Feeds:
Entradas
Comentarios

PRESENTACIÓN INCÓMODOS I

Por Luis Marín

portada001
A punto de caer la tarde, el barrio se preparaba para despertar a la noche de un viernes que abría un puente inmenso, algún transeúnte de vuelta del trabajo, los comercios unos preparándose para el cierre, otros todavía con las trapas bajadas esperando a que la noche se aproximara, ese valle horario de transición entre el trabajo y el ocio.

     En el número veintisiete, la librería “Cervantes y Compañía” era un hervidero, apenas se podía dar un paso. En breve iba a comenzar la presentación de la “Antología de relatos Incómodos” editada por “relee”. Un primer intento, como dijo su directora editorial Isabel Cañelles, de hacer una publicación de relatos nacidos en talleres de escritura por autores desconocidos que se enfrentan a la edición de su obra, un mundo que está lejos de la creación. Veinticuatro cuentos seleccionados entre cincuenta recibidos después de un primer filtro realizado por los responsables de los talleres. Veinticuatro historias que pretenden que nos removamos en el sofá mientras las leemos. Historias cotidianas que pretenden zarandearnos, que seamos conscientes de que esas cosas ocurren a nuestro alrededor aunque a veces les demos la espalda.

Isabel cumplió con simpatía el capítulo de los agradecimientos y presentó a José Ovejero quién ha prologado la edición.dsc_6115
Comienza su prólogo José Ovejero con una frase que define perfectamente el objetivo del libro “Hace tiempo escribí que valoro los libros que nos hacen cambiar, si no de vida, al menos de postura….”. A lo largo de su presentación desarrolló esa idea para concluir con un pensamiento que seguramente define el de todos los participantes y colaboradores de la edición: “Una pregunta que se repite cansinamente cuando se habla de cursos de escritura creativa es si estos sirven para algo. La mejor respuesta sería enseñar este libro: mire, ábralo, lea, luego me dice si sirven o no sirven…”. Bonita presentación del prologuista.

Y por fin la presentación de los escritores, entre los que se encontraban cinco “Primadurovedsc_6163rales” que han contribuido con su pluma a la finalización de este proyecto bajo  la coordinación de “Pura Simona”. Pero ¿dónde está Diego?. Tuvo que ausentarse unos momentos para ocuparse de cosas más importantes.

La librería llena de familiares y amigos de los autores. Paradsc_6177 cualquier lugar que movieras la vista algún primaduroveral levantaba la mano o subía las cejas a modo de saludo. Ya nos reagruparíamos al final del acto, cuando la masa de personas comenzara a disolverse.

Cada uno de los autores pasó a leer algún párrafo de su relato, tras la presentación de la maestra de ceremonias. En esta crónica, que tendrá segunda parte, se incluyen los párrafos elegidos por nuestros compañeros.

Aquí empieza la primera entrega de “Frases incómodas”

“Selenitas por todas partes”, José Jesús García Rueda (Madrid)

«La viddsc_6124a no se va por el futuro, por ese futuro al que cada vez que nos asomamos se le han caído más horas, días, años… La vida se nos va por detrás, por el pasado, por el tiempo que se acumula allí, resbalando de nuestra memoria, dejando pequeñas lagunas que poco a poco van creciendo».

“Hagamos un trato”, José Sainz de la Maza (Madrid)

«En ese momento y por segunda vez en poco más de media hora, Alejandro dsc_6128Martín sonríe. Ahora que lo tiene cerca, Carmen comprueba lo que dice su novio, que su sonrisa tiene el brillo de la saliva, juraría que una gota minúscula le resbala por el colmillo».

“Bochorno”, Diego Rinoski (Madrid)

«…madsc_6137dre es de interior porque no le gusta el sol, ni que le ponga mi sombrero de paja, gruñe por dentro, con las tripas, desagradecida, si un día se muere limpiaré con lejía el rincón y venderé la silla de ruedas, eso haré…».

A través de mis libros. Julio Rodríguez Díaz

«Fue una noche que volvíamos de cenar de una de esas tabernas de ladrillo rojo y dsc_6141olor a jamón, cuando le pedí a Lorena que se cortase el pelo:

—Ya no eres una niña —le dije—, te quedará mejor corto.

—Desde que nos conocimos ya no escribes, y además siempre deseé que te dejases barba —me replicó.

