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Por Luis Marín

La cuarta edición del concurso de relatos Madrid Sky también nos ha dejado entradas para esta sección.

Me gustaría destacar en este caso las palabras encontradas en el relato que consiguió alzarse con el segundo premio “La posada al final de la tierra” de Jesús Gella.

Quizá me llamen la atención por mi condición de ignorante urbanita que tan sólo convive con plantas ornamentales y de jardín. Por eso, cuando leí “Al viajero le pareció que la voz salía de entre carozos secos que rechinaban al rozarse” tuve que acudir al diccionario para concluir que:

CAROZO: Corazón o raspa de la espiga del maíz después de desgranada

La voz de la vieja sonó entonces en mis oídos con la tonalidad que seguramente le quiso dar el autor.

cellisca-2Otro tanto me ocurrió cuando comprendí que un temporal de agua y nieve muy menuda, con fuerte viento se suele conocer como CELLISCA.

¿A que ahora se nota más ese frio que entra en los huesos y que no hay manera de combatir?

Más adelante “… los caminantes pueden disponer de colación y reposo” me obligó una vez más a consultar, porque la palabra es muy usada pero en otras acepciones más comunes.

COLACIÓN: 1.Acto de colar o conferir canónicamente un beneficio eclesiástico, o de conferir un grado de universidad.

  1. Cotejo que se hace de una cosa con otra.
  2. Territorio o parte de vecindario que pertenece a cada parroquia en particular.
  3. Refacción que se acostumbra a tomar por la noche en los días de ayuno.
  4. Refacción de dulces, pastas y a veces fiambres, con que se obsequia a un huésped o se celebra algún suceso.
  5. Conferencia o conversación que tenían los antiguos monjes sobre cosas espirituales.
  6. Porción de cascajo, dulces, frutas u otras cosas de comer, que se daba a los criados el día de Nochebuena.
  7. Arg., Col., Ec., El Salv., hond. Méx. Golosina hecha de masa moldeada en diferentes formas y recubierta de azúcar.

Tuve que llegar a la cuarta y quinta acepción para encontrar el sentido que tiene en este texto.

Arrabel (2)Y ya terminando el cuento “… con un chasquido que sonó como un arrabel…” Antes de arriesgarme a deducir su significado exacto en el contexto, volví al diccionario para comprobar que se trata de un instrumento musical de percusión, tradicional de la meseta central de España, perteneciente a la familia de los idiófonos, frotados o raspados. También se conoce en otras regiones como huesera o ginebra.

En fin, que no hay desperdicio en nuestro concurso si se quiere conocer todos los detalles.

Entrevista de Carlos Cerdán a Marina Aparicio, ganadora del 3er premio en el IV Certamen Madrid-Sky

Carlos Cerdán: Cuéntanos algo de ti ¿De dónde eres? ¿A qué te dedicas?

Marina Aparicio: ¡Nací en Madrid hace diecinueve años y aquí he seguido desde entonces! El pasado septiembre empecé la carrera de Biología en la Universidad Complutense de Madrid, pero me decepcionó el programa de estudios, así que la dejé a los pocos meses.  Busqué fuera y conseguí plaza en una universidad de Bristol para estudiar producción de cine. Mi objetivo principal es aprender a escribir guión, que siempre me ha fascinado.

Diploma Marina AparicioCC: Comentaste que  llegas a la escritura a través de un diario. Puedes decirnos cómo sucede esa transición.

MA: Llevo escribiendo desde que tengo memoria porque mi madre me enseñó a leer a los tres años y a los cinco escribí mi primer cuento. Al principio me interesaba más la faceta de lector, aunque quería saber si era capaz de crear mis propias historias. Por aquel entonces tenía algún diario que abría una vez por mes, pero no era muy constante. Ya con quince años y un brote de adolescencia febril fue cuando encontré en la escritura un refugio. Las páginas escuchan sin juzgar, así que era una especie de terapia contra las inseguridades y un gran método para aclarar mis ideas. Quise trabajar con algunos de esos pensamientos y comencé a escribir poesías cortas. Luego descubrí la prosa y ya no hubo vuelta atrás.

CC: ¿Has sentido alguna vez esa especie de pudor que te impide enseñar lo que escribes? Y si es así ¿Cómo lo superaste?

DSC_9864MA: Sí, al fin y al cabo enseñar un escrito es desnudarte un poco (o mucho) por dentro. Sufro especialmente con los textos que contengan algún componente erótico por lo que vayan a pensar mis conocidos. Aún así merece la pena, pese al pudor o al mal trago que pueda suponer al principio, por las buenas críticas. Que alaben uno de mis textos es de las mejores sensaciones que se pueda experimentar. Me hace increíblemente feliz. Annie Ernaux dijo que siempre quiso escribir como si no fuera a estar cuando publicaran lo escrito. No estoy muy de acuerdo, la verdad.

