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Varios relatos se leyeron ayer en el taller. Relatos que cierran las etapas wiki (unos), bíblicos otros, el que empezaba en la nieve y terminaba en las profundidades marinas o el que al final se concentraba en el título “¡Hay que ver cómo cambiamos después de morir!”.

Con estos mimbres se presentó una buena tarde de lectura, análisis de los textos y las consiguientes críticas y opiniones de los asistentes, como son las dinámicas habituales en el transcurrir de cada tarde de jueves en el taller.

Ayer tuvimos textos de Carlos Cerdán por partida doble. La primera era su wiki 7 titulada ‘La resurrección del doctor Boris Petrov’. En ella, y como estaba establecido, se incorporan y mezclan en la acción sus propios personajes con los que provienen de la serie de Paco Plaza.

Un extracto:

“La casa estaba cerca. Era un edificio antiguo sin ascensor y, aunque Boris había recuperado algo de vitalidad, subir hasta la segunda planta le pareció un esfuerzo excesivo. Llegó exhausto como si hubiera subido la montaña más alta de los Urales. El piso era pequeño y el desorden evidente. Beltrán apartó sin miramientos todo lo había sobre un sofá de dos cuerpos y le invitó a sentarse. A continuación, le entregó varios ejemplares de “Proletariado Zombi” y se sentó junto a él.

Boris pasaba las páginas con avidez, deteniéndose en las que aparecía Bohmusa y con la yema del dedo índice recorría su imagen…”

A continuación, Lourdes Chorro, leyó su ‘Hipérbole’, que respondía al número 5 de su serie de wikis. Lo mas destacable, a parte extraordinario su tono literario, se encuentra en como resuelve la necesidad de iniciar el texto en un paisaje nevado para acabar en las profundidades del mar. En este relato podemos encontrar a Lourdes en su esencia creativa. Para muestra, el siguiente botón:

Olas… remo y me sumerjo en esa nieve mullida sin desechos. He probado a verte con la luz más fría, la del olvido, pero el pasado sigue adentro destrozándome lentamente como una red de arrastre. Remo con mis fuerzas, jadeo igual que el océano. Intento alejarme de esa enfermedad contagiosa que son las habladurías, pero, como esta ventisca, sólo logro balancear el ápice de las hojas de las plantas rastreras. Remo mientras repito enfurecido esa palabra rabiosa tan llena de salmuera y los copos de nieve se convierten en agua salada. Un oleaje salado me obliga a abrir los ojos y, aunque la escollera de mi cuerpo resista, los ojos me escuecen y dejo de imaginar …

Carlos Cerdán, vuelve, con su segundo relato de la tarde. En este caso, siguiendo ya su ‘patentada’ y ocurrente forma de recrear la historia sagrada, hoy le toca el turno a Moisés. En concreto con su texto ‘Las tablas de la ley’.

Con su tono habitual y muy cercano a la hilaridad, nos trae y recrea la escena en que Moisés baja del monte Sinaí con las tablas se la ley. Todos podemos saber, acudiendo a las escrituras, lo que aconteció. Pero ¿y si realmente lo que pasó es lo que Carlos nos cuenta? Bueno entre tanto, ahí va un extracto:

MoisesMoisés mueve la cabeza con gesto de enfado:

– Con el trabajo que me costó convencer al faraón.

– Ya lo creo, que si no llega a ser por las plagas todavía estamos allí.

Moisés asiente y el rostro se le ilumina:

– Estuvo bien ¿verdad?

– Sí, aunque creo que con algunas fuiste un poco exagerado.

– ¿Tú crees? ¿Y por qué no me dijiste nada?

– Es que se te veía tan ilusionado. Con esa voz engolada y la mirada intimidante que ponías para amenazar al faraón… pero con lo de los primogénitos… te pasaste un poco.”

Para acabar, se leyó la wiki 7 de Paco Plaza “¡Hay que ver cómo cambiamos después de morir!”. En esta, se realiza la mezcla de personajes con la serie de Carlos Cerdán. Ambas, “La resurrección de Boris Petrov” (leída al principio de la tarde) y ésta suponen el cierre de ambas series de wikis, y, forma coordinada, se pone final a ambas tramas. Un extracto:

La señora Flora se dispuso a tomar el control del Metabrazo Protoso cuando divisaron la fortaleza de El Retornado sobre una colina. Hasta ese momento la aeronave de la Emperatriz no había sido atacada, ni habían observado ningún escuadrón de zombis al acecho.

—¡Alto! —dijo La Mente Suprema— aquí pasa algo raro, no es normal que nos hayan dejado acercarnos tanto sin hacer ni un solo disparo. ¡Es una trampa!

Pero se había dado cuenta tarde, el cielo se rasgó como una lona gigantesca y miles de zombis acorazados se precipitaron sobre la nave imperial. El inesperado asalto desde arriba, para el que no estaban preparados, los precipitaba rápidamente hacía las rocas, el choque iba a ser violento y fatal

Y hasta aquí llegó esta tarde de finales de mayo. Leímos, analizamos, criticamos nos reímos.

Hasta la semana que viene.

