno Domini.

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Por José Sainz de la Maza

Cuando me propusieron entrevistar a Mercedes Lázaro y a Blanca Armenteros acepté de inmediato y tengo que decir, además, que personalmente me alegré mucho de que se me ofreciera esta oportunidad. Ambas, junto con Carmen Soteres y Lourdes Chorro, son coautoras de la antología de relatos que cuenta con el sugestivo título de Sobremesas manchadas de café y tinta, prologada por Yolanda López Muñoz. Y me alegré mucho porque recuerdo con especial cariño los años que coincidimos los tres en el taller literario de Primaduroverales: siempre en una buhardilla, siempre en jueves por la tarde, Mercedes con su nervio ágil, tan presente en todo lo que hace que estoy convencido de que además de proporcionarle un carácter despierto, le ha impedido acumular un solo gramo de grasa y Blanca con ese nervio profundo suyo del que se alimenta su diálogo reflexivo y su obstinada coherencia; el mensaje directo de una y la ironía de la otra. Dos mujeres con nervio, excelentes críticas y mucho mejor escritoras de lo que ellas mismas están dispuestas a admitir. Aunque sobre esto último seguramente tengan que cambiar de opinión, porque cuando se lean sus relatos serán (seremos) muchos los que les digamos que esto de escribir se les da magníficamente bien.

Pero no nos entretengamos más. Os invito a conocer un poco mejor a nuestras autoras, una pregunta y dos respuestas, bonito juego.

1.- Además de ser cinco mujeres inteligentes y de haber formado parte del guiso del que se habla en el prólogo, ¿qué más tienen en común Carmen, Lourdes, Yolanda, Blanca y Mercedes?

MERCEDES LÁZARO. La literatura es el hilo conductor de nuestra relación donde hay bifurcaciones donde compartir asuntos personales y que siguen cimentando nuestra amistad.

BLANCA ARMENTEROS. Nada más lejos de mi intención corregirte Jose, pero ¿la palabra mujer no lleva implícito el adjetivo inteligente? En mi caso basta con mujer, ya sabes que la fama de “podadora” me precede.

Con respecto a la pregunta, señalar que las cinco tenemos en común algo que resulta imprescindible, saber aceptar las diferencias que nos separan, y que son más de las pudieran parecer a simple vista.

2.- El prólogo de Sobremesas manchadas de café y tinta escrito por Yolanda es casi un relato más (yo lo leí al principio). Ahí se dice cómo llegasteis a la creación literaria, mi pregunta es, ¿cómo os habéis mantenido desde entonces en esto de escribir?

M. L. Cada una ha tenido su manera, la mía ha sido a través de un par de incursiones a algún taller sin demasiada importancia. Sin duda la decisión de este proyecto hizo que mis ganas de escribir crecieran, la motivación era fuerte.

B. A. El proceso creativo supone para mí un reto, me lo habrás oído comentar en más de una ocasión, un esfuerzo que no siempre se ve reflejado sobre el papel. El motivo principal puede ser el intento que pongo porque mis personajes se alejen en lo posible de lo que soy. Me involucré en este libro por afecto, es un proyecto de amistad.

En todo caso reconozco que me gusta más escribir que pintar, practicar deporte o coser, actividades que aún sin haber realizado, desestimo; los prejuicios me persiguen y la falta de tiempo, también.

Por cierto, va muy contigo lo de leer el prólogo al principio, hay costumbres conservadoras que no tienen por qué ser malas, además a un buen yerno todo se le perdona.

3.- Un libro cae en vuestras manos como premio de un concurso literario. Pero, claro está, nosotros no creemos en las casualidades. Así que ¿qué tiene Jenny Offill y qué tiene Departamento de especulaciones?

M. L. Sí, un libro que cae en nuestras manos y coincidimos en resaltar la manera particular de expresar una mujer temas que nos tocan a todas. Nos pareció, en su momento, que sería un buen arranque para hacer un libro, sin más.