CC: ¿Cuál es tu formación? Es decir, has hecho algún curso, algún taller.

MA: El año pasado empecé en el curso de Escritura Creativa que impartía Matías Candeira en la Escuela de Escritores de Madrid, pero lo tuve que dejar a los dos meses por las exigencias de bachillerato y la PAU. Este año he cursado Técnicas de Novela en la misma escuela. Dirigió las clases Magdalena Tirado, una profesora increíble que hizo mejorar el nivel de los alumnos una barbaridad. Le estoy muy agradecida. Es una lástima, porque el curso dura tres años pero no voy a poder continuarlo.

Tanto si una persona quiere publicar como si escribe sólo para uno mismo, creo que debería acudir a un taller de escritura. No sólo se enseñan técnicas, también se superan miedos y se aprenden lecciones de vida fuera del oficio en sí.

CC: ¿Sobre qué te gusta escribir?

MA: Dramas cotidianos, me gustan las historias del día a día bien narradas. A veces me baso en experiencias propias y otras  (como el relato de Flores Mustias) son completamente ficticias. Tengo que ver la historia en mi mente, como si fuera una película, para poder escribirlo. Eso es lo importante.

CC: ¿Escribes a menudo?

DSC_9868MA: Intento escribir todos los días, pero es imposible. Muchas veces me siento ante el ordenador y el simple hecho de pulsar una tecla me resulta tedioso. Al final sólo escribo cuando tengo tantas ganas de hacerlo que es lo único en lo que puedo pensar. Podría decir entonces que escribo un par de días a la semana, siempre por la mañana.

CC: ¿Te has presentado a otros concursos?

MA: Sí, quedé finalista hace dos años en el concurso de Relatos del Bistró de la librería La Central con un relato sin título que narraba las cómicas tragedias de una mujer en torno a la comida basura. Los jueces me animaron a apuntarme a talleres y por eso empecé en la Escuela de Escritores.

También he participado en una algún concurso más, pero este y el del Bistró han sido los únicos en los que me he clasificado.

CC: La frase de inicio del cuento ¿Te supuso alguna dificultad?

MA: Le estuve dando vueltas a la cabeza y no conseguía pensar en otra cosa que un burdel o un bar, por lo de los clientes. No tenía ninguna idea sólida y sólo se me ocurrían cosas demasiado rebuscadas. Entonces pasé por delante de una farmacia. En mi opinión todas huelen igual, como a algo dulce pero muy suave, y me vino a la cabeza lo mucho que nos guiamos por los olores para identificar lugares y personas significativos. Pensé que nadie mejor para identificar ese olor que un ciego. Además era una manera de probarme a mí misma, porque al escribir solemos abusar de la vista y en realidad nuestra percepción del mundo depende de todos los sentidos por igual.

CC: ¿Qué te pareció el acto del concurso y qué destacarías?

MA: ¡Encantador! Estaba tan nerviosa al principio que pensé que si tenía que subir al estrado me iba a desmayar, pero el ambiente cercano y el ritmo del acto fueron aplacando los nervios. Destacaría las impresionantes interpretaciones de las diez personas que leyeron los relatos. En cuanto a la lectura de mi relato la interpretación fue bárbara, estoy muy agradecida.

CC: Recomiéndanos alguno de tus autores favoritos. Recomiéndanos un relato.

MA: Mis autores favoritos son Haruki Murakami, Milan Kundera, Charles Bukowski y António Lobo Antunes. Los cuatro tienen un estilo muy propio y crean atmósferas perfectas, que son capaces de crear en mí emociones casi tan duraderas como las propias.

Si tuviera que recomendar un relato…Álbum, de Alberto Chimal. Breve y brillante. También destacaría los relatos de Raymond Carver, por ejemplo el de ¿Por qué no bailáis? Ahí van dos.

CC: De tu excelente relato una de las cosas que me llamó la atención es la alusión a Gary Moore, que, no sé si sabes, murió en España. Eres muy joven y no es un músico muy conocido fuera de ciertos circuitos. ¿Te gusta el blues y  el rock?

MA: Sí, aunque no exclusivamente. A mis padres les gusta mucho la música, la mayoría de mis amigos tocan algún instrumento y mi novio es batería y técnico de sonido, así que nunca dejo de descubrir grupos nuevos. En cuanto a cultura, podría considerarme una gran “consumista”, es decir, no soy restrictiva respecto a géneros, estilos o corrientes. Creo que hay que ser como una esponja y más si necesitas ser muy creativo. Ningún estímulo es en vano.

CC: Termino la entrevista reiterando mi enhorabuena por tu premio y esperamos poder seguir estrechando lazos contigo. Ya formas parte de nuestra historia y estaremos encantados de publicar en nuestro blog información de los futuros premios que seguro tendrás.