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Por Luis Marín

Entramos en Lovaina, la ciudad universitaria más grande de Bélgica, por el “gran beguinaje”. El conjunto se originó a partir de una comunidad para mujeres solteras, (semi religiosas, “beguinas”) en el siglo XIII. Tiene la apariencia de un pequeño pueblo dentro de la ciudad de Lovaina. Se trata de una sucesión de calles, plazas, jardines y parques, con decenas de casas y conventos de un estilo tradicional de ladrillo y piedra arenisca.

El camino hacia el centro de la población está jalonado de casas antiguas con un cierto regusto medieval. Alrededor de la «Grote Markt» (Plaza mayor); ocupada por el ayuntamiento, joya de estilo gótico brabantino, cuya construcción comenzó en el año 1439 por el arquitecto Van der Vorst Sulpicio y terminó en 1468, con 236 estatuas colocadas en los nichos después de 1850 y la iglesia de San Pedro, de estilo gótico e inacabada; se distribuyen los distintos edificios de la antigua universidad. Si paseamos por el centro nos encontraremos con el Pabellón Universitario, de estilo clasicista, donde se ubica el Rectorado, o los diversos colegios universitarios, entre los que destaca el Colegio Papal que tiene este nombre por ser donde en 1523 el Papa Adriano VI estableció en su residencia un colegio para los estudiantes pobres de teología. Y, por supuesto, la nueva biblioteca.

La creación de la Universidad de Lovaina tiene lugar en el siglo XV, pero no será hasta 1636 cuando se inaugure su “Biblioteca Central”, que se situará en el antiguo Mercado de los Paños (Halle aux Draps), un antiguo edificio del siglo XIV del que la Ciudad cedería en parte su uso a la Universidad y que a lo largo de los años sufrirá diversas adaptaciones. En 1835 se instalará la nueva biblioteca en Namurstraat, en un edificio del siglo XVII, contando con más de 300.000 volúmenes fruto de donaciones y adquisiciones de la Universidad.

En 1914, durante la Primera Guerra Mundial, tiene lugar el capítulo más trágico en la historia de la Universidad, transformada en Universidad Católica de Lovaina, y su biblioteca. El 25 de agosto, después de varios días de ocupación pacífica de la ciudad por tropas alemanas, sus soldados prenden fuego a la biblioteca de la Universidad y a una gran parte de la ciudad de Lovaina. El edificio de la biblioteca queda reducido a un esqueleto carbonizado en el que quedan a merced del viento los restos de los antiguos libros destruidos por las llamas. Este hecho causó estupefacción en la comunidad internacional e incluso antes de que la Primera Guerra Mundial hubiera terminado, las potencias aliadas y neutrales formaron un comité para reunir dinero y libros que pudieran dar lugar a la reconstrucción de la Biblioteca. Al finalizar la contienda, el mismo Tratado de Versalles estipulaba la donación a la Universidad por parte de los alemanes de 13.000 marcos en libros.

Los americanos se encargaron de la construcción del nuevo edificio que albergará la biblioteca, diseñado por el norteamericano Whitney Warren y construido entre 1921 y 1928. El nuevo edificio de estilo neorrenacentista flamenco se emplaza en Mgr. Ladeuzeplein, alzándose todavía en la actualidad como una de las construcciones más impresionantes que forman parte del conjunto de la Universidad Católica de Lovaina.

La nueva biblioteca es un homenaje al historicismo y su decoración hace referencia a temas como el patriotismo belga, la victoria de los aliados y, sobre todo, la fraternidad norteamericana, a través de la presencia de símbolos como el águila imperial, los escudos de universidades americanas o las 48 campanas de la torre de carrillón, una por cada estado norteamericano.

Pero el devenir de la biblioteca estará marcado por más calamidades. En 1940, durante la ocupación de Lovaina por los alemanes en la Segunda Guerra Mundial, el edificio de la biblioteca volverá a salir ardiendo como consecuencia del fuego cruzado entre ambos bandos; por lo que la biblioteca tendrá que volver a ser en parte reconstruida.

El último contratiempo en la historia de la Biblioteca de la Universidad correrá de nuevo en paralelo a la historia belga. En 1968, fruto del enfrentamiento lingüístico entre francófonos y neerlandófonos, la Universidad Católica de Lovaina se escinde en dos. La sección francófona se trasladará a territorio valón con la creación de Louvain-la-Neuve, y los neerlandófonos se quedan en su antiguo emplazamiento de Lovaina. Al igual que la Universidad, en 1971 la biblioteca es dividida en dos: los volúmenes pares se alojan en el nuevo campus de Louvain-la-Neuve, y los volúmenes impares siguen en las estanterías de la antigua biblioteca de Ladeuzeplein, ahora neerlandófona.

En cualquier caso, la ciudad de Lovaina es un verdadero museo y sus calles, en épocas lectivas, bullen con los estudiantes que hacen honor a la variedad de cervezas que ofrece. Quizá los habitantes autóctonos disfruten de forma especial de las vacaciones universitarias.

Luis Marín es miembro de la asociación Primaduroverales. Es coautor de los libros Madrid Sky y 2056 Anno Domini.