B. A. Siento decepcionarte pero fue Jenny Offill, como pudo ser Catherine Lace, Peter Handke o Maggie O´Farrell. La novela nos gustó y la utilizamos como pretexto. Publicar en común era nuestro deseo y Departamento de especulaciones nos ofreció el nexo que uniría los relatos. Suena a teoría conspiratoria y algo de eso hubo, ya que se fraguó con poca luz y frente a un café, no hubo tabaco pero si complicidad, lo dicho, un complot en toda regla.

4.- Cinco autoras, dieciséis relatos y un prólogo. ¿Cómo se coordina todo eso para que salga un libro coherente?

M. L. Jose, yo sí creo en las casualidades, también en las causalidades y así llegamos a los efectos: estos relatos diversos como somos nosotras.

B. A. El proyecto surgió poco a poco. Utilizando un símil de mi cuento Mapamundi, diré que primero se hilvanaron ideas y cuando tuvimos claro el diseño del patrón, cada una buscó el mejor tejido para confeccionarlo. Nos hicimos propuestas hasta un segundo antes de la presentación, aún hoy se me ocurre alguna sugerencia que aportar pero ya de nada sirve, ¡menos mal!

5- El plan era hacer dos relatos con frases del libro seleccionadas por el grupo y otros dos que incluyesen otras frases libremente elegidas por cada una de vosotras. ¿Qué os cautivó de vuestras frases?

M. L. Simplemente dejando fluir, los pasos se van dando de manera natural. Cada una va aportando según le parece y se consensúa, acercamos posturas, hablamos, cedemos, y desde la mirada puesta en lo importante, en mi caso publicar con ellas, hacer el camino lo más cómodo posible.

B. A. El material para elegir era amplio y hubo coincidencias al señalar algunas frases, pero a la hora de escoger, una vez más, apareció la diversidad. Seleccioné las mías porque me resultaron sugerentes, irónicas y divertidas, como ves, en este caso los adjetivos importan.

Deseaba tratar dos temas, el proceso de creación, ya que ocupa una parte importante en el libro, y la amistad, ésta desde un punto de vista diferente, sin edulcorar. ¡Cómo huir del desamor!, le reservé en su variedad de pareja y trío para las frases impuestas en el complot.

6.- De vuestros cuatro relatos, cada una de vosotras habéis empleado en dos ocasiones la primera persona. Eso dice algo de vuestros objetivos y de vuestros personajes. Pues eso, ¿qué objetivos y qué personajes habéis buscado?

M. L. Sólo puedo repetirte lo que comenté en la presentación. Mi objetivo era buscar un narrador diferente en cada cuento y por supuesto, también tenía que estar la primera persona. Los personajes se fueron presentando sin buscarlos, llegaron, me pareció interesante qué querían contar y cada uno expuso lo que tenía que decir. Ellos, me fueron atrapando con sus relatos.

B. A. Me encuentro cómoda en la primera persona, da la impresión que aproxima los dos polos, autor y lector. La exigencia del primero obliga al segundo a implicarse más, construyendo un camino de ida y vuelta de complicidad entre ambos. La pretensión al escribir La hoguera y El final de una saga, fue precisamente acercarme al posible lector, espero haberlo conseguido.

En la tercera persona me siento menos ágil, casi encorsetada. Resulta un desafío mover a los personajes y crear el ambiente que busco, pero para ser honesta con el lector la utilizo en Mapamundi y La última cena. El objetivo, sufrir, Jose, sufrir. No podría ser de otra forma.

7.-¿Qué es lo que más le gusta a Mercedes de los cuentos de Blanca y qué destacaría Blanca de los relatos de Mercedes?

M. L. Conozco los relatos de Blanca, la reconozco en su forma de escribir. En la inteligente y fina ironía. Su manera meticulosa de decir, siempre hay algo debajo de lo que lees, hay que buscarlo y eso enriquece a cualquier lector. Me encanta esa manera concisa, precisa y sin ramas con que me muestra el bosque, siempre, profundo

B. A. La respuesta irá en detrimento de mi reputación, inevitable que aflore mi lado primaveral, sólo espero que María Isabel no piense que detrás de mis palabras existe la intención de usurpar su presidencia.