Por Manuel Pozo Gómez

En la sala capitular de la colegiata de Roncesvalles está enterrado Sancho VII, conocido como Sancho el Fuerte.

¿Pero quién era Sancho el Fuerte y por qué es interesante en la historia de España? Sancho era rey de navarra, un gigante para aquella época, pues medía aproximadamente 2,10 metros, y su altura se la puede imaginar uno viendo las dimensiones del sepulcro. El monarca ordenó construir el actual templo y lo eligió como lugar para su enterramiento. Fue muy generoso en vida con la colegiata y favoreció constantemente a los peregrinos que utilizaban el paso de Roncesvalles para ir hasta Santiago, con alimentos y cuidados médicos.

Pero vayamos con un poco de historia. En el año 1211 no quedaba ningún baluarte cristiano al sur del río Tajo y a los musulmanes les faltaba muy poco para conquistar Toledo, continuando así una nueva expansión hacia el norte de la Península. Ante la grave situación el rey de Castilla, Alfonso VIII, pidió ayuda al resto de los reinos cristianos y al Papa Inocencio III. Este accedió y concedió a la lucha el carácter de Cruzada. A la batalle se sumaron numerosos caballeros procedentes de Europa y el reino del reino de Aragón.  En junio de 1212 salieron de Toledo las huestes cristianas y poco después se les uniría Sancho VII, dubitativo con su participación al principio, con 200 caballeros procedentes de Navarra. Los ejércitos cristianos conquistaron algunas plazas y llegaron al choque definitivo en las Navas de Tolosa, en las inmediaciones del puerto de Despeñaperros, a mediados de julio de 1212. Se presentaron unos 12000 cristianos contra unos 20000 musulmanes, quizás la mayor cantidad de combatientes reunidos en una batalla en aquella época.

A partir de aquí surgen las leyendas. Se dice que en un momento de la batalla la situación era especialmente crítica para los cristianos, lo que provocó la intervención directa en Alfonso VIII, al que se unieron los reyes de Aragón (Pedro II) y de Navarra, (nuestro Sancho VII), pues los reyes de Portugal y de León habían decidido que la cosa no iba con ellos y no habían unido sus fuerzas a las del ejército cristiano. Cabe citar aquí el artículo escrito por Arturo Pérez Reverte con el título de La carga de los tres reyes.

La carga de los tres reyes

Y sigue la leyenda contando que fue entonces cuando el rey Sancho VII de Navarra aprovechó para dirigirse directamente hacia el emir almohade Al-Nasir, conocido por los cristianos con el sobrenombre de Miramamolín, y los doscientos caballeros navarros atravesaron su guardia personal y última defensa, los im-esebelen, una tropa de raza negra escogida especialmente por su bravura, que se anclaba con cadenas para mostrar que no iban a huir. La unidad navarra fue la primera en romper las cadenas y pasar la empalizada, lo que decidió que después de la batalla Sancho VII incorporase las cadenas al escudo de Navarra, que después se añadieron en el cuartel inferior al escudo de España.

La mayor parte leyenda y literatura, pero lo cierto es que la batalla de Las Navas de Tolosa fue decisiva para frenar la expansión almohade y sentó las bases para la continuación de la Reconquista. Sancho VII el Fuerte sobrevivió veintidós años a la batalla, murió en Tudela en 1234 con 80 años y fue enterrado en Roncesvalles.

Fuentes: Blog Arte, historia y curiosidades, de Julio Asunción, historiador, escritor y divulgador de cultura y tradiciones.

Manuel Pozo Gómez

Por Pura de la Casa

Acabo de oír la final de Relatos en Cadena y me ha alegrado saber que ha ganado Ernesto Ortega, que acudió a nuestra reciente entrega de premios Madrid Sky y que en la primera edición representó a la finalista María Posadillo, ganadora de este año.

Igualmente me ha encantado escuchar también que uno de los finalistas pertenece a Cuentos como churros, el blog en el que participa nuestro querido compañero Diego Rinoski. Su nombre es Ricardo Hierro.

Cuentos como churros

Desde estas páginas la asociación PRIMADUROVERALES queremos darle la enhorabuena en nuestro nombre a Ricardo Hierro, (Diego, por favor, hazlo por nosotros) y sobre todo a Ernesto Ortega.

Ernesto Ortega

Me encanta, es como si hubiera una halo de triunfo alrededor de nosotros que nos está rozando, o casi…

DSC_0964Se me van ocurriendo ideas para el próximo curso.

Un abrazo y feliz verano.

Entrevista de José Miguel Espinar a María Posadillo ganadora del IV Certamen Literario Madrid-Sky.

José Miguel: En primer lugar, recibe nuestras felicitaciones por tu primer premio en IV Certamen Madrid-Sky. ¿Qué te ha parecido el concurso y su organización?