Por José Sainz de la Maza

Cuando me propusieron entrevistar a Mercedes Lázaro y a Blanca Armenteros acepté de inmediato y tengo que decir, además, que personalmente me alegré mucho de que se me ofreciera esta oportunidad. Ambas, junto con Carmen Soteres y Lourdes Chorro, son coautoras de la antología de relatos que cuenta con el sugestivo título de Sobremesas manchadas de café y tinta, prologada por Yolanda López Muñoz. Y me alegré mucho porque recuerdo con especial cariño los años que coincidimos los tres en el taller literario de Primaduroverales: siempre en una buhardilla, siempre en jueves por la tarde, Mercedes con su nervio ágil, tan presente en todo lo que hace que estoy convencido de que además de proporcionarle un carácter despierto, le ha impedido acumular un solo gramo de grasa y Blanca con ese nervio profundo suyo del que se alimenta su diálogo reflexivo y su obstinada coherencia; el mensaje directo de una y la ironía de la otra. Dos mujeres con nervio, excelentes críticas y mucho mejor escritoras de lo que ellas mismas están dispuestas a admitir. Aunque sobre esto último seguramente tengan que cambiar de opinión, porque cuando se lean sus relatos serán (seremos) muchos los que les digamos que esto de escribir se les da magníficamente bien.

Pero no nos entretengamos más. Os invito a conocer un poco mejor a nuestras autoras, una pregunta y dos respuestas, bonito juego.

1.- Además de ser cinco mujeres inteligentes y de haber formado parte del guiso del que se habla en el prólogo, ¿qué más tienen en común Carmen, Lourdes, Yolanda, Blanca y Mercedes?

MERCEDES LÁZARO. La literatura es el hilo conductor de nuestra relación donde hay bifurcaciones donde compartir asuntos personales y que siguen cimentando nuestra amistad.

BLANCA ARMENTEROS. Nada más lejos de mi intención corregirte Jose, pero ¿la palabra mujer no lleva implícito el adjetivo inteligente? En mi caso basta con mujer, ya sabes que la fama de “podadora” me precede.

Con respecto a la pregunta, señalar que las cinco tenemos en común algo que resulta imprescindible, saber aceptar las diferencias que nos separan, y que son más de las pudieran parecer a simple vista.

2.- El prólogo de Sobremesas manchadas de café y tinta escrito por Yolanda es casi un relato más (yo lo leí al principio). Ahí se dice cómo llegasteis a la creación literaria, mi pregunta es, ¿cómo os habéis mantenido desde entonces en esto de escribir?

M. L. Cada una ha tenido su manera, la mía ha sido a través de un par de incursiones a algún taller sin demasiada importancia. Sin duda la decisión de este proyecto hizo que mis ganas de escribir crecieran, la motivación era fuerte.

B. A. El proceso creativo supone para mí un reto, me lo habrás oído comentar en más de una ocasión, un esfuerzo que no siempre se ve reflejado sobre el papel. El motivo principal puede ser el intento que pongo porque mis personajes se alejen en lo posible de lo que soy. Me involucré en este libro por afecto, es un proyecto de amistad.

En todo caso reconozco que me gusta más escribir que pintar, practicar deporte o coser, actividades que aún sin haber realizado, desestimo; los prejuicios me persiguen y la falta de tiempo, también.

Por cierto, va muy contigo lo de leer el prólogo al principio, hay costumbres conservadoras que no tienen por qué ser malas, además a un buen yerno todo se le perdona.

3.- Un libro cae en vuestras manos como premio de un concurso literario. Pero, claro está, nosotros no creemos en las casualidades. Así que ¿qué tiene Jenny Offill y qué tiene Departamento de especulaciones?

M. L. Sí, un libro que cae en nuestras manos y coincidimos en resaltar la manera particular de expresar una mujer temas que nos tocan a todas. Nos pareció, en su momento, que sería un buen arranque para hacer un libro, sin más.

B. A. Siento decepcionarte pero fue Jenny Offill, como pudo ser Catherine Lace, Peter Handke o Maggie O´Farrell. La novela nos gustó y la utilizamos como pretexto. Publicar en común era nuestro deseo y Departamento de especulaciones nos ofreció el nexo que uniría los relatos. Suena a teoría conspiratoria y algo de eso hubo, ya que se fraguó con poca luz y frente a un café, no hubo tabaco pero si complicidad, lo dicho, un complot en toda regla.

4.- Cinco autoras, dieciséis relatos y un prólogo. ¿Cómo se coordina todo eso para que salga un libro coherente?

M. L. Jose, yo sí creo en las casualidades, también en las causalidades y así llegamos a los efectos: estos relatos diversos como somos nosotras.

B. A. El proyecto surgió poco a poco. Utilizando un símil de mi cuento Mapamundi, diré que primero se hilvanaron ideas y cuando tuvimos claro el diseño del patrón, cada una buscó el mejor tejido para confeccionarlo. Nos hicimos propuestas hasta un segundo antes de la presentación, aún hoy se me ocurre alguna sugerencia que aportar pero ya de nada sirve, ¡menos mal!