Nos miramos sin entender bien lo que nos pasaba, como dos desconocidos, como si todo aquel tiempo juntos no nos hubiese cambiado y cada quien continuase con sus propios sueños, sus frustraciones y sus deseos incumplidos».

El harapo. Juanjo Valle-Inclán

«Porqudsc_6148e si vienen y no tienes nada, son capaces de llevarse a los niños, o de cualquier cosa peor».

«Guadalupe abrió la puerta lo suficiente para ver el tramo de calle que se enfrentaba a su casa, pero solo atisbó el ruido de las gotas contra el empedrado».

«Las noches en las que el sargento Ruiz tenía guardia, el silencio dominaba sobre la oscuridad».

«El silencio provocado por lo que había dicho la niña
duró apenas un segundo. Se oyeron disparos y voces en la calle».

Un vinito en los sótanos una vez acabadas las lecturas y mientras ldsc_6158os protagonistas firmaban ejemplares y compartían con sus familiares el momento, la calle se había llenado de luces, los locales que antes estaban cerrados tenían los grifos de cerveza y las botellas de vino a pleno rendimiento, los pequeños teatros de la zona lucían colas de espectadores esperando a entrar para ocupar sus butacas, y nosotros, como no podía ser de otra manera, compartimos unas cervezas.

Por Carlos Cerdán

La tarde presagiaba escasez de historias, pero en el taller hay algo de magia y surgieron, como de improviso, unos sugerentes y buenos relatos. Empezó José Miguel con “De paseo por el infierno” que cuenta en primera persona la historia de un sujeto con doble personalidad que persigue a su yo más cruel para evitar que siga asesinando. Cuento circular; objetivo cumplido. jeckillAsí, desquiciado y desfigurado emocionalmente, no conseguía llegar hasta él. Me desesperaba, me impacientaba por no poder evitar su siguiente asesinato.”

naipes

Me cachis en la mar” de Juan, también narrado en primera persona, muestra la obsesión de su personaje por conseguir construir con naipes una pirámide de cuatro pisos que se le resiste. Toda una metáfora de un afán por  lograr en la vida algo que, a veces, resulta imposible pero que no por ello debemos desfallecer (como  por ejemplo lograr hacer un cuento circular). “En esta lucha, me hice mayor, me salió la barba, me crecieron las manos y los dedos. Mis índices y mis pulgares formaban unas pinzas perfectas”

heladosY llegó el relato de Vicente (mira que se hace desear el hombre) “Alas de Algodón”  título de una canción de Vainica Doble relata la historia de Julián, un hombre de un suburbio al que nadie llamaba por su nombre. Todo a su alrededor está mutilado o es imperfecto. El descubrimiento un tanto casual de una cinta  de casete le llena de nostalgia. Una sugestiva narración, llena de imágenes, con un final incierto que nos invita a pensar en un futuro esperanzador. trenBuenas tardes, joven ¿Puedo saber su nombre?”, él tuvo que indagar en su memoria como si buscara una grapa en la caja de herramientas de su padre.

Carlos Valle-Inclán trajo un micro-relato de estructura circular en el que cuatro personajes sueñan con ser otros. Está claro que le tiene cogida la medida a este tipo de relatos.

guindostanY como brillante colofón  la lectura de los relatos premiados por  la asociación GUINDOSTAN a nuestros queridos compañeros José Sainz de la Maza y Vicente Moreno. Primero y segundo respectivamente. Como Luis ya  hizo la reseña oportuna del evento no insistiremos más en ello. Tan sólo decir que disfrutamos de ellos nuevamente y  dejaron en nuestro ánimo una cálida sensación de gozo. Después, con el ritual de las cañas terminó otra tarde maravillosa. Lo dicho, la magia del taller.

Alas de algodón. Vainica doble

Por Alicia Gallego. (Continuación)

Diego, ¿Cuáles son tus temas preferidos para tus cuentos?

  • En mis relatos intento tratar temas poco convencionales. Por lo general no me gusta basarme en la realidad a la hora de escribir, sino transformarla y hacer que el lector la vea a mi manera. Por eso quizá me decanto por los textos absurdos, surrealistas, siempre tocados por el humor o escritos desde una perspectiva irónica.libro_38

Para ti, Julio, ¿qué ha significado ver publicado  tu relato?

  • He de confesarte que cuando me dieron la noticia sentí una satisfacción muy grande. El oficio de escritor es muy solitario, la recompensa está en saber que el esfuerzo que ello implica, que las horas de revisiones y correcciones finalmente tiene su fruto y que alguien lo va  a leer y a disfrutar. Participar como coautor en un trabajo de este tipo te permite colaborar con otros escritores, hacer amigos, crear nuevas alianzas y abrir nuevos caminos.

Jose, ¿te resultó fácil encontrar un tema para tu relato con la consigna de contar un cuento incómodo?

  • La verdad es que sí que me pareció complicado elegir algo `incómodo´ sobre lo que escribir, no sólo por el tema, también porque no se disponía de mucho tiempo para presentarlo. Pero luego, siguiendo el consejo de Pura de que revisáramos cuentos antiguos, recordé que tenía éste que escribí en 2013 y que con algunos arreglos podría encajar en la incomodidad requerida.

m-pozo_6¿Qué sensación te queda, José Jesús, cuando terminas de escribir un relato?

  • Pues con suerte, si la cosa ha ido medio bien, una sensación muy de agradecer. Y junto con ella la sensación de completitud, de que ese círculo se ha cerrado con éxito. En cualquier caso, esas sensaciones duran poco, en seguida el relato se convierte en pasado y ha de dejar el espacio libre para el siguiente.

Juanjo, tu historia está ambientada en los terribles años de la posguerra. ¿Crees que el tema de la guerra civil sigue siendo incómodo de tratar en nuestra sociedad actual?

  • ¿Acaso no lo vemos cada día en los argumentos que utilizan nuestros políticos? Se sigue hablando de rojos y azules. A pesar de haber pasado tantos años, los políticos y gran parte de la sociedad, sigue viviendo bajo el manto del resentimiento. Vivir anclado en el pasado no permite avanzar, ni mejorar, el pasado está para aprender de él, no para que sea una excusa.  ¿No tenéis la sensación de que las heridas que producen las guerras civiles parecen no cicatrizar nunca? Seguramente porque matarse entre vecinos, amigos y hermanos va contra natura.

Y ya, para finalizar, me gustaría volver a hacer una pregunta general y quisiera saber si tenéis algún proyecto literario a la vista.

  • dsc_0736Juanjo.- Si, estoy embarcado, junto con Julio Rodríguez, Manuel Pozo y otros ocho autores, que por casualidad son directores de Recursos Humanos, en un libro llamado RRelatos HHumanos. Un proyecto del que he aprendido mucho, en el que me he divertido y en el que veo aún, mucho recorrido.
  • Julio.- Como ha comentado Juanjo, la editorial Lid acaba de publicar el libro RRelatos HHumanos  www.relatoshumanos.com  .Se trata de un trabajo colaborativo en el que llevamos trabajando año y medio y que ahora está saliendo a la luz. A partir de este mes de noviembre el libro estará en todas las librerías del país y Latinoamérica. Esta etapa da muchas satisfacciones, es la que yo más disfruto. La editorial ya nos ha encargado incluso una segunda parte.
  • 16Jose.-Tengo un viejo proyecto de enlazar una docena de cuentos autónomos aunque relacionados entre sí, de manera que uno tras otro compongan un relato largo. Pero siempre está a la espera, escribo uno de vez en cuando, a veces un par de ellos y poco más. Como diría Simeone, voy cuento a cuento, y me gusta seguir la rutina de la clase, me divierte mucho hacer los deberes del taller, de manera que al otro proyecto, las más de las veces, le toca esperar.
  • José Jesús.-Pues yo ando preparando una colección de relatos casi-fantásticos que no debería tardar mucho en aparecer. Pero mientras tanto, a día de hoy, los proyectos que acaparan toda mi atención son estos relatos incómodos que nos traemos entre manos y mi podcast “A voz en cuento” donde convierto en sonidos la palabra escrita.
  • foto_rinoski-e1446729239906Diego.-Pues a la vista no tengo nada, la verdad. Lo que tengo es un niño de un año que no me deja parar ni un momento, así que con mi colaboración en www.cuentoscomochurros.com donde , por amor al cuento, siete churreros freímos y endulzamos un churro cada día y el taller de Primaduroverales, mi ego de escritor se da por satisfecho.

 

 

Queridos compañeros y amigos, sólo me queda daros las gracias por haberme dedicado vuestro tiempo y desearos mucho éxito en todo aquello que emprendáis. ¡Enhorabuena  por vuestro trabajo! A continuación ofrecemos un breve fragmento de cada relato:

José Jesús García Rueda: Selenitas por todas partes.

“-¡Ay, amigo! La vida no se va por el futuro, por ese futuro al que cada vez que nos asomamos se le han caído más horas, días, años….La vida se nos va por detrás, por el pasado, por el tiempo que se acumula allí, resbalando de nuestra memoria, dejando pequeñas lagunas que poco a poco van creciendo.”

Diego Rinoski: Bochorno.

“… y pensar que mi madre lo tenía por todo un caballero, ya ves tú, Don Hilario, que se desnuda en silencio, como si se avergonzase de algo, y ese olor a camisa recién planchada que no soporto, su mujer las plancha y él las arruga, hace falta valor para venir con este fuego…”

Jose Sáinz de la Maza: Hagamos un trato.

“Tíralo, Elia, no seas tonta, abre el bolso, cógelo con cuidado y déjalo caer, parecerá como si se hubiera escurrido de una percha, porque esa seda tan suave seguro que se escapa, que resbala como si no quisiera pertenecer a nadie…”

Juanjo Valle-Inclán: El harapo.

“Una vuelta al pueblo para hacer acto de presencia, algún par de hostias al despistado de turno y a cobijarse en la casa de alguno de estos pobres desgraciados. Era una suerte ser guardia en estos tiempos. Se estaba haciendo tarde y la lluvia era cada vez más densa. “

Julio Rodríguez: A través de mis libros.

“Comencé a pensar en el precio tan alto que estaba pagando por la fama, por aquellos premios, a sentir la sensación de estar malgastando el tiempo encerrado, amarrado a un papel y a un lápiz, a un ordenador y su teclado, y es que poco a poco, lo que empezó haciéndome un hombre libre me acabó convirtiendo en un esclavo.”

Entrevista completa: Entrevista a cinco autores incómodos

Por Alicia Gallego

Allá por el mes de Junio vino a visitarnos al Taller de Creación Literaria Isabel Cañelles, fundadora y directora de la Editorial Relee. Y no se presentó con las manos vacías sino con una invitación para participar en un proyecto. Se trataba de la publicación de un libro de relatos seleccionados entre los mejores enviados desde distintos talleres literarios, elaborados todos ellos bajo una consigna: ser cuentos incómodos.  De inmediato nuestros escritores se pusieron manos y mente a la obra para crear personajes e historias que generasen en el lector sensaciones incómodas. Cinco de ellos han logrado el premio de ver publicado su relato en el libro que se presentará el viernes próximo en la Librería Cervantes y Cía. de Madrid: Son Juan José Valle-Inclán, Jose Sáinz de la Maza, Diego de la Fuente, José Jesús García Rueda y Julio Rodríguez. Para conocerlos mejor les hemos hecho esta entrevista que presentaremos en dos partes:

Para empezar, una pregunta común: ¿Qué es lo que os parece realmente incómodo de vuestro relato?

dsc_0739Juanjo.- Todo, la historia tras el relato, el tema de la postguerra, las situaciones a las que se enfrentan los personajes, incluso hasta el punto de, ya no sólo padecer las consecuencias de la peor de las guerras, la civil, sino el hecho de perder la vida; el clima, los colores, el ambiente…En definitiva, hasta para el lector puede llegar a ser un relato incómodo.

dsc_0513Diego.-  Lo que me parece realmente incómodo de mi relato es la forma en la que está escrito y, por tanto, la forma en que lo percibe el lector. Las comas como única puntuación y las frases de la misma longitud lo vuelven monótono y,  en consecuencia, molesto. Supongo que también incomoda la dificultad de seguir el hilo al tratarse de pensamientos sueltos. Luego, el tema que trata también es molesto, pero no deja de ser un drama acuciado por una fatal casualidad.

m-pozo_34Jose.- Digamos que el poder en su versión más cotidiana, no el de las instituciones y grandes corporaciones, sino el que tenemos cerca de nosotros, a nuestro alrededor. Ese poder del día a día manejado de manera perversa puede resultar demoledor y humillante, sobre todo porque se mueve en silencio y se perpetúa de generación en generación, como si se diera por hecho. Y eso a pesar de que todos sabemos que existe y cómo se manifiesta.

img_3296José Jesús.- Para mí es complicado hablar de eso sin desvelar puntos importantes de la trama… Podría decir que el relato está plagado de pequeños detalles incómodos que se van sumando, descubriéndonos la turbulencia interna de ese protagonista que en todo parece tan normal, hasta que llega un punto en que todos esos detalles hacen masa crítica y estallan en violencia, de fogueo pero violencia, contra algunas de esas cosas que para la mayoría de nosotros son intocables.

img_5970Julio.-Lo incómodo es aquello que nos saca de nuestra zona de confort. Sin embargo en mi relato es quizás la zona de confort lo que para el personaje se convierte en incómodo. Fermín Delgado es un escritor exitoso que ha logrado la fama y el éxito pero que,  un buen día, siente que lo que una vez fue su pasión ahora se ha convertido en una rutina que acaba por asfixiarle. Vivimos persiguiendo sueños. Somos almas insaciables que anhelamos la felicidad para que, al encontrarla, todo vuelva de nuevo a la rutina, una realidad incómoda.

En la segunda pregunta que os haré quiero que me habléis de vuestros relatos:

2.-José Jesús, el personaje principal de tu relato “Selenitas por todas partes” dice sentir una especial  aversión por las películas de miedo en las que intervienen niños, ¿te ocurre a ti lo mismo?

  • Jeje… En mi caso aversión no, pero ya sabes, esa sensación de “mal rollo” sí, seguro. Esos personajes que son, o deberían ser, pura inocencia me descolocan completamente al más mínimo atisbo de que esa inocencia está corrompida, ya sea de manera consciente o inconsciente.

3.- Juanjo, en tu cuento “El Harapo” se respira una tensión que no nos abandona en ningún momento. ¿Te parece importante transmitir esa sensación?

  • Todo relato debe contener tensión de una forma o de otra, si no, sería algo plano, como leer la lección de Geografía. La tensión da pie a continuar leyendo, a querer saber lo que puede ocurrir después. En definitiva, la tensión es para mí, el alma de un relato. En “El Harapo” se respira tensión en todo, esa era mi intención, porque la tensión, al final, puede incluso convertirse en algo incómodo, ¿verdad?

4.-En tu cuento, Diego, el ambiente que recreas  es realmente opresivo, ese calor, esa espera. A ti te parece también que conseguir transmitir esa sensación es fundamental en tu relato?

  • En parte sí, porque el relato se titula “Bochorno” y pretendía que el texto tuviera coherencia con el título.

5.-Al igual que uno de los personajes de tu relato “A través de mis libros” ¿crees, Julio, que se puede reconocer a un escritor por lo que escribe?

  • Cada uno de los personajes de una obra siempre tienen algo del que los crea. En mi caso, me gusta hacerlo sobre cosas que no necesariamente he sentido o he vivido. Me gusta, a través de mis relatos, vivir otras emociones, imaginarme situaciones que no he experimentado. Yo soy ese puzzle de historias que me persiguen y me obsesionan, que me divierten y me apasionan.

6.-Y tú, Jose, ¿qué sensaciones has pretendido generar en el lector con “Hagamos un trato”?

  • Me gustaría haber logrado que el lector `sintiese´ con los personajes, especialmente con los femeninos. Que de algún modo haya sentido sus temores, su indecisión, sus limitaciones, y  en definitiva, su sumisión a un poder de puertas para adentro. Respecto a los personajes masculinos, el jefe actual, el anterior y el marido de una de las mujeres, son personajes dominadores o potencialmente dominadores sobre los que también querría que se percibiese la fuerza, a pesar de que algunos de ellos no están físicamente presentes en el relato.

Continuará en una nueva entrada…

El pasado mes de junio recibimos en el Taller de creación literaria de la Asociación Primaduroverales la visita de Isabel Cañelles y César Sánchez, autor de la novela De vicio. Isabel nos habló de la editorial Relee, de la que es fundadora y directora, y nos contó su idea de descubrir y publicar a escritores que procedan de los talleres literarios. Una de las maneras que tenía en mente para articular este acercamiento de los lectores a los escritores de los talleres literarios era la publicación de un libro con una selección de relatos que deberían pasar primero una rigurosa selección en cada taller, y después, una última selección en la editorial. Fruto de esa idea ha nacido la quinta publicación de Relee, que se presentará en la Librería Cervantes y Cía. el próximo viernes 2 de Diciembre, a las 19:30h.

 La excelente noticia para nuestro Taller es que en este libro estarán representados cinco de nuestros compañeros.

  • José Jesús García Rueda con Selenitas por todas partes.
  • José Sainz de la Maza con Hagamos un trato.
  • Diego de la Fuente con Bochorno.
  • Juan José Valle-Inclán con El harapo.
  • Julio Rodríguez Díaz con A través de mis libros.

Para nosotros es un orgullo contar con esta representación en la antología de relatos de Relee que, con el título, Incómodos, antología de relatos, nace con la vocación de hacer levantar del sofá al lector para que abra la puerta a los rincones más oscuros y desconocidos de su mente. Al mismo tiempo nos da una idea de las posibilidades que ofrece participar en un Taller de Creación Literaria como el nuestro, en el que siempre estamos deseosos de aceptar a nuevos compañeros.

Desde estas páginas queremos desear suerte a todos los autores participantes en la antología y a la editorial Relee en la presentación de esta antología tan novedosa. Nos vemos el viernes.

incomodos-antologia-de-relatos

Por Luis Marín

En una tarde de otoño de verdad, con las gotas golpeando en la tela del paraguas, me acerqué a la sede de la asociación GUINDOSTAN, en el barrio de la Guindalera de Madrid. Me habían dicho que dos compañeros de nuestra asociación habían sido designados como finalistas para el certamen de relatos de este año. Empujé la puerta metálica que da a la calle y tímidamente metí la cabeza hasta que pude descubrirlos. Había llegado a mi destino.

foto-11Era un local modesto, con las paredes pintadas de blanco, algunos dibujos y acuarelas colgados en la pared, y varias filas de sillas. Había gente en la entrada charlando, junto a unos ejemplares que después descubrí que correspondían a la publicación de los relatos finalista de este año y los del año pasado.

Al reunirme con José y Vicente, me fijé con más detalle en los dibujos de la pared. Me resultaron familiares y algo me dijo que íbamos a pasar un rato agradable. Ya conocéis  el protocolo. Presentación del acto, comentarios, y por fin lectura y presentación de los ocho finalistas a los que les han publicado los relatos, para obsequiarles con un coqueto ejemplar.

Yo iba contando con los dedos. Me faltaban dos y los nombres de mis amigos no se habían pronunciado. Comprendí entonces el significado de los dibujos colgados en la pared.

foto-13“Segundo premio para Vicente Moreno con el relato Vendrán días mejores” Sí, la de una ama de casa que ante la perplejidad de su familia se convierte en japonesa en un mañana de fin de semana.

Y por fin, “primer premio para José Sainz de la Maza con el relato El camisón de flores amarillas”. Ese relato fue leído en clase y a alguno de nosotros se le quedó bien grabado en la memoria.

foto-10No sabía si aplaudir o hacer fotos. Hubo un momento que el teléfono floto en el aire queriendo desprenderse de mí, pero lo conseguí cazar.

¿Queréis creer que me sentí orgulloso? Dos compañeros, dos amigos con los que comparto taller y cervezas cada jueves premiados en un concurso con sus relatos.

El ganador fue invitado a leer su relato en el improvisado escenario y tras los agradecimientos y la dedicatoria a Julio que tantas veces le ha señalado ese como uno de sus relatos favoritos procedió a la lectura, pausada, como siempre las hace Jose, con ese ritmo cadencioso que hace que las palabras recorran todo el cuerpo y que finalizó con una cerrada ovación.

El obligado ágape que transportaron desde la parte trasera del escenario y la conversación con la gente de la asociación.

Su asociación tiene cuatro años de edad y setenta y algún socio. Con sus cuotas mensuales mantienen el alquiler del local y todas las diversas actividades que realizan y que comparten, de forma gratuita casi todas, con los vecinos del barrio. Teatro, literatura, taller de bicicletas, consumo, visitas y un largo etcétera. Y desde el año pasado este concurso. Se sienten orgullosos de haber conseguido en su segundo año una participación de treinta y nueve concursantes y reconocen que no podrían hacer frente a un número mayor de participantes.

dibujo-11Ellos lo hacen todo, editan, ilustran preparan los actos. ¿A que os suena? Fue una bonita tarde, donde compartimos inquietudes y preocupaciones e iniciamos una relación que esperemos mantener en el futuro.

He llegado a casa y me he puesto a hojear los libritos que he comprado. Cuál no habrá sido mi sorpresa al descubrir entre los ocho finalistas de esta edición a Santiago Eximeno el ganador de nuestro concurso Madrid Sky del año 2015.

Pero ahora que abro la edición del año pasado, veo nombres que me resultan muy cercanos. Me tiemblan los dedos cuando escribo que las finalistas del año 2015 fueron Blanca Armenteros y María Sánchez Robles. Pero continúo leyendo y encuentro, entre los autores de relatos seleccionados a Mercedes Lázaro y Carmen Soteres. Es tan tarde que no sé si estaré soñando. Mañana con más calma repasaré los relatos no me vaya a equivocar.

Muchas gracias a todos por hacer que el nombre del taller y de la asociación circulen por esos mundos literarios y, por supuesto, muchísimas felicidades a todos.

Por José Sainz de la Maza

Hacía frío la tarde de ayer. En el taller teníamos que someter a análisis dos relatos que contaban con numerosos elementos en común, “Quien quiera que hubiera dormido en esta cama” de Raymond Carver y “Las nieves del Kilimanjaro” de Ernest Hemingway.

Acudió a la clase menos gente de la habitual, tal vez por el frío o porque a los análisis de obras suelen faltar algunos compañeros más que otros días o simplemente por casualidad. El caso es que fuimos menos y que, además, no aparecieron los encargados de tratar particularmente la “estructura” de los cuentos, nada menos que la “estructura” y precisamente en estos dos relatos. Menos mal que estaba Pura, cuyo nombre, creo yo que no por casualidad, rima con estructura.

Decía al principio que esas dos obras resultaron contar con muchas similitudes. Fueron escritas por autores americanos del siglo XX, los personajes principales son un hombre y una mujer que conviven juntos y las dos presentan en sus argumentos una atención especial por la muerte. Además, ambos textos se mueven en dos planos de tiempo que afectan de manera decisiva a sus respectivas estructuras. Hay un tiempo de los acontecimientos centrales que ocupa solamente unas horas (en los dos casos menos de un día) con una fortísima presencia del diálogo y también un tiempo invocado o recordado, más o menos lejano, que aparece intercalado entre los diálogos e influye decisivamente sobre los acontecimientos que se desarrollan en la trama principal.

cama2Como consecuencia de esa importancia de lo pasado se llegó a la conclusión, no sin dimes y diretes, de que la estructura de los dos textos era un “media res” como la copa de un pino. Y esta fue otra semejanza entre los cuentos, igual que la fuerte presencia de símbolos. Destacamos como hilos de trama en el texto de Carver la cama con sus sábanas revueltas, el importuno teléfono, la atmósfera cargada de humo, los sueños que se cuentan o no se cuentan y el miedo a la muerte, así como la actitud a seguir frente a la vida, cuando ésta sólo resulta posible si se está conectado a un respirador u otro aparato similar. Incomunicación de la pareja, personajes grises que recuerdan a los cuadros de Hooper y final entre abierto y abiertísimo, fueron otros de los temas sugeridos.

kilimanjaroEl relato de Hemingway remite a espacios más amplios que un dormitorio, aunque también en ese África de enormes horizontes el cuento nos ciñe especialmente al interior de una tienda de lona, que imaginamos portátil y desmontable. Aquí vemos a un escritor en el tramo final de su vida, desengañado y amargado, no sé si también arrepentido, por lo que pudo haber escrito y no lo hizo. Revive en el texto los sucesos que sabe que ya no escribirá, manejando para ello el autor distintos narradores, tonos y voces. Y otra vez la muerte, solo que en “Las nieves del Kilimanjaro” se convierte en un personaje más que no sólo se siente o se intuye, sino que también se mueve, discurre por el espacio y se posiciona junto al protagonista o sobre él.

Queda por recordar una semejanza más entre los cuentos, o al menos entre los cuentos que manejamos en la clase: las malas traducciones. Lo que en el libro de uno figuraba en segunda persona, aparecía en los folios de otro en tercera; donde decía “huele” en el cuento de uno, se trocaba milagrosamente en “duele” en el del otro, donde aquí acababa una frase, allí se alargaba con cuatro o cinco palabras de más. Al final, cabreados con tanto error en las traducciones nos fuimos a ahogar nuestras penas en el bar de nuestro insigne camarero que llama Champions Ligue a las jarras de cerveza.