María: Muchas gracias; está siendo una experiencia irrepetible. Era la tercera vez que participaba en este certamen. Lo que más me ha atraído siempre de él es su formato. Empezar una historia a partir de una frase es muy inspirador, y su extensión es bastante cómoda; por eso, desde que conocí el concurso, no he dejado de enviar mis relatos. La primera vez que lo hice fui finalista, pero no pude asistir al acto. En mi lugar acudió el escritor Ernesto Ortega, al que ya conocéis. Él me confirmó lo que ya había escuchado, que la organización del evento había sido magnífica. Ahora que he podido vivir la experiencia en primera persona, puedo añadir que el cariño y la profesionalidad con que se prepara esta entrega de premios se percibe desde el momento en que los finalistas somos recibidos en la puerta. Que una entidad literaria, como Primaduroverales, dé un paso atrás para concederle el protagonismo a los invitados y a sus letras, dice mucho de sus integrantes. Eso es algo que la distingue.

Diploma Maria Posadillo

JMUna síntesis de María Posadillo. ¿Quién eres, qué haces (aparte de escribir) y porqué vives ahora en esa maravillosa ciudad que es Málaga?

María: Resolver el acertijo de quién soy es una cuestión complicada hasta para mí, aunque, si tuviera que hacer un barrido de fuera hacia dentro diría que soy una cordobesa, afincada en Málaga desde hace dieciséis años, que llegó a esta tierra de la mano de un cordobés al que no quería soltar. Esa es la razón por la que ahora soy medio boquerona. En cuanto a mi personalidad podría decir que soy bastante inquieta, y eso ha hecho que mi vida profesional toque muchos campos que me han ayudado crecer a todos los niveles. He trabajado como veterinaria, como profesora de ciencias, como relaciones públicas y, en la actualidad, ejerzo de Técnico Superior de Prevención de Riegos Laborales. Supongo que me paso la vida en una búsqueda constante que me hace levantar el vuelo cada cierto tiempo. Si profundizamos un poco más, cualquiera podría descubrir que mis prioridades son mi familia, y mi pasión confesable: la escritura.

JMComo escritora, ya has sido premiada en otros certámenes. ¿Nos harías un resumen de tu actividad literaria? 

Posadillo 01María: Mi actividad literaria va en función del ritmo que marca mi vida personal, con épocas muy prolíficas y otras no tanto. Creo que escribo desde siempre, aunque hace solo unos años que empecé a dejar que otros me leyeran. Esa timidez la superé gracias a un taller que se llamaba “Travesía literaria” donde conocí a otros autores y empecé a ampliar el círculo. Después de escribir mis primeros relatos, me animé a presentarlos a concursos. Al principio eran pequeñas publicaciones en antologías de distintas editoriales y fundaciones y, con los años, se han convertido en certámenes que iba ganado y que me animaban a seguir. Participar en concursos con obras de muy distinta temática siempre ha sido muy estimulante. Algunos de mis historias premiadas versaban sobre temas de índole social, de arte románico, terror, románticas… Intento escribir a diario, aunque soy bastante irregular en cuanto al tiempo que le dedico, porque la vida no me da para más; y, como casi siempre escribo de noche, a veces pierdo el conocimiento antes de poder escribir la primera frase.

JM: Dinos algo de tu estilo, de las historias que te atrae contar y de qué tipología de personajes prefieres.

María: Aunque no me inclino por un género en concreto en mis relatos, la experiencia sí que va definiendo mi estilo. Es algo que tal vez yo no percibo con claridad pero que la gente que me lee es capaz de identificar y me lo hace saber. Es increíble cuando alguien que conoce tu forma de escribir es capaz de reconocer una historia tuya a ciegas. Lo que sí es cierto es que me gusta la narración descriptiva y huyo bastante de los diálogos, porque todavía me hacen sentir insegura. Me encantan las historias sencillas con inicios envolventes, con giros y vueltas de tuerca en su desarrollo, y con desenlaces inesperados y redondos. Creo que esto describe bastante bien mi estilo. En cuanto a los personajes, no tengo una tipología especial. Me emociona el desafío de construir protagonistas con personalidades muy diferentes, pero cuyo peso esté en su capacidad de transmitir emociones. 

DSC_0886JMEl párrafo “… el olivar ya nos esperaba a los lados de este camino lleno de arena; íbamos levantando un polvo tan seco y amarillo como los rastrojos de trigo que habían sido amontonados que aparece en un relato tuyo incluido en el libro ‘Calabazas en el trastero’ me sugiere preguntarte si utilizas vivencias propias para crear historias.

María: Si ese fragmento te ha sugerido esta pregunta es que el párrafo ha cumplido su cometido, y es que lo que proyectaba en mi cabeza lo has visto tan real como yo. Ese lugar existe, y lo escogí como escenario de mi primera historia de terror, concretamente, un molino de aceite abandonado en la campiña cordobesa, en una finca donde pasaba mis vacaciones. Soy de la opinión de que cuanto más de ti plasmas en el papel más consigues transmitir, unas veces a través de lugares y emociones, otras, casi de soslayo, en miedos o en deseos que se difuminan sobre el texto. Aunque he de confesar que las historias que más de mí contienen, acaban en un lugar diferente, menos visible. Escribir es una terapia en muchas ocasiones. 

JM¿Tienes una mecánica para escribir? ¿Eres metódica, rápida, lenta? ¿Revisas muchos los textos antes de ‘lanzarlos’ a la vida?

María: Antes de empezar a escribir una historia, simplemente dejo que las ideas naveguen a la deriva por mi cabeza. Hay veces que tardo días en hacerlas andar, otras, fluyen casi de manera inmediata: con una conversación, un recuerdo, o alguna escena de la que he sido testigo. Entonces, llega un momento en que todo eso confluye en algún punto de mi cerebro y se produce “el momento creativo”. Es un instante de euforia en el que siento unas ganas irrefrenables de escribir, lo cual a veces resulta complicado, porque yo no escribo cuando quiero sino cuando puedo. Eso me obliga a tener libretas en el coche, en el bolso, en la mesilla de noche. En casos de emergencia he tenido que echar mano hasta de pañuelos de papel para algún borrador de microrrelato, y lo cierto es que su consistencia los hace difícil de conservar.

En cuanto a las revisiones, aún cuando el momento de escribir es algo íntimamente personal para cada autor, antes de dejarlos volar me apoyo en un compañero de letras con el que trabajo codo con codo desde hace años. El escritor Raúl Gómez Lozano hace las veces de lector cero para mis relatos y yo para los suyos, y me ayuda a disipar ese velo que te impide ver erratas y pequeños fallos en una historia mil veces pulida.

JMDurante charlas posteriores a la ceremonia de entrega de premios del IV Madrid-Sky nos comentaste sobre tu participación habitual en competiciones de creación literaria. Háblanos sobre cómo son y cómo te enfrentas a ellas.

María: Las Microjustas literarias han sido mi escuela y la de muchos compañeros para aprender a escribir microrrelatos. El formato es el de una justa medieval; se enfrentan rivales, ocultos tras una máscara, en duelos dos a dos, y tienen que escribir sobre un tema determinado en micros de un máximo de cincuenta palabras. Tras las valoraciones del jurado, pasa uno solo, que volverá a pelear con otro de los supervivientes. En cada ronda pasa la mitad de los justeros, y el nivel de las premisas va aumentando. El vencedor se convierte en juez en la siguiente convocatoria.

Posadillo 02Antes de llegar a las Microjustas, no sabía lo que era contar una historia en tan pocas palabras y, después de muchos certámenes, conseguí alzarme con la victoria alguna vez. Eso es señal inequívoca de que lo que aprendes aquí te hace avanzar muchísimo. El entrenamiento es brutal, no solo por la frenética actividad y competitividad  del juego, sino también por las valoraciones constructivas que realizan los tres jueces que guían el certamen. Es una competición altamente adictiva; quien se inicia en ella ya no la abandona. Animo a todos los que sientan inquietud por esta modalidad de escritura a que participen en la XX edición, que probablemente dará comienzo en septiembre. Para quienes quieran consultar las bases y conocer un poquito más de este concurso el enlace es: Microjustas Literarias.

JMUna frase tuya, perteneciente al relato con el que ganaste un Concurso Internacional de Cartas de Amor, me ha gustado especialmente “… esas letras, que segundos antes eran un confuso ejército de signos, se elevan de improviso en el papel y forman una estrecha escalera de caracol …”. ¿Eres consciente, una vez que escribes algo así, de lo bello que resulta para el lector?

María: Solo puedo ser consciente de la emoción que provoca en mí releer determinadas frases de mis textos. A veces, en el camino de la cabeza al papel, las palabras cogen el atajo de corazón, y entonces tengo la secreta esperanza de que cuando alguien lea mi relato, sea capaz de conmoverse de la misma manera en que lo hice yo cuando lo escribí. En la prosa poética me siento muy cómoda porque mis orígenes literarios se sitúan entre versos, y la poesía es la expresión artística de la belleza convertida en palabras. No se puede interpretar de otra manera.

JMYa no soy yo. Aprendí a desvanecerme. Transformé mi naturaleza, e insuflé vida a seres imaginarios que otros crearon…” Así empieza tu microrrelato ‘Sublimación’ que fue seleccionado para su publicación en el V Certamen de Microrrelatos de Cine “Arvikis – Dragonfly”. ¿Tendrías alguna forma de explicarme cómo se te escapan estas cautivadoras palabras desde tu imaginación?

María: Me encanta que me digan que mis palabras cautivan. Para saber cómo se hilan las frases en mi imaginación alguno de los dos deberíamos de  ser capaces de acceder a lo que se cocina en mi cabeza. Difícil de explicar. Supongo que la necesidad de contar historias, mi afición a la lectura, y el amor a las palabras, hace que ellas solas se conecten y cobren vida de esa manera. Y como la imaginación no tiene límites, vete a saber qué cosas inesperadas te puedes encontrar.

JMUn texto magnífico, en estilo epistolar, que destaca por su originalidad, por su redacción, estilo cuidado y documentación; por su espontaneidad, ausencia de poma y sentido del humor”. ¿Qué te sugiere cuando esto es lo que dijo el jurado del III Concurso de Relatos Románico Digital que te concedió el primer premio (sobre tu ‘misiva del prior de San Martín de Tours, en Frómista, al abad de monasterio de San Zoilo)?

María: Valoraciones como esta demuestran el respeto, la minuciosidad y la dedicación con la que un jurado realiza su trabajo, y eso es algo que se agradece enormemente. Cuando escribes estás entregando tu tiempo, el corazón y, en mayoría de las ocasiones, muchas expectativas. La sensación que produce que alguien elogie una obra tuya, destacando todos sus matices, es abrumadora; te devuelve con creces el esfuerzo que pusiste, y tal vez sea lo que más se recuerda, por encima del galardón. Aunque aún estoy intentando averiguar qué es eso de la “ausencia de poma”. 

JMComo lectora ¿qué autores o títulos están entre tus favoritos?

María: Mis autores predilectos son poetas, porque cuando me gusta algún poema, me cautiva por lo general el resto de la obra. Bécquer, Machado, Lorca, Borges, Benedetti… No tengo autores de prosa favoritos. Jamás he releído un libro; se graban en mi memoria y se hacen inolvidables. Hay muchos que han marcado mi vida, y suelo disfrutar con la mayoría. Uno de los últimos que he leído me ha encantado: “El silencio de la ciudad blanca”, una novela policíaca de Eva Sáenz de Urturi. Siempre he pensado que mi libro favorito será el siguiente que caerá en mis manos. 

JMEn el mismo sentido ¿Qué autor o autores podría decirse que han tenido o tienen alguna influencia en tu estilo?

María: De mi familia paterna heredé una bibliografía clásica que antes de los veinticinco ya había devorado. Esa afición por la lectura me vino, posiblemente, porque desde que tengo uso de razón he visto a mi madre con un libro entre las manos. Shakespeare, Stein, Benito Pérez Galdós, Ortega y Gasset, Goethe… Un crisol de estilos que fui absorbiendo y que irremediablemente se reflejan en mi forma de escribir. Con dieciséis años tuve la osadía de leerme el Quijote en castellano antiguo (era la versión que conservábamos en casa) y esa experiencia me descubrió la riqueza de nuestro idioma en el pasado y en la actualidad, y, en algunos de mis relatos, esa influencia se puede percibir en la construcción de muchas frases y en el tono humorístico de ciertas historias. 

JM: Nosotros somos una asociación que mantenemos un Taller de Creación Literaria en el que escribimos relatos cortos. ¿Cual nos recomendarías?.

Ahora mismo os propondría un relato de Edgard Alan Poe, “La verdad sobre el caso Valdemar“. Este en concreto me ayudó a cambiar de registro y adentrarme en el mundo de lo fosco. Es un género distinto, y este es un autor que inspira cosas sorprendentes.

JMVolvamos a Málaga. ¿Cómo estás viendo la reinvención de esta ciudad en un destino cultural y museístico de primer orden?

María: En los últimos años Málaga está creciendo en ese sentido de una manera increíble. Lo demandaba una población hambrienta de actividades culturales y un turismo que no solo acudía a la ciudad en busca de sol y playa. Aquí puedes encontrar multitud de monumentos y museos que atienden a esa inquietud. Se puede visitar la Alcazaba, el Museo Picasso, el Centro Popidou, el museo Thyssen, el Centro de Arte Contemporáneo… y, si andas espabilado, puedes pasar por todos ellos, un domingo cualquiera, sin tener que pagar por ello. En lo que respecta a la literatura, muchos escritores están naciendo en esta tierra, como la prolífica Sara Ventas que este año ha publicado su cuarta novela, y, también, multitud de certámenes literarios que contribuyen a poner el nombre de Málaga fuera de sus fronteras.

JM¿Te gustaría añadir algo más de lo que hemos charlado en esta entrevista?

María: Reiterar mi agradecimiento por la experiencia que me habéis hecho vivir y animar a los amantes de la escritura a que participen en la V Edición del Certamen. Como comenté el día de la entrega de premios, las pasiones, cuando se comparten, se hacen mucho más intensas. 

JM: Muchas gracias, María, por habernos deleitado con tu “TAL VEZ MAÑANA” y esperamos contar contigo en esta creciente comunidad formada por Primaduroverales y Madrid-Sky.

María: Gracias a vosotros. Ya sabéis donde tenéis a una amiga y a una colaboradora incondicional. 

El próximo lunes, 3 de julio, a partir de las 18.00h, final anual de Relatos en Cadena (X edición), el Concurso de microrrelatos de la Ser y la Escuela de Escritores.

10 meses, 100 palabras, 6.000 €, más de 25.000 textos recibidos a lo largo del año, solo 10 finalistas y mucha, mucha ilusión. 

Y entre ellos estará el amigo de PRIMADUROVERALES Ernesto Ortega, que nos acompañó en la reciente entrega de premios del IV certamen Madrid Sky. ¡Suerte, Ernesto!

Ernesto Ortega, María Posadillo (ganadora del IV certamen Madrid Sky) y Manuel Pozo

Relato finalista del mes de mayo
Volver a empezar        

Ernesto Ortega

El crujir de las hojas les recuerda lo solos que están. La vegetación se ha ido extendiendo por el asfalto hasta sepultar por completo la Quinta Avenida y el Madison Square Garden. Ahora los animales campan a sus anchas por Central Park, mientras ellos pasean de la mano, completamente desnudos, sin ningún pudor, bajo la sombra de los árboles. Nunca han sido tan felices. Al fondo, como últimos vestigios del pasado, las siluetas de los rascacielos medio derruidos alertan de la historia. Por eso, cuando esa maldita serpiente vuelve aparecer bajo sus pies, ella, sin temor alguno, la coge con sus propias manos y la parte en dos.

 

Por Luis Marín

Me he levantado esta mañana con una sensación extraña. Ayer me encargaron que condensara en unas palabras lo que ha acontecido en los últimos nueve meses. Y creo que no lo voy a conseguir.

Porque la Asociación Primaduroverales ha orientado este año el rumbo y ha hinchado su velamen para coger un ritmo de crucero más que aceptable. No voy a profundizar en detalles que ya han sido desarrollados en las distintas entradas del blog y que podéis buscar y volver a leer.

Empezando por el final, por primera vez en las cuatro ediciones de nuestro concurso literario Madrid Sky, hemos conseguido patrocinadores para dotar económicamente los tres primeros premios. Y esto ha sido así por el trabajo incansable de Manuel Pozo que ha desplegado su agenda, sus habilidades y ese silbido de serpiente que es capaz de encantar.

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Cena de fin de curso (son todos los que están pero no están todos los que son)

Pero el concurso, para nosotros tan importante, no ha sido más que el colofón a una temporada intensa.

Comenzó con la presentación en el Ateneo de Madrid de “Ójala fueran cuentos” redactado por nuestra presidenta Pura Simona. Emotiva por el tema de fondo, niños afectados por ELA. Una etapa más en la divulgación que la Asociación Europea contra las Leucodistrofias está haciendo en diversas localidades.

Después fuimos a Libertad, 8 donde Nieves Sevilla presentó su “Ballena colorada” ilustrada por Elena Fernández.

En los inicios de diciembre “RELEE” presentó su antología de relatos “Incómodos”. Incluye cinco relatos de miembros de nuestra asociación y/o del Taller de Creación Literaria entre los veinticinco seleccionados.

José Sainz de la Maza y Vicente Moreno fueron a recoger su primer y segundo premio del II certamen Guindostán con sus relatos “El camisón de flores amarillas” y “Vendrán días mejores”, dando el relevo a otras compañeras finalistas del I certamen Blanca, María, Mercedes y Carmen.

Antonio Blázquez recogía su premio en el certamen de relatos de Fussión Editorial, quien publicó una antología de cuentos del autor con el título “Último destino”.

No hubo descanso, en enero la Casa del Lector en Matadero Madrid acogió la presentación de RRelatos HHumanos coordinado por Manuel Pozo y donde publicaban relato Julio Rodríguez y Juanjo Valle-Inclán.

Febrero le regaló a José Sainz de la Maza un nuevo primer premio en el IV certamen de relato breve “Navidad Solidaria” Biblioteca de Castilla la Mancha con el relato “Lo siento tío”.

“Violeta sabe a café” antología de cuentos de Manuel Pozo tuvo un gran éxito de asistencia en su presentación del mes de marzo. Y cuando digo un gran éxito quizá debería decir GRAN.

Abril no podía quedar sin algún evento con participación de Primaduroverales, así que Antonio Llop nos brindó la presentación de su primera novela “Raymi”.

En Mayo, Lourdes, Blanca y Mercedes finalistas del certamen de microrrelatos de Valdemorillo y María Jesús Ainaga publicada en el VI concurso de microrrelatos Pluma y Papel.

Y para cerrar el ciclo finalistas en el IX concurso de microrrelatos Bibliotecas Municipales de Madrid Antonio Blázquez, Luis Marín y Blanca Armenteros.

¡Buen año este! Sin contar con muchos conocidos de este taller que también han probado las mieles del reconocimiento y a los que felicitamos desde aquí.

Y mientras, el taller abordaba un año de estructuras literarias y de levedades narrativas, que hay tiempo para todo.

La incertidumbre se adueñó de los primeros relatos. ¿Qué hubiera pasado si…? Al estilo de “el gato de Schödinger”. Relatos muy cortos los que surgieron de este ejercicio.

Después, acabar y comenzar en el mismo punto, con una estructura circular y una extensión de al menos tres páginas. Elegir un estilo de narración inspirado en uno de los tres poemas de Whitman, Lorca o Baudelaire. ¡Cosa fácil!

De las curvas del círculo a la estructura de picos. Un relato que comience en un punto bajo y pase al menos por dos cúspides finalizando en un momento feliz, pero… Hay que emular las novelas de aventuras, rosas y best sellers. No os desaniméis, que estamos empezando.

Aprovechando las navidades, se planteó la posibilidad de desarrollar el cuento con polifonías, muy propio de las corales de la época. Eso sí, se podía realizar en cualquiera de las estructuras propuestas con anterioridad. ¡Ah! Y sin olvidar los diálogos directos, directos libres, indirectos, monólogo interior, indirecto libre, fluir de la conciencia…

Creo que he entrado en bucle. ¿Os extraña?

Una palabra “bailamos” fue la culpable de múltiples versiones de microrrelato, porque el primer intento carecía de esa ligereza que debe buscar todo texto.

En pos de la levedad, buscamos en “Seis propuestas para el próximo milenio” de Italo Calvino un camino que recorrer.

Tres frases que debían dar comienzo, final y ocupar el centro del relato pretendían que la levedad llegara a nuestra pluma/ordenador, o lo que sea que utilicemos para poner negro sobre blanco. No sé si se consiguió o nos hundimos más en el barro de las frases duras y las palabras difíciles de digerir.

¿Qué os parece un relato que emule el efecto mariposa? Un pequeño acontecimiento que provoca un cambio importante en algún otro lugar cercano o no.

Pero aplicando las teorías de Calvino, que falleció antes de pronunciar sus ponencias citadas anteriormente, (no creo que tuviera nada que ver con el efecto mariposa) nos pusimos a emular a Perseo que cortó la cabeza de la Gorgona no mirándola de forma directa, si no a través del reflejo en su escudo de bronce.

Pues así afrontamos la recta final del año, contando historias reflejadas en espejos. Hayamos conseguido o no la levedad, con el parón veraniego creo que sí nos hemos quitado un buen peso de encima.

No he acabado todavía, por favor seguid ahí y continuad la lectura este castigo antes de correr hacía la playa donde las olas, como alas de gaviotas, acariciarán vuestros suaves pies en un amanecer de leve brisa.

Este curso hemos analizado “Las nieves del Kilimanjaro” de Hemingway en comparación con “Quien quiera que haya dormido en esta cama” de Carver. ¡Tela!

Y como homenaje al ascendiente de nuestros compañeros Valle-Inclán analizamos “Divinas palabras”. Estaba previsto que ambos asistieran y guiaran el análisis, pero sus obligaciones personales y profesionales lo impidieron. No obstante, fue una tarde de disfrute.

Me está dando agobio de todo lo que llevo escrito, parece mentira que hayamos realizado tanta actividad. Y todo el curso pensando en el futuro.

Todavía nos quedó tiempo para recibir en nuestro taller la visita de Kike Parra y Daniel Monedero, con los que disfrutamos hablando de sus últimas antologías de cuentos.

Y realizamos lecturas. Sí, también. Una para el día de la mujer en el centro de mayores de la Casa del Reloj y otra para cerrar el curso en la residencia de mayores La Guindalera.

Y algunos privilegiados también leímos algún fragmento de “El Quijote” en la conmemoración del día del libro en la Junta de distrito de Arganzuela.

Una sombra cubrió el taller en el mes de diciembre cuando Fernando nos abandonó por causas mayores. Nuestro eterno recuerdo al querido compañero.

Pero la vida continúa y en compensación nos trajo a Mariaje en enero, a Sonsoles que ha sido como el Guadiana y que esperamos que el año que viene se incorpore a tiempo completo y ya en las postrimerías Sole, que nos ha acompañado en los últimos acontecimientos y que deseamos volver a ver en octubre cuando levantemos otra vez la persiana.

Bueno, chicos, creo que nos hemos ganado un merecido descanso.

Pero los jueves, al caer la tarde, tenemos cerveza literaria. ¡NO LO OLVIDÉIS!