5- El plan era hacer dos relatos con frases del libro seleccionadas por el grupo y otros dos que incluyesen otras frases libremente elegidas por cada una de vosotras. ¿Qué os cautivó de vuestras frases?

M. L. Simplemente dejando fluir, los pasos se van dando de manera natural. Cada una va aportando según le parece y se consensúa, acercamos posturas, hablamos, cedemos, y desde la mirada puesta en lo importante, en mi caso publicar con ellas, hacer el camino lo más cómodo posible.

B. A. El material para elegir era amplio y hubo coincidencias al señalar algunas frases, pero a la hora de escoger, una vez más, apareció la diversidad. Seleccioné las mías porque me resultaron sugerentes, irónicas y divertidas, como ves, en este caso los adjetivos importan.

Deseaba tratar dos temas, el proceso de creación, ya que ocupa una parte importante en el libro, y la amistad, ésta desde un punto de vista diferente, sin edulcorar. ¡Cómo huir del desamor!, le reservé en su variedad de pareja y trío para las frases impuestas en el complot.

6.- De vuestros cuatro relatos, cada una de vosotras habéis empleado en dos ocasiones la primera persona. Eso dice algo de vuestros objetivos y de vuestros personajes. Pues eso, ¿qué objetivos y qué personajes habéis buscado?

M. L. Sólo puedo repetirte lo que comenté en la presentación. Mi objetivo era buscar un narrador diferente en cada cuento y por supuesto, también tenía que estar la primera persona. Los personajes se fueron presentando sin buscarlos, llegaron, me pareció interesante qué querían contar y cada uno expuso lo que tenía que decir. Ellos, me fueron atrapando con sus relatos.

B. A. Me encuentro cómoda en la primera persona, da la impresión que aproxima los dos polos, autor y lector. La exigencia del primero obliga al segundo a implicarse más, construyendo un camino de ida y vuelta de complicidad entre ambos. La pretensión al escribir La hoguera y El final de una saga, fue precisamente acercarme al posible lector, espero haberlo conseguido.

En la tercera persona me siento menos ágil, casi encorsetada. Resulta un desafío mover a los personajes y crear el ambiente que busco, pero para ser honesta con el lector la utilizo en Mapamundi y La última cena. El objetivo, sufrir, Jose, sufrir. No podría ser de otra forma.

7.-¿Qué es lo que más le gusta a Mercedes de los cuentos de Blanca y qué destacaría Blanca de los relatos de Mercedes?

M. L. Conozco los relatos de Blanca, la reconozco en su forma de escribir. En la inteligente y fina ironía. Su manera meticulosa de decir, siempre hay algo debajo de lo que lees, hay que buscarlo y eso enriquece a cualquier lector. Me encanta esa manera concisa, precisa y sin ramas con que me muestra el bosque, siempre, profundo

B. A. La respuesta irá en detrimento de mi reputación, inevitable que aflore mi lado primaveral, sólo espero que María Isabel no piense que detrás de mis palabras existe la intención de usurpar su presidencia.

De Mercedes destacaría su valentía. Ha buscado retarse en cada uno de sus cuentos, se ha comprometido consigo misma y su fortaleza ha hecho posible que no se traicionara. Jose, si estas palabras salen de aquí, te mato, sabes que soy una experta en ese campo.

8.- ¿Es la primera vez que editáis? ¿Cómo os sentís?

M. L. No es la primera vez, aunque sí con una involucración mayor, debido a que éramos un grupo pequeño y hemos decidido, aportado más. Sobre todo, lo diferencia que somos amigas. Como imaginarás bien, me siento genial después de haber conseguido nuestro propósito. La verdad es que me ha llevado a pensar en que todo es posible, algo que siempre he creído, si uno se esfuerza, sin prisa pero sin pausa

B. A. Tampoco es la primera vez que veo mi nombre impreso en una antología, pero ésta es especial por la implicación que ha exigido, salvo editar, todo ha corrido a nuestro cargo, incluida la idea para la portada.

Ha supuesto un desafío leer, corregir, aunar criterios y tomar decisiones, pero me gustan los retos, el compromiso y en especial la amistad a pesar de la servidumbre que conlleva, nunca somos libres en nuestras relaciones cuando el otro nos importa.

9.- ¿Tenéis algún otro proyecto conjunto aparte de seguir comiendo un miércoles al mes?

M. L. A nivel literario conjunto, sólo disfrutar de esto, saborearlo todavía en nuestras comidas. Ponernos en común, y seguir subiendo peldaños, aunque ahora mismo no sepa hacia qué rellano me dirijo.

B. A. Ahora toca reposar, la intensidad que nos ha perseguido estos meses, lo requiere. Las sobremesas en común continuarán una vez al mes, pero lo que surgirá de ellas es hoy por hoy una incógnita, aunque en el grupo hay más de una entusiasta. Por si cabe alguna duda, no he levantado la mano.

10.- Para acabar, ¿cómo preferís las sobremesas con tinta o con café?

M. L. ¿Tengo que elegir entre papá y mamá? La verdad, Jose, es que según el día así te contestaría, pero confío en no tener que renunciar al café ni a la tinta y si además se puede agregar algún elemento más…será siempre bienvenido. ¿Qué tal una oncita de chocolate? De cacao, eso sí y por supuesto puro, que deje huella, incluso manche.

B. A. No son excluyentes, me gusta tanto el café como la tinta y creo que combinan bien, aunque eso deberán decidirlo quienes nos lean.

Esto es todo, queridos lectores, Mercedes y Blanca en estado puro, aunque no tanto como en sus relatos, no tanto como en Sobremesas manchadas de café y tinta. Cuatro relatos de cada una de ellas, ocho entre las dos, dieciséis relatos en total si sumamos los de Carmen y Lourdes. Sobremesas manchadas de café y tinta, un libro de relatos que he leído como sumo gusto, que muestra la energía narrativa de unas mujeres apasionadas por la literatura. Un texto noble, inspirado nada más y nada menos que en el compromiso de escribir bien y de no dejar a nadie indiferente que se puede adquirir en Librería Mujeres y cía y en la librería Embajadores de sueños de la calle Embajadores, 181.

José Sainz de la Maza es miembro de la asociación Primaduroverales. Ha resultado ganador de varios certámenes literarios, entre ellos el V certamen literario Villa de Cabra del Santo Cristo y el IV certamen de relato Navidad Solidaria, organizado por la biblioteca de Castilla La Mancha. Es coautor de los libros Madrid Sky (Uno editorial), 2056, Anno Domini, Incómodos (editorial Relee), Error 404 (editorial Relee) y Arritmías (editorial Relee).

Por: Carlos Cerdán

La tarde de ayer fue la de las ausencias, hasta cinco de los habituales  dejaron sus sillas vacías, que fueron ocupadas por algun@s de los participantes del concurso de escritura rápida que celebramos en Algalibro y que estaban previamente invitados a nuestro Taller.

Comenzamos con la cuarta Wiki de Lourdes ChorroLa paradoja de un viaje” que a su personal estilo  le añadió un juego de narradores diversos ¡Bravo por Lourdes! La historia de un camino en el que transitan un hombre en busca de su hijo y una hija tras su madre. Él lo hace desde el interior hacia el mar y ella desde el mar hacia el interior y en un punto medio llegan a encontrarse.

“Voy a dejar al narrador omnisciente de viejos tiempos. ¡Con lo certero que es un argumento sin tener que argumentar! Proseguiré la historia en tercera persona con focalización interna y alguna primera que para eso yo soy el escritor y puedo permitirme licencias. Mantendré el presente, por eso de que soy un “negro” y debo trabajar por encargo”

narradorTras los comentarios que surgen después de leer un texto pasamos a un ejercicio de estilo que Pura nos había pedido previamente para trabajar junto a nuestr@s invitados. Consistía en hacer un cuento eligiendo entre dos narradores (Homodiegético o en segunda persona) sobre el siguiente texto:

“Pilar se asomó al puente del pantano por la parte donde la presa desaguaba por tres compuertas. El estruendo estaba salpicado de espuma y niebla, y el viento subía el agua hasta ella, y le caía igual que lluvia de tormenta. Solo Pilar había salido del coche, y ahora, toda empapada, cruzó al otro lado del puente donde el agua mansa del pantano se rizaba con la brisa en olas diminutas”. 

Empezó el que suscribe (Carlos Cerdán) con el relato “Lo siento”. Mi intención de que fuera un narrador homodiegético se quedó en autodiegético. En fin, seguiré trabajando.

El agua resbalaba por sus cabellos deslizándose por su cuerpo que parecía diluirse en cada gota, nunca me pareció tan frágil. Comenzó a mover las caderas con una suave cadencia al ritmo de una canción que únicamente sonaba en su cabeza”.

narrador IIPaco Plaza para su relato “La misma cara  eligió un narrador en segunda persona, pero que al final resultó no serlo del todo.

“Traes esa cara que ponías cuando no te dejaba salir de noche y aparecías en la cocina después de estar media hora llorando en la habitación. Sí, la misma que pusiste la última vez, cuando el accidente que me dejó postrada en esta silla. ¿Te acuerdas?”

Luis Marín con “Atracción”  se atrevió a usar los dos narradores propuestos  y en los dos ejercicios salió airoso. Bien por Luis.

Ahora te quejas por estar ahí tumbada, con temblores convulsos y tomando medicinas. Te lo advirtieron, pero tú no hiciste caso. La atracción del agua golpeando el fondo de la presa fue superior a tus fuerzas.”

“Ahora se queja por estar ahí tumbada, con temblores convulsos y tomando medicinas. Ya sé que se lo advertisteis, pero no hizo caso. La atracción del agua golpeando el fondo de la presa fue superior a sus fuerzas.”

Os dejo adivinar cuál es el homodiegético y cuál la segunda persona.

Y una de nuestras invitadas y amiga Patricia Collazo, finalista de la V edición de Madrid Sky, nos trajo un relato narrado en segunda persona.

Y ya, en los últimos minutos de la clase, Pura propuso un ejercicio sobre la marcha: narrar en segunda persona un pequeño texto que empezase con: “Apenas llevas equipaje”. De este modo finalizamos otra amena tarde en el Taller para irnos a tomar las consabidas cañas.

 

 

Publicamos las bases del certamen poético internacional convocado por la Orden Literaria Francisco de Quevedo. Es uno de los certámenes de poesía más importante de nuestro país y sin duda uno de los que tiene una ceremonia de entrega de premios más solemne y tradicional.

0rden Francisco de Quevedo

LA ORDEN LITERARIA “FRANCISCO DE QUEVEDO” DE VILLANUEVA DE LOS INFANTES (CIUDAD REAL) CONVOCA SU XXXIX CERTAMEN POÉTICO INTERNACIONAL EN EL QUE SE OTORGA:

PREMIO: D. FRANCISCO DE QUEVEDO
Investidura de Gran Comendador de la Orden Literaria “Fco. de Quevedo”, entrega de pergamino y 900 Euros.

PREMIO: TEMA LIBRE
(Dedicado al poeta Rafael Simarro).
Investidura de Comendador de la Orden Literaria “Fco. de Quevedo”, entrega de pergamino y 600 Euros.

PREMIO: EL BUSCÓN (Tema libre)
(Para jóvenes poetas menores de 30 años).
Investidura de Caballero de la Orden Literaria “Fco. de Quevedo”, entrega de pergamino y 300 Euros.
La dotación de estos premios corren a cargo de su patrocinador: el M. I. Ayuntamiento de Villanueva de los Infantes y estarán sujetos a las retenciones según la legislación fiscal vigente.

CON ARREGLO A LAS SIGUIENTES BASES QUE SE EDITAN A TAL EFECTO

1.ª.- Podrán concurrir a este Certamen Poético todos los escritores españoles y extranjeros que lo deseen, siempre que los trabajos sean presentados en lengua castellana.

2.ª.- El plazo de admisión de originales finalizará improrrogablemente el día 30 de Junio de 2019.

3.ª.- Los trabajos, originales e inéditos deberán enviarse por triplicado y a doble espacio, por el sistema de plica, a la Orden Literaria “Fco. de Quevedo” Apartado de Correos nº 42, 13.320 Villanueva de los Infantes (Ciudad Real) haciendo constar en el sobre “XXXIX Certamen Poético Internacional”. Se indicará también el premio elegido por el concursante, y en la categoría Premio: “El Buscón” (para jóvenes poetas menores de 30 años) deberán enviar, dentro de la plica, fotocopia del D.N.I.
También se puede participar a través de correo electrónico y en el “Asunto” se pondrá: XXXIX Certamen Poético Internacional. Se enviarán en un correo dos documentos adjuntos en formato Word. En uno irá el texto del poema y para identificar el archivo constará el título del poema y la modalidad a la que opta. En otro se escribirá la palabra “PLICA” y el título del poema para identificar este archivo, y debe contener el nombre, apellidos, dirección, teléfono, correo electrónico y D.N.I. escaneado (en el caso del Premio “El Buscón” para menores de 30 años). Los envíos por correo electrónico se harán a la siguiente dirección: ordendequevedo@gmail.com

4.ª.- Los trabajos versarán necesariamente sobre los siguientes temas:
I) Vida y Obra de don Fco. de Quevedo.
II) Tema Libre.
III) Tema Libre.

5.ª.- Los concursantes podrán optar al tema que deseen con un solo trabajo para cada uno de ellos.

6.ª.- La forma métrica será libre para todos los temas siendo necesario un mínimo de 28 versos y un máximo de 60.

7.ª.- Ningún autor podrá obtener más de un premio en este certamen.

8.ª.- No podrá concurrir a este certamen quien haya obtenido la investidura de Gran Comendador de la Orden Literaria “Fco. de Quevedo”; y los investidos de grado de Comendador o Caballero solo podrán optar a una investidura de grado superior.

9.ª.- Los trabajos presentados serán examinados por un jurado designado al efecto por la Orden Literaria “Fco. de Quevedo” que con la antelación suficiente comunicará el fallo a los poetas galardonados y a los medios de difusión.

10.ª.- Los poetas premiados se comprometen a asistir al acto de investidura de grado, lectura de trabajos y entrega de premios*, que tendrá lugar en Los Claustros del Convento de Santo Domingo de Villanueva de los Infantes, con ceremonial, uso y costumbres del Siglo XVII en la última semana de Agosto (día pendiente de asignar) de 2019 a las 22:00 h.
(*) Los poetas que por motivos, formalmente justificados, no pudieran asistir a la lectura del trabajo e investidura de grado, podrán ser representados por quienes ellos designen.

11.ª.- La Orden Literaria “Fco. de Quevedo” se reserva la facultad de publicar los trabajos premiados.

12.ª.- Los trabajos no premiados no se devolverán y serán destruidos. Tampoco se mantendrá correspondencia con los autores en lo referente a este certamen.

13.ª.- La participación en este Certamen supone la aceptación de las Bases establecidas, siendo inapelable el fallo del Jurado.

Julio Cortazar¿A quién quieres más, a tu padre o a tu madre? Pues mire usted, depende. Nunca me gustó esa pregunta fatídica que solían hacernos en el colegio, tal vez porque intuía que acabarían dándole nuestra respuesta a los respectivos padres: si ponías que querías más a tu madre, ya tenías en tu padre al enemigo durmiendo en casa. Con los libros y con los autores es una pregunta que igualmente me incomoda. Elegir un libro de entre todos los que he leído es, por descarte, hacer de menos de alguna manera al resto de los libros. Aun así, ya que hay que elegir y para no practicar descaradamente el escaqueo, me decanto por el libro que, sin duda, más me desconcertó en su momento: Rayuela, de Cortázar (valga la obviedad) Y utilizo el verbo “desconcertar” de manera muy consciente, porque siempre me han gustado las lecturas que te rompen los esquemas, que te sacuden, que, como dicen los cursis y los psicólogos de nuevo cuño, te sacan de tu zona de confort. Me encontré con Rayuela por primera vez a los doce años. La biblioteca de mi casa era tan generosa en volúmenes como caótica en cuanto a temática y distribución. Junto a los best seller de la época que no faltaban en ninguna biblioteca con aspiraciones básicas (El nombre de la rosa, Tuareg, Los mares del sur…) no era difícil encontrarse un número suelto de la colección de los premios Nadal escoltado por Ovidio y un número especial de la revista Víbora. Así pues, desde muy joven cogí el gusto por la lectura y, sobre todo, por esa sensación de estar en una tómbola cuando decidía coger de la biblioteca un libro al azar. Y al azar cogí un buen día Rayuela, me metí en el cuarto de los juguetes (leer era parte del juego) y creo recordar que lo leí de un tirón. Como es lógico, con una mentalidad más hecha por entonces a los comic y los tebeos que a la literatura pura y dura, no me enteré absolutamente de nada de lo que había leído, lo confieso. Aun así, vi en la historia, y sobre todo en ese lenguaje novedoso, bruto, en estado puro, algo que me fascinó. Era la primera vez que me interesaba más por la forma que por el fondo. Y como es lógico, en las siguientes semanas entré de lleno en el juego que el propio Cortázar nos propone para la lectura del libro, en todas y cada una de sus modalidades: la convencional (de la primera página a la última), la que Cortázar llama “tradicional” (del primer capítulo hasta el 56, prescindiendo del resto), por el orden que el lector desee (como explicaría más tarde en su magnífica novela “62/Modelo para armar”) y, finalmente, la más rocambolesca de todas, siguiendo una tabla que aparece al principio del libro, llamada “Tablero de dirección” según el cual, cada capítulo se leerá en un orden preestablecido. En definitiva, cuatro maneras fascinantes de leer el mismo libro, más las que tú mismo te quieras inventar. Personajes inolvidables como Horacio Oliveira, Ronald, Traveler, Etienne, Morelli, La Maga…Y ya, como una cosa te lleva a la otra te adentras en todo Cortázar, sus novelas únicas, sus cuentos redondos, y un día das con sus Historias de cronopios y de famas  y descubres de su mano el microrrelato (comprendes que hay otras formas de contar una historia con fondo sin necesidad de escribir 200 páginas), a los autores del “boom” latinoamericano, a Borges, a los mejicanos, la novela del XIX, la Generación del 27, a Kafka, a los rusos, a los surrealistas… En resumen, para mí Rayuela (y por extensión Cortázar) fue el disparadero a la lectura, como ese primer impulso que da el ratón a la rueda de su jaula y cuando se quiere dar cuenta ya no puede parar: ni falta que hace.

 

 

José Manuel Dorrego Saénz ha sido finalista en la III y en la V edición del certamen Madrid Sky. En su trayectoria como escritor ha hecho del microrrelato su género preferido.

Lo primero que quiero decirte es que tu primera novela, Y pudo dejar flores en su tumba, me gustó muchísimo. Me dijiste una vez que después de tantas correcciones tenías ganas de perder aquella novela de vista. ¿Qué ha sido de Y pudo dejar flores en su tumba?

  • Soy persona de terminar lo que empiezo, así que ha cerrado una etapa, un fin. No sé por qué parece que cuando publicas algo, eres mejor escritora. Y no es cierto, pero tenerlo en las manos siempre es un motivo de orgullo, porque después del trabajo enmarañado, pesado… el resultado se viste de gala y es una parte de nuestra herencia; en este caso el legado de cinco amigas, que estrechan sus lazos.

Acabas de publicar, junto a otras tres autoras, Sobremesas manchadas de café y tinta. Qué son las ¿Sobremesas de café y tinta?

  • ¿Ves? Otro legado. Amigas desde hace muchísimos años, la unión de nuestras manos escritoras tiene un sello personal. Este libro siempre será nuestro.

Publicáis cuatro autoras y os prologa otra mujer. ¿Dónde están las cuotas de igualdad de género?

  • Ahí has estado acertado en la crítica; pero no se trata de cuestión de género. Se trata de una maravillosa amistad que también podría haber estado compuesta por algún caballero, pero no ha sido así. De todas formas la representación masculina sigue preponderando en la sociedad literaria, por lo menos en cantidad, en otras cualidades no lo sé…

La pregunta que nos hacen a todos los que escribimos relatos es cuándo vamos a escribir una novela. ¿Volver a escribir relatos después de haber escrito una novela no es dar un paso atrás?

  • En absoluto. Siempre he disfrutado más escribiendo cuentos que novela; aunque tengo por ahí una suspirando por ese ansiado punto y final.  El género de cuentos, relatos, es un género que poco a poco escala posiciones. Te digo lo mismo que en la pregunta anterior, no se trata de escribir “tochos”, se trata de escribir bien o, por lo menos, lo mejor que sepas… que quiero ser humilde. Hay novelas muy buenas y también las hay regulares y pésimas. Lo mismo que con el género de relatos. Pero un buen relato; corto, preciso, que te obligue a pensar, a recapacitar, que te remueva con unas pocas páginas; para mí es una joya.

La anterior experiencia fue con la editorial Verbum. Esta vez publicáis con la editorial Sonora. ¿Cuesta mantenerse fiel a una editorial?

  • Primero puntualizar: mi novela es una autoedición. En estos casos se trata de llegar a un acuerdo monetario y poco más. En las épocas en que los legajos circulaban por las editoriales hasta que una te daba el visto bueno y firmabas un contrato con ellos, pues no te puedo decir; pero hoy en día en que escribir se ha convertido en una afición multitudinaria, en una pasión, en un estilo de vida, en una necesidad… los ambientes editoriales que subsisten se mueven en otra línea. Matizando la pregunta, sí cuesta mantenerse fiel a una editorial en autoedición; se basa en si has tenido una buena experiencia, o si ha cumplido tus expectativas. Te hablo con sinceridad, con Verbum era mi primera vez. No me arrepiento, pero ahora estoy más metida en el mundillo editorial y elijo mejor. Por eso he elegido la Editorial Sonora. Uno de sus socios es buen amigo y eso ayuda mucho. Creo que las cinco estamos muy contentas con el resultado.

¿En qué consiste este libro de relatos? ¿Hay un tema unificado o un hilo de trama que nos lleve de relato a relato?

  • Por supuesto, aunque cada “mancha” tiene su propia personalidad, los relatos germinan a través de una lectura de verano publicada por la Editorial Asteroide, la novela: “Departamento de Especulaciones” de la escritora Jenny Offill.  Hemos tomado algunas frases prestadas para desarrollar los cuentos. La variedad y diferencias en ellos, muestran nuestra propia personalidad.

¿Cómo surgió la idea del proyecto? ¿Ha sido largo hasta el final?

  • Nos ha llevado unos dos años. Teniendo en cuenta que nuestras sobremesas literarias son de una vez al mes.

Te envidio la compañía literaria en este viaje. ¿Ha sido difícil ponerse de acuerdo con Blanca, Mercedes y Lourdes?

  • Yo disfruto de esa compañía literaria y entiendo tu envidia. Nuestra amistad, que va creciendo con los años, ha impulsado este viaje. No te voy a negar que como todo proyecto conjunto, ha tenido sus fricciones… sin mayor problema que conocernos mucho mejor, y creo que eso no es un problema.

En Y pudo dejar flores en su tumba una parte del argumento tiene mucho que ver con tu otra gran pasión: la pintura. ¿Aparece la pintura en tus dos relatos de este nuevo libro?

  • En este caso directamente no; pero tiene en común una cosa importante; la hoja en blanco, el lienzo desnudo. El documento escrito; la obra vestida… ¿Te das cuenta? Es lo mismo, una parte de ti, queda impresa, otro legado.

Es un placer compartir café y tinta contigo ¿Tienes más proyectos literarios pendientes? ¿Seguirás escribiendo?

  • Creo que siempre voy a seguir escribiendo porque me lo paso muy bien conmigo misma. Y eso es importante. Como te he comentado tengo otra novela a medias y sigo escribiendo relatos, muchos relatos.

A veces pienso que lo que menos nos gusta de la literatura es leer y escribir, sin embargo, esto de las presentaciones y la entrega de premios se nos da de miedo. ¿Cómo te fue en la presentación de Sobremesas manchadas de café y tinta?

  • Solo esperaba pasar una agradable tarde rodeada de las personas que me importan. Lo que más me gusta de estas cosas es reunir a familia, amigos y conocidos por un evento alegre, distendido ¿Te parece poco? La presentación estuvo genial.

Muchísimas gracias por todo y ya sabes, este último espacio es para ti, por si quieres añadir algo que no te haya preguntado.

  • Te agradezco como siempre el cariño que me demuestras.

Manuel Pozo Gómez es miembro de la asociación Primaduroverales Grupo de Escritores. Es autor del libro de relatos Violeta sabe a café, (Premium editorial) y coautor, entre otros, de los libros Madrid Sky, (Uno Editorial); Cuéntame un gol. Cuentos de fútbolMagerit. Relatos de una ciudad futura. (Verbum editorial). También ha sido el coordinador del libro RRelatos HHumanos (Lid editorial) y RRetratos HHumanos.