De Mercedes destacaría su valentía. Ha buscado retarse en cada uno de sus cuentos, se ha comprometido consigo misma y su fortaleza ha hecho posible que no se traicionara. Jose, si estas palabras salen de aquí, te mato, sabes que soy una experta en ese campo.

8.- ¿Es la primera vez que editáis? ¿Cómo os sentís?

M. L. No es la primera vez, aunque sí con una involucración mayor, debido a que éramos un grupo pequeño y hemos decidido, aportado más. Sobre todo, lo diferencia que somos amigas. Como imaginarás bien, me siento genial después de haber conseguido nuestro propósito. La verdad es que me ha llevado a pensar en que todo es posible, algo que siempre he creído, si uno se esfuerza, sin prisa pero sin pausa

B. A. Tampoco es la primera vez que veo mi nombre impreso en una antología, pero ésta es especial por la implicación que ha exigido, salvo editar, todo ha corrido a nuestro cargo, incluida la idea para la portada.

Ha supuesto un desafío leer, corregir, aunar criterios y tomar decisiones, pero me gustan los retos, el compromiso y en especial la amistad a pesar de la servidumbre que conlleva, nunca somos libres en nuestras relaciones cuando el otro nos importa.

9.- ¿Tenéis algún otro proyecto conjunto aparte de seguir comiendo un miércoles al mes?

M. L. A nivel literario conjunto, sólo disfrutar de esto, saborearlo todavía en nuestras comidas. Ponernos en común, y seguir subiendo peldaños, aunque ahora mismo no sepa hacia qué rellano me dirijo.

B. A. Ahora toca reposar, la intensidad que nos ha perseguido estos meses, lo requiere. Las sobremesas en común continuarán una vez al mes, pero lo que surgirá de ellas es hoy por hoy una incógnita, aunque en el grupo hay más de una entusiasta. Por si cabe alguna duda, no he levantado la mano.

10.- Para acabar, ¿cómo preferís las sobremesas con tinta o con café?

M. L. ¿Tengo que elegir entre papá y mamá? La verdad, Jose, es que según el día así te contestaría, pero confío en no tener que renunciar al café ni a la tinta y si además se puede agregar algún elemento más…será siempre bienvenido. ¿Qué tal una oncita de chocolate? De cacao, eso sí y por supuesto puro, que deje huella, incluso manche.

B. A. No son excluyentes, me gusta tanto el café como la tinta y creo que combinan bien, aunque eso deberán decidirlo quienes nos lean.

Esto es todo, queridos lectores, Mercedes y Blanca en estado puro, aunque no tanto como en sus relatos, no tanto como en Sobremesas manchadas de café y tinta. Cuatro relatos de cada una de ellas, ocho entre las dos, dieciséis relatos en total si sumamos los de Carmen y Lourdes. Sobremesas manchadas de café y tinta, un libro de relatos que he leído como sumo gusto, que muestra la energía narrativa de unas mujeres apasionadas por la literatura. Un texto noble, inspirado nada más y nada menos que en el compromiso de escribir bien y de no dejar a nadie indiferente que se puede adquirir en Librería Mujeres y cía y en la librería Embajadores de sueños de la calle Embajadores, 181.

José Sainz de la Maza es miembro de la asociación Primaduroverales. Ha resultado ganador de varios certámenes literarios, entre ellos el V certamen literario Villa de Cabra del Santo Cristo y el IV certamen de relato Navidad Solidaria, organizado por la biblioteca de Castilla La Mancha. Es coautor de los libros Madrid Sky (Uno editorial), 2056, Anno Domini, Incómodos (editorial Relee), Error 404 (editorial Relee) y Arritmías (editorial Relee